lunes, 31 de diciembre de 2012

Mañana de cristal




Esta mañana salgo al campo con la perra y una luna mordida se cuelga sobre un cielo azul rosa cortado a navaja.

A lo lejos se ve Sevilla brillando con los primeros rayos de sol y se me ocurre que es una especie de bufanda con lentejuelas, o quizá lo que brilla son cristales.

Sí,deben ser cristales de ventanas,hospitales,edificios de telemarketing,oficinas.

Un hormiguero precioso cuajado de cristales,como algo roto en medio del campo.

Hace un frío de cojones,un pobre chucho peludo hurga en la basura,hace intento de perseguir a mi perra de algodón pero le paro en seco,aunque a cambio le pido al Creador que encuentre un hogar antes de que acabe el día.

Enseguida retoma su labor de buscar comida metiendo el hocico en una bolsa destrozada que está esparciendo por el suelo.

Es una escena curiosa,a la espalda del perrillo una línea de horizonte limpísima recorta la silueta de un árbol y la luna,ahí sigue.

Estoy fatal,pienso,la luz de la fe sigue brillando en mí,aunque mi corazón sea una lata,a la mínima empiezo a rezar mentalmente,no sé por qué.
(las latas también pueden brillar).

Esta mañana el espejo me ha devuelto una cara infame por la falta de sueño.

Estoy echando de menos los días de vacaciones,las mañanas del hotel,los puestos de zambombas,dormir bajo un castillo,la ilusión de no tener nada que hacer.

Esta noche hay fiesta y cena en mi casa;pero yo sólo puedo pensar en pasado mañana,qué agobio.

Éstos no son pensamientos de año nuevo,la verdad; éstos son los mismos flecos del año viejo.

De todos los años de mi vida pasada.

Y presente.




sábado, 29 de diciembre de 2012

A limpiar la casa


Después de más de cuarenta años de vida (pocos más,dice el ego,que desea ser un ente follable durante toda la eternidad)empiezo a ver cuáles son las cosas importantes al cabo;ideas que uno oye y le parecen un puro tópico pero resulta que son verdad;por ejemplo,que lo mejor de viajar es volver a casa.

Que la felicidad es una sensación más que un estado y que la inmensa mayoría de lo que creímos imprescindible era superfluo.

Soy muy feliz,me lo veo como si fuera un grano en la cara;la felicidad también puede ser un grano al que no quieres acostumbrarte no sea que se explote,por eso no lo quieres ni tocar.

Pero la porcelana de la desgracia sí que nos inspira, con ésa nos atrevemos ,no nos da miedo acercarnos ,cortarnos con sus añicos,la cuidamos y la definimos y la ponemos en el altar que rige este valle de lágrimas.

En mi pequeño despertar diario me doy cuenta de esto,y es un descubrimiento delicado como la sífilis,la tuberculosis y otras enfermedades románticas.

Sigo soñando con olas negras que me cubren,sigo visitando el reino de los muertos a menudo; el otro día soñé que mi abuela iba a cumplir 86 años y le prometía a mi madre que pasaría a verla pronto; ella murió un 19 de Enero con 85 y en el sueño me daba cuenta de lo erróneo que era no haber ido a verla a menudo;me acordé de la inmensa Historia de Genji de aquella autora que sabía de su propia muerte por soñar con Budas anunciantes,sensible y temerosa como yo misma,un carácter repetido a través de los siglos;
sigo oyendo en mi cuerpo los susurros de lo que va mal,porque algo va mal por ahí abajo,siempre,pequeños dolores que taladran los huesos inocentes,hinchazones que hablan de dolencias femeniles que mantengo al margen de los controles periódicos por si resulta que es algo más que mi ansiedad.

Nunca lo comprobaré,no me interesa, a no ser que un día me obliguen a escribir torcido porque el dolor curva y entorpece.

Más bien quiero ocuparme de limpiar la casa;se acercan días nuevos en los que será necesario aprender a vivir de otra manera.

Con un poco de voluntad quizá pueda dejar de juzgar a la gente a la velocidad de la luz,quizá pueda relajarme lo suficiente para dejar de sentir latidos en el ojo izquierdo.

Quizá pueda sentirme tan guapa como dice mi hija que soy,cuando en realidad estreno una cara nueva y mucho más mayor todos los días,un mapa de bolsas y ojeras,un óvalo bien conocido que cuelga sus columpios a los lados de las mejillas,y digo conocido porque es en efecto la cara de mi padre.

A todo eso una tiene que acostumbrarse; a eso y a la maravillosa sabiduría que se nos regala gota a gota en cada jornada,puesto que es imposible hacerlo de otro modo.

Aprender hasta el último día,sentada en un pupitre eterno (éste de la foto ,que está en Baeza, en el aula que usaba Antonio Machado para dar sus clases de francés,podría valer,)con el corazón de un niño.

De una niña curiosa,en este caso.


Me atrevería a recomendaros una limpieza general de afectos y desafectos, de intereses y prioridades,aprovechando el fin de año.

Una gran Tirada a la basura de todo lo que no sirva.

Es barato,sienta muy bien y por eso mismo jamás lo dirán por la tele.

Feliz Año Nuevo a tod@s.








sábado, 22 de diciembre de 2012

Pues ná,felicidades y todo eso

Sobrevivimos,pues.

Y como es día 22 hay que desearse lo mejor con la mejor de las intenciones,que de

cabrones ya vamos sobrados; también sobra todo aquello que no fue auténtico,

pero que nos sirvió para aprender,que es para lo que estamos aquí.

Así que con más torpeza que otra cosa me pongo a redactar una felicitación para estos

días.

He pensado en colgar una felicitación cañera y pesimista,tal que

así:


Pero luego caí en que este blog no es la 1 de TVE precisamente y que no se trata de

crear conciencia entre los propios amigos.

Se trata de insuflar esperanza y buen rollo,sin recurrir al patriotismo

sentimental del anuncio de Campofrío.




(La primera vez que lo vi,absorta y emocionada cual Michael Langdon cortando leña, me gustó (soy tan emocionalmente cursi)... pero luego repasando,y con la inestimable ayuda de sitios web como Zona Crítica,me di cuenta de que en verdad resulta patético,como si ahora tuviéramos que inventarnos motivos para el orgullo,cuando los tiros no van por ahí;el tema no es que seamos un buen pueblo o un mal pueblo,sino un pueblo machacado y estafado).

Un pueblo que ya no puede ni cantar los viejos estribillos porque cada vez está más desnudo.



Y encima este año sin paga,pa una vez que trabajo en una empresa pública...lo cual nos hace plantearnos las viejas preguntas...




Pero qué se le va a hacer;tenemos derecho a un poco de esperanza.



No sé vosotros,pero mi pequeña lucha ,el poco contraste entre lo que pienso y lo que hago,me hace feliz.

Leí algo no hace mucho sobre la felicidad;una de las bases es mentir lo menos posible,encontrar una coherencia entre lo que sientes y cómo actúas,desde la ideología política hasta las relaciones personales.

Intentar cada día de la vida ser honesto con uno mismo,no defraudarse continuamente,no tirar piedras contra el propio tejado,no actuar en contra de los sentimientos e ideas.

En ese sentido,y aunque sea una lucha de hormiga,me siento lo bastante fuerte como para desearos una feliz Navidad y unos días inmejorables en los que se empiece a notar la brisilla fresca de mejores vientos.

Que así sea.
Hasta la semana que viene.

jueves, 20 de diciembre de 2012

El pollito Mariano Pío (Versiones).

No es lo que se dice un reto intelectual pero me he divertido mucho con este

pollito Pío,un juego de añadidos,y su correspondiente versión Rajoy.

Vayamos por partes; ésta es la versión original,apropiada para bailar con los críos.




Y ésta es la que podríamos bailar los adultos(españoles) en las próximas fiestas.




domingo, 16 de diciembre de 2012

Un trozo de bizcocho

Después de leer los comentarios al anterior post,lo mínimo que puedo hacer es ofreceros un trocillo de bizcocho.
Lleva poca azúcar,está mejor de corteza que otras veces y su nivel de esponjosidad es aceptable,con un toque de textura acanelada.
Estoy por aceptar la entrevista para el País semanal que llevo meses rechazando,porque si hay algo que me reviente es el pijerío asubnormalado de sus contenidos.
Jajaj.
(Se nota que estoy de vacaciones,eh??).
Feliz semana a tós.
Y zen kius por estar ahí.

sábado, 15 de diciembre de 2012

Diciembre




Primera parte post.


(Hace un día de ésos que apetece escuchar música clásica,a veces Diciembre nos convierte en personajes de una película francesa.Por la ventana puedo ver cómo el viento agita las ramas y hojas de los inocentes árboles y yo sé que casi seguro no saldré a ninguna parte.

Me quedaré escuchando mi dolorcito de cabeza,potreando el sofá y zapeando con la manopla del mando a distancia,porque hace tiempo ya que no tengo libros,hay rachas en las que me falta la lectura obsesiva,estas semanas me he entretenido con el alimento light de unos cuentos que tenía por ahí de Rosa Montero,escritos hace ya unos años y que me llevo a la boca como si fueran rosquillas ,familiares y asequibles.

Parece que me aburre también (y esto es terrible,sobre todo para mí)toda la parafernalia que supone escribir y todos los rollos que se cuentan sobre ello,cuando lo que sobran realmente en este mundo son historias mal contadas.

Sin acritud pero también sin idealizaciones,creo que la sobrecreación de lo ligth ha llegado también a la literatura porque se ha convertido en un pasatiempo,y no lo puedo soportar.
Quizá si leyera a Bradbury,a Padura,a Bolaño o similares se me pasaría,pero hoy por hoy siento que leo demasiada pluma,parecida a lo que yo podría escribir o de hecho escribo.
No quiero pensar en los Delfines,jamás renegaré de ellos porque son un trozo de mi corazón,y a un hijo tonto se le quiere hasta la muerte.

Me he vuelto dura,de invierno,de sequía quizá).

Segunda parte post.



Ayer,primer día de vacaciones,caminé por el barrio sola recordando los preparativos que hacía mi madre para la cena de Nochebuena,íbamos a comprar la carne a tiendecitas donde la vaca de perfil mostraba sus partes señalizadas como en un mapa,me acuerdo del tiempo que me quedaba yo allí mirando el interior del animal que los humanos nos repartimos a trozos,y el carnicero había puesto bolas de colores por encima de nuestras cabezas y espumillón que brillaba grotesco entre pancetas y pechugas.

Oía a mi madre ponerle las pilas al carnicero,sintiendo ese mundo de practicidad y marujeo eficaz que me resultaba tan ajeno;era tan super tímida que podía hasta marearme;bastaba un comentario de los comerciantes,("qué niña tan guapa")para que me subiera a la cara un chorro de tinta roja ,estaba segura de que yo jamás iría sola a comprar a un sitio de ésos donde te miran a los ojos y tienes que explicar exactamente lo que quieres con voz clara y rotunda.

Solía irme a la puerta a mirar la calle para que no repararan en lo sosa y pava que era la hija de esa mujer tan guapa y expresiva.

A lo lejos un cielo oscuro de Diciembre amenazaba con desplomarse,lo veía entre los
bloques de pisos,(este barrio se levantó en medio del campo,un antiguo cortijo,dicen, que ya existía en época romana),yo entonces niña sentía una felicidad bailando en mi corazón como pocas veces he vuelto a sentir.

Por la cercanía de la Navidad,porque tenía un hogar,porque mi madre me protegía,porque la tienda de barrio tan cutre era sin embargo alegrísima,con aquel tío trabajando allí tan dispuesto,porque en Navidad no había clases y los cielos oscuros nos pillaban entre las mantas calentitos.

La vida es tan bonita,aunque sólo la podamos sentir a través de nuestros ojos niños y a fogonazos,eso que dicen de los instantes.

No importa que luego se demostrara que mi madre no era tan feliz en esos años;que mis abuelos ya no estén ;que ya sólo haya chinos en todas las esquinas del barrio;que todo se nos esté resquebrajando entre las manos y que sólo algunos parece que tengan el ánimo y las ganas de luchar.

No importa todo eso;me gusta pensar que la luz siempre consigue abrirse paso a través de las tinieblas;que siempre habrá quien sienta en su pecho la sencilla alegría de las cosas cutres y sinceras.

Hoy hornearé un bizcocho para cerciorarme de que ya no soy aquella niña sosa con tendencia a la melancolía;sinceramente hay mucho que celebrar,aunque no estén los tiempos para decirlo en voz alta.

Mi hija tiene derecho a ello,como lo tuve yo.

Después de muchos años de vagar por oficinas y polígonos,de desayunar en bares decorados con espumillón en mañanas con sabor a anís,indudablemente ya no hay peligro;nunca seré un personaje de peli francesa.

Renuncio a la amargura y a la grandilocuencia;yo sé que la vida no es más que una cesta llena de bolas huecas pero eso sí,de muchísimos colores.


(Foto Google).



lunes, 10 de diciembre de 2012

Siempre empezando





Hoy vuelvo a nadar después de tres semanas no porque lo haya decidido,sino porque la espalda me está matando después de siete horas de pie.

Hoy estreno la vida como nunca antes lo hice,pero sigo sin entender por qué apuro la salsa guacamole con un bollito integral antes de tirar el bote, como si tuviera exactamente catorce años y mañana me esperara un examen de latín poco preparado.
(y me escondo para que mis cercanos,en especial la niña,no me vean así de degradada).

Hoy caminaré por el borde de la piscina con mis volantes de carne,una vez más, con el tronío desgraciado de quien se sabe capaz de tener buen cuerpo pero por alguna extraña razón prefiere llevar un abrigo natural de grasa polar.

Hace días que tengo hambre,un hambre atroz que se abre paso entre las múltiples pelusas de mis deseos de mejora,y le hago caso,al hambre,digo,por lo que hago sitio para polvorones robados a destiempo tanto en el trabajo como en casa,por donde ya proliferan cajas multicolores preñadas de bombas calóricas hechas a base de almendra y cerdo dulce.

Digo yo que será el invierno,el frío,las caderas de Australopithecus caducada que todavía cree que tiene que ser una cuna de madera de roble para una prole saludable.

Pobre de mí que ya no alumbraré más que ripios bajos en calorías.

En el fondo de mí clama aquella que fui hace seis semanas,cuando con admirable entereza y sentido común masticaba tomando conciencia de cada bocado y caminaba concienzudamente y que en poco tiempo perdió tres kilos ,de repente brillando más que una estrellita adolescente en la frontera de los cuarenta y tres rozando con los policías del Cuarenta y cuatro,que en primavera volverán a cachearme para volver a sonreírse mientras palpan el flotador debajo de la camiseta.

Vuelve ahora esta yonki a calmar su ansiedad buscando un relax inmediato que la deje de nuevo en el punto de partida;y no entiendo por qué,como dijo una negrita incapaz de alcanzar sus objetivos en el programa aquél de la MTV,especialista en fracasos y boicots.

En fin.Os dejo.

Tengo que ir a quitarme los pelos para ir a la terapéutica suavita,sólo faltaba que aparezca en plan Yeti; ya que no menos gorda,al menos lisa.
Suave como una venus de Willendorf de canela y chocolate.
Por aquello de la estética saludable,más que nada.

Hasta mañana.
Uff...(menos mal que me quedan tres días para las vacaciones).

domingo, 9 de diciembre de 2012

jueves, 6 de diciembre de 2012

El desahucio de la hormiga



Aunque soy pequeña,no podréis conmigo.

Me llegarán las cartas de desahucio

pero no tengo puerta para vuestros nudillos

y no sabéis entrar al hormiguero.

Tampoco hay cerrajeros que trabajen

la inmensa alegría que hay en mi alma

la buena noticia es que soy libre

y mi vida no es de nadie ni de nada.

Aunque soy pequeña

y entiendo el dolor que provocáis

el resto del planeta es cosa mía

vuestra propia miseria os la quedáis

que yo me voy a recorrer el mundo

hay trozos de tierra que aún no tienen precio

hay versiones de una vida más hermosa

y vosotros jamás la soñaréis.

Aunque soy pequeña,

me niego a desahuciarme.

Yo lo llevo todo en mis antenas.

Vosotros,

sin la poli,sin ese cuerpo gordo que tanto contamina

sin leyes inventadas para engañar hormigas

sin religión de mierda para asustar a otros

sin el odio necesario para seguir viviendo,

nada.

Ya os oigo llegar.

Arrastráis los pies pesados de inmundicia

y se os llena la boca de opiniones baratas

mientras la calle clama migajas de justicia.

Entrad cuando queráis;

os dejo el agujero.



(Feliz día de la Prostitución a todos los súbditos de buen corazón).

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Mega-rollos


Los conflictos familiares,los madrugones de los últimos días antes de

vacaciones,algunos martes.

La pesadilla de los recortes,la impunidad,la sinvergonzonería,la

picaresca.

Algunas cosas parece que no vayan a terminar nunca.









Mamá

Mamá es una desconocida que deambula por la casa, quitando el polvo , vaciando las cestas de la ropa sucia y de vez en cuando quejándose ...