domingo, 30 de marzo de 2014

El nazareno de hoy día

Sugerencia;

Ahora que viene la Semana santa,¿por qué no le dejamos así y lo paseamos en canastilla de madera por todas las calles de las ciudades para mayor fervor y exaltación de la piedad y compasión católicas?

Con pregón y saeta incluidos,por supuesto.

Eso sí,después de las ocho o nueve horas procesionando,habría que darle techo y comida y a ser posible,algún mínimo derecho por ser humano vivo,nacido y crecido en la lucha más salvaje por la supervivencia.

Todos mis respetos a los que no tienen nada.

A los que no importan nada.

lunes, 24 de marzo de 2014

Comprensión del amor



Lydia se miró al espejo.

Un bonito camisón floreado con delgadas tirantitas,demasiado grácil para su figura oronda,le vestía la silueta como buenamente podía.

Recordó que lo había comprado sin poner objeciones,una tarde cualquiera de sábado de los de dar vueltas,sin mapa ni guía ni plan precocido,en un centro comercial que olía a plástico y a telas y sonaban machaconas sevillanas a un volumen de tortura máxima,como anuncio de las fiestas de primavera cercanas.

Los probadores estaban justo al lado de los trajes típicos de la localidad,de las perchas caían en cascada volantes y faroles de colores furiosos,allí aguantó él mientras ella se probaba junto a otros maridos pacientes desperdigados,guardando una cierta distancia unos con otros,uno leyendo un periódico,otro entretenido con el móvil.

Cuando Lydia se vio ya en casa el camisón breve,y se vio apenas contenida por la prenda,sintió una punzada de tierno dolor.

Supo que el amor era exactamente eso.

Aceptar,dejarse llevar por la dulzura,no usar el sarcasmo,no hundir las ilusiones del otro con un dato real y muy práctico,quizá él debió decir "estás demasiado gorda para eso",pero como ella no lo dijo,él tampoco,y el camisoncillo estaba allí,para hacerla parecer cálida,suave,del sur,eternamente joven.

Lydia,cincuentona,había oído tantas leyendas acerca de hombres buenos,en la familia algunas primas y tías y abuelas hablaban de eso,de los "hombres buenos",que eran como un título de película del oeste,pero que existía como un tipo de hombre que no daba disgustos,cuando lo normal era lo contrario en las oleadas de la pasión más natural e inevitable y entre las páginas de los libros de familia.

Así lo creyó ella durante muchos años,por abuso y confianza de fe en las ideas tradicionales.

Pero ahora él estaba ahí,con su pecho tranquilo para los domingos por la mañana,dejándola hacer,confiando en ella,protegiéndola aun sin palabras ni grandes alharacas;a veces Lydia no era del todo consciente de su presencia y esto le producía nuevas gratitudes.

Aquella vez,delante del espejo,casi tuvo ganas de llorar de amor por él,que estaba en sus cosas ajeno,tan tranquilo.

Tenía razón la maravillosa Lucita Padilla,que le dijo una mañana en la radio que su tía Marinita encontró al amor de su vida con cuarenta y cinco años,y ella,que ya se había divorciado una vez,le dijo que no lo creía,amores de la vida no hay a no ser que una se los invente,le contestó.

Pero a veces las cosas maravillosas e improbables ocurren,y una vuelve a ser hermosa y amada aunque las tetas se escapen de un camisón demasiado chico.

martes, 18 de marzo de 2014

Algunos días

Algunos días una sabe que representa un papel de sobra conocido.

Que una sólo es una máquina de reñir o de preocuparse,o de tender calcetines,o de coger metros de madrugada cuando el día clarea y asoma un montón de deseos que no se cumplirán porque la vida ya está ordenada,etiquetada y clasificada.

Algunos días una siente que por mucho que lea ya llegará tarde a todas partes,y se convierte en simia y se arroja sobre los cacahuetes como si le interesaran,y nota que toda prueba de amor sería vana si una decidiera renunciar,comprar un billete a otra parte de sí misma jamás visitada,la dura,la difícil,la que seguramente nadie querría.

Una cree ilusa, porque ilusa nació, que todo el mundo ha nacido para llevarse bien y no es verdad,y también cree que todos los que llevan corazón quieren usarlo,y tampoco es verdad.

Una sabe que se está engañando,que se está abandonando,que ya sólo da migajas a la loba escondida,que la tinta china jamás será sangre aunque con ella intente emborronar los folios en blanco que tanto prometían.

Una sabe que quisiera romper los colchones de madrugada,porque no está hecha para amar en silencio,aunque lo hiciera antes,cuando no tenía más remedio porque por su propia mano se destrozó los cabellos y las ideas para quedar reducida a la mujer graciosa que en realidad tenía un corazón en llamas y unos costados abiertos como sangre.

Algunos días la luna se retira en un manto de estrellas dolientes y la pilla a una desnuda y fría,con ganas de llorar en un tablero de horas muertas y actividades estériles,con la espalda rota y los huesos pegados con celo, y sabe que volverá a amanecer hecha una especie de monigote,una manualidad hecha por un niño torpe y con una chincheta en la cabeza,en nada parecida a lo que ella sabe que soñó que es o podría ser, si quisiera quitarse de enmedio todo ese miedo o molicie.

Los insectos tienen derecho a soñar que son bellos pájaros,y algunas mujeres sueñan también que son libres como el viento,que no se cuidan más que a sí mismas,que son artesanas del propio pedestal y que nacieron para cantar como cigarras lo que no supieron ganar como hormigas.

Algunas mujeres son raras de cojones,y algo clama en el fondo de sí mismas cuando algo o alguien cree que las está poseyendo y que puede permitirse el lujo de ignorarlas.

Y luego,como siempre,le echaremos la culpa a la luna de todas las lágrimas.







sábado, 15 de marzo de 2014

Querido blog

Querido blog;

Ya no puedo ocultarlo más.
Te estoy poniendo los cuernos con Facebook,y no es algo nuevo,me temo que tampoco pasajero.
Ya sé que te has dado cuenta pero como eres tan calladito y últimamente tan soso no has querido decir nada,aunque por la
falta de comentarios noto que estamos perdiendo fuerza y calidez.

Llega un momento, de forma bastante natural,que la pasión deja de arreciar para dar paso a una sosería nada envidiable.

No te he dejado de amar ni un solo momento,pero si te digo que trabajo demasiado,que tengo menos ideas,menos tiempo para ti,para pasear por los otros espacios magníficos que ofreces como promesas de ropa doblada en un cajón,te diré que
todo sonará a excusa,y no te las mereces.

Fuimos tan felices,aquellos días de sopa de lata y fiebre a raudales,aquellas miradas sabias y amistosas que inundaron mi vida desde la pantalla,todo eso no lo puedo olvidar,eran tremendos la risa y el dolor.La felicidad se medía en comentarios,qué racha.

Pero Facebook es breve,práctico,y muy rápido;me da en un minuto lo que tú en tres días,y me permite no robarle demasiado tiempo al sueño ni a los macarrones,es una cosa como de aquí seguimos,pon lo que te pase por el perolo,mira todo lo que lo tus amigos han puesto,distráete lo justo,di todo lo que te gusta con un simple clic,no te compliques.

Es positivo,lo opción "no me gusta" no existe.
Es variado,lo mismo te afliges por la muerte de alguien que te instruyes sobre una nueva forma de hacer caca-cakes,igual ves a una amiga de fiesta que contemplas un amanecer en la playa,lo mismo me deja poner un chiste que leer los titulares del día o las últimas declaraciones del(político)gilipollas de turno.

Se interesa por mí, todo el rato me pregunta qué estoy pensando,tú en cambio cuando vengo a verte sigues en el mismo punto donde te dejé,todo igual,qué agobio.Me duele mucho decirte todo esto,pero supongo que ahora entenderás por qué cada vez vengo menos por aquí.

Ya sé que Facebook tiene cosas malas,vende por ahí mis datos,la foto de mi culo y mis cosas personales, agrede mi confianza rastreando mis aficiones para venderme cosas...pero hace poco me regaló una película de un minuto con fotos mías que hicieron que de repente mi vida me pareciera una historia digna y emocionante.

Me pregunté,¿quién necesita privacidad en un mundo donde nos exhibimos tanto(y tantos) de forma voluntaria?Lo que necesitamos es esto; visibilidad,belleza,escaparates para nuestras ideas y buenos recuerdos,y eso es lo que hacemos.

Oh,querido,mi querido blog;
pasábamos tantos ratos juntos que no puedo creer que hayas dejado de gustarme.

Si estoy siendo demasiado cruel,puedes reportar o eliminar este texto;márcalo como inapropiado y veremos qué puedo hacer para ayudarte.Aun así,volveré.
Dame carrete,dame libertad.Tú sabes que al final la necesidad de hogar me puede,y siempre acabo por volver a las cosas tiernas y aburridas.Hasta mañana,si aún me quieres.
Besos.

Reyes
(si te sirve de consuelo,un tal Twitter me tiró los tejos; me tomé con él un par de cafés y le di mi nombre;pero no me gustó al final;y tengo su tarjeta pero no la uso...no sé qué hacer con ella; para que veas,no soy tan ligera de cascos...es que esto del Fb ha sido gradual,poco a poco...cuando me he querido dar cuenta ya...)




miércoles, 12 de marzo de 2014

Integrada

Hoy he aparcado en amarillo.
Ha sido a la entrada del centro deportivo,en un margen que supongo se deja para permitir mayor maniobrabilidad,aunque sin peligro para nadie ni obstaculizando salida alguna;
sin embargo,el bordillo era amarillo,amarillo canario,amarillo culpable.
Al pasar por las plazas del párking, a pie,me he regocijado interiormente ,hoy no lucho contra el desnivel,he pensado,hoy no sufro por falta de espacio patrás palante,hoy simplemente suelto el coche en la puerta y accedo a la escalera a patita.
Eso sí,en amarillo.
Después de treinta años aparcando correctamente, sin una sola vulneración de ley ni de placa ni de orden,
me he sentido rara.
Por fin soy como todos los demás.

martes, 4 de marzo de 2014

La vida como droga

No está nada mal la vida como droga,dos horas para esto,dos horas para lo otro,seis para dormir,media para desayunar y el resto trabaja y asume hasta que empiecen las palpitaciones que seguramente produce el ginseng que incluyen las vitaminas que te compraste ayer para aguantar precisamente eso,la vida como droga.

A veces,puede ser un sábado por la noche,una puede sentir que la fiesta ha terminado.

Puedes estar sentada en un andén de metro,volver con los zapatos polvorientos y las ideas revueltas,mirarte en los cristales de la estación y estar segura así de repente de que todo es inútil.

No sólo de que nunca adelgazarás,puesto que ni siquiera lo deseas sinceramente,sino de que todo,incluso lo más bonito,acaba pasando como una manada de nubes que se van por el cielo dejando tras de sí apenas un leve recuerdo.

Y entonces qué,entonces nada.

Debe ser que la vida como droga me está pasando factura;

o quizá el recuerdo que no quiero tener de personas que han sido arrastradas por una corriente atroz de autoviolencia y frustración,en especial una cuyo nombre no puedo pensar sin escalofrío que desapareció hace pocos días del panorama de los vivos sin dejar más rastro en mí que aquellas cervezas que me bebí con él un día lejano,su tono de voz suave y su sonrisita cómplice con la persona que tanto lo amó y que ahora se acostumbra a estar sin él.

No diré nada más porque sé que a ella,la que queda,no le gusta,y porque además las cosas que duelen mucho no pueden explicarse ni apetece analizarlas ,es más,yo ni siquiera quiero pensar en esto demasiado,siento que mis costuras son como las de un oso de trapo relleno de harina que podría explotar en cualquier momento,otra mala noticia,otro preguntarse por qué,y pum.

(La cotidianeidad se me antoja la mayor historia de amor,porque sólo al truncar las costumbres se da uno cuenta de lo que perdió,y normalmente se pierde mucho).

Por eso la vida como droga es un buen invento;

cuando llega la noche,estoy tan cansada que no puedo hacerle caso al corazón;

esos pinchacitos que dan fe de la fragilidad y la fugacidad son meros entretenimientos ante la urgencia del sueño;
que Virgi se haya llevado su voz cantarina y su alegre presencia otra vez cerca del mar,después de habernos habitado unos días,se convierte en un gaje del oficio de la amistad,aunque la víspera estuviera yo mustia por ahí dentro,donde me crecen los cardos y el color gris.

Se acabó el vino,el queso,la charla;el trayecto del metro con los ojos nuevos del visitante;vuelvo a estar en mi asiento,mirando por la ventana,con tres pares de ojeras y los auriculares de la reina transportada en caravana a un destino oscuro de siete horas sin fe;
la fecha señalada dejó de serlo porque ya pasó,y me cubren los nuevos días llenos de obligaciones.

Dice Virgi que esto es bueno,que lo de tener que organizarse durante tantos años de trabajo y madrugones la ayudó después a hacer cosas necesarias,y puede que tenga razón.

Quizá yo,al experimentar formar parte de una maquinaria,una especie de barco que no puede detenerse a divagar,esté aprendiendo muy lentamente a evitar todo aquello que podría naufragarme.

Y aunque no lo sepa,cada día más vieja,pero fuerte,como una escultura ajándose bajo el sol de los parques urbanos.

Eso sí,escultura y todo,aún me quedan fuerzas para girar el cuello y observar melancólicamente cómo desaparecen los aviones en el cielo de la tarde,llevándose a los viajeros a bellos destinos cerca del mar.


domingo, 2 de marzo de 2014

Enhorabuena a los ganadores del Falla y gracias...

...por darnos a la gente la fantasía de verlos entre rejas por un segundo.
En temas de carnaval soy muy ignorante pero esta gente me ha arrebatado el corazón.
¡Artistas!