miércoles, 5 de noviembre de 2014

Poemita del Facebook


Esta noche me inunda una dulce compasión
por todo lo vivido;
ésos/ésas que dejé de ver y se perdieron
la nueva versión que soy ahora
como yo la de ellos.
No soy gran cosa,lo sé y lo asimilo
pero aquéllos que me tuvieron en sus vidas
por un período largo o corto o semi tierno
y luego por afán o incomprensión o simple vida
se alejaron de mí o yo los mandé lejos
quizá deben saber que aún los amo
que jamás hubo en mí ni lo hay ahora
un mal deseo ni insania ni malicia
ni creo que ellos/ellas fueran mala gente
más bien todo lo contrario
sólo que los afectos son como vestidos
que a veces quedan para siempre en los armarios.

5 comentarios:

Genín dijo...

Bueno, ya, pero de todas maneras hay mucho cabrón suelto que yo detesto cordialmente y de los que no quiero saber absolutamente nada de nada... :)
Besos y salud

mariajesusparadela dijo...

En casi todo concordamos.

San dijo...

Las situaciones cambian, pero los sentimientos están ahí, ¿como vestidos colgados en el armario? tal vez.
Bueno es sentirlos y saberlos.
Un abrazo.

virgi dijo...

Bueno, puedo presumir que me sacas con frecuencia.
Besos y abrazos
(todo rico rico)

añil dijo...

Ese es el estado ideal, amor y compasión. Cuando esa pequeña brecha se hace grande, guauuuuu, que bien nos sentimos.
Un beso, reina

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