jueves, 8 de diciembre de 2016

Los camioneros

He estado en un bar
un miércoles víspera de fiesta
cerveza americana
en la barra dos hombres acodados
nachos ,hamburguesas...
entre uno de ellos y yo
miradas furtivas que ilusionan
mi dulce carne abandonada.
El temblor de una llama adormecida
me fijo ,son repartidores de cerveza
están de paso
En breve subirán al camión negro y dorado
volverán a las frías autopistas
se sentirán solos o anhelantes
en algún lugar del mapa una mujer
o unos niños
un viernes por la tarde que no llega.
De momento continuarán su camino

como huérfanos de todo hogar o anclaje
y yo he pensado
me he puesto a mil tramando mi partida
Imagínate que de repente me voy
llego a cualquier lugar donde haya bares
y parterres de flores
puertos de mar y algún hombre escondido
que sepa lanzar miradas furtivas
a una mujer del sur que empieza a avejentarse
Imagínate que abandono mi hogar
herida por el ala del sombrero
que oculta todas mis locas fantasías
Me veo lejos de ti ,de vosotros
de mi esperpento diario
el papel de ordenanza ,institutriz o esposa
con su pala de madera para mover lentejas
Y su tiempo desnudo para controlar todo.
Me veo así tan lejos
puede que deseada
Otra vez superviviente , encantadora
con su caja de serpientes sordomudas
Y el collar de palabras enjoyadas
para hacer sentir a un hombre
como un niño.
Quizá haya una calle por la noche
rumor de mar y una farola solitaria
quizá haya blues y se humedezcan mis ojos marrón caramelo
que han visto y han sentido tantas cosas.
Quizá mi piel encuentre la manera

de volver a temblar entre el derribo
el solemne pasar de muchas estaciones
como huellas de tacón aquí en mi pecho.
Y aún así
qué triste me he sentido
al alejarme de vosotros
con la mente.
Qué desnuda qué sola ya sin mi esperpento
sin esta madre y compañera de sofá y televisión
que pregunta como una policía
persigue adolescentes alunadas
lleva una bata gris de cualquier modo
escucha transiciones o indaga malestares
en un reino acre de termómetro y rutina.
Qué sola
qué vértigo si tuviera
que inventar una vida en otra parte.
.......
"Los camioneros".
Ideas para un relato de mujeres que siempre quieren ser otra cosa

domingo, 20 de noviembre de 2016

Hoy me he despertado
subiendo a un tercero por la escalera
con un cartucho de pescado frito
yo era una mujer negra.
Antes había estado pagando
con dinero en lugar de con tarjeta
había elegido dos jarras para agua
tamaño individual
y una de ellas estaba abollada
todo muy real
creí haber perdido la cartera
eso más o menos como en la vida de blanca
que suelo asustarme porque me faltan cosas
en el repaso visual de cada cinco minutos.
Había un ascensor ,
es el que siempre cojo
en diferentes sueños
y eso me hace pensar
que si hay entornos repetidos
es porque tenemos otras vidas
otras casas y otra piel
cuando marchamos de aquí
por unas horas.
Al volver hasta aquí
me encuentro que ha llovido
la ropa se ha mojado
qué fastidio.
Hubiera preferido
llegar a mi destino
con el pescado frito.


viernes, 11 de noviembre de 2016




Muere la inteligencia
se arrastrará como las hojas en los parques
se olvidará como el olor de las manzanas
cuando eran manzanas verdaderas.
Muere la inteligencia...
la juventud que temblaba de amor puro
y el poeta que cantaba bajo el puente
hecho con un millón de corazones .
Mueren también los delfines
pespuntes de sangre en la línea de horizonte
donde termina el mar y se enamoran los ahogados
de la belleza de seres mitológicos.
Sólo queda falsedad.
La estridente ignorancia de una avenida repleta
de gente que exagera sus derechos
en el mostrador de una triste oficina
y dobla el yugo bajo grandes injusticias.
Sólo quedo yo ,dando besos a ese yugo
por tener la suerte de poder ganar la vida
a costa de perderla poco a poco
sin poemas sin palabras que alimenten
o enciendan luz en una llama viva.

Perdí la letra de mi canción prohibida
la llave de todos mis tesoros
el mapa que me llevaba lejos
la ruta sagrada para todo el que nace.
Es un otoño triste donde el alma
se pierde entre cenizas y hojas secas.


(Dep señor Cohen).

martes, 11 de octubre de 2016

Fui feliz, Día 1





Fui feliz arrastrándome con él bajo los bancos del colegio, avanzando hacia las guirnaldas de navidad, destrozándolas debajo de las mesas.
Él me dijo que éramos bomberos, (bomberas no había en aquella época, supongo que yo sólo podía ser la novia del bombero)y que juntos estábamos completando una acción.
Yo me sentía parte de algo, la primera aventura romántica de mi vida, creo que fue.
O quizá aquél era el primer activista que conocí , pero aun así me envolvía en cariño y protección, ya era estupendo que contara conmigo para aquel viaje que ni siquiera sé cómo empezó.
Hay una cosa llamada virilidad y otra cosa llamada sensualidad y ambas estaban presentes allí.
Era un colegio chiquito en la esquina de mi casa, seguramente se podía ver la puerta de entrada desde mi ventana, en el corazón del barrio de la Macarena , a donde cada noche llegaba un camión de basuras que daba vueltas a las bolsas como un dragón pestilente.
Fue allí donde las noches de verano sevillanas se rasgaban como trozos de terciopelo estropeado, árido y reseco, quemado por demasiadas horas de calor.
Fue allí donde aprendí a amar los  barreños de plástico con la ropa limpia viajando hacia la azotea y los cordeles que se usan para que la ropa crea que puede volar.
Las camisas soñaban que eran banderas y las sábanas se imaginaban velas de barco, los calcetines  pájaros y los pañuelos, que por aquel entonces aún había pañuelos de tela, alas de paloma blanca.
Todo eso lo aprendí allí.
Y aquella mañana del colegio en que fui cómplice de un acto que reventaba la navidad.
Me lo pasé en grande esparciendo espumillón de colores escondida de miradas molestas, en la clandestinidad  más íntima con aquel guapo explorador.
Qué lástima que luego la profesora nos avergonzara delante de toda la clase; aún recuerdo su mosqueo  y su lapidaria condena en forma de frase que me perforó el corazón.
"Por culpa de estos niños, nos hemos quedado sin Navidad".
No nos llamó gamberros, no nos obligó a comprar más guirnaldas para escarmiento público, no pronunció la palabra "adornos".
Sólo nos bronqueó embravecida y nos acusó de robar la Navidad.
Yo tenía seis años.
A ver qué novia de bombero puede resistir semejante acusación.


sábado, 27 de agosto de 2016

La bolera

Con nuestras pequeñas cosas
vamos arrastrando nuestras vidas
para unos, simples cajas con canicas
para otros, grandes baúles de oro.
Quizá el otoño nos deprima
y nos haga parecer señoras tristes
de las que siempre están echando de menos
las sombras que dejan las hojas de los árboles.

Entonces iremos a las farmacias de guardia
a comprar suplementos para subir el ánimo
Y desearemos con fervor que alguien nos quiera
aunque sea el quiosco de prensa y chucherías
o el que vende cupones o el frutero
que alguien sepa nuestro nombre y manías
por favor no caer en el olvido estando vivas
porque eso se lo dejamos a las muertas.
Y sin embargo
qué fuertes suenan las palabras ya dichas
el tono de voz de nuestra abuela
o aquellos otros con quien gastamos domingos
o compartimos alguna duermevela;
qué cerca sigue esa vida que no existe
esos detalles tontos que sólo tú recuerdas
pareciera que el tiempo fuera un perro loco
que desordena todo
Y ya no importa
quién falta, quién sigue todavía
quién desapareció
qué bolo queda en pie
en la bolera.

domingo, 14 de agosto de 2016

Nosotros

Nosotros los pacíficos
los que comemos garbanzos cuando hay
los que sufrimos el afán de tantos otros
los que morimos en guerras o pasillos
lo que tan sólo tenemos abanicos 
para echarle fe a las injusticias;
nosotros los pacíficos
que no sabemos abusar en la sequía
ni sacar provecho de la escasez de otros.
Los que jamás tenemos una idea
para robar al que no puede defenderse
porque tuvimos abuelos o aún tenemos hijos
y vemos su cara en todas partes.
Nosotros nos quejamos
por el clima o el expolio repetido
el estraperlo no nos hizo ricos
y el sentimiento jamás nos sacará de pobres.

domingo, 7 de agosto de 2016

Sin título

Como un dolor que duele ya olvidado
me pesa esta muchacha que no se quería mucho
tenía una boca suave y ojos tiernos
y bastante dignidad para ser pobre
y soportar leyendo los veranos....
Si volviera hacia atrás
siempre lo digo
haría esto o aquello:
pero la chica que no se amaba mucho
y la mujer de hoy
las dos lo saben.
Si volviera hacia atrás
haría lo mismo
tendría exactamente el mismo miedo
la cautela infeliz
la precaución constante
y pasaría leyendo los veranos.
Es imposible engañarse tanto tiempo.

jueves, 28 de julio de 2016

Bricolaje

Hoy crearemos una mujer rara.
Así que necesitaremos;
-Un par de carretes de hilo negro para coser tristezas.
-Una escalera de mano para subir y bajar las emociones.
-Un poco de pintura blanca para simular la luna.
-Una infancia apenas superada  sobre una ventana de madera abierta al mar, con una trenza larga y unas gafas feas.
-Un montón de folios con dietas.
-Una caja de besos de tamaño medio, sin exagerar, (las mujeres raras no aman tanto el romance).
-Un folleto de publicidad de la paciencia.
-Unas cuantas metas inalcanzables con su caja de cerillas para quemarlas.
-Un montón de libros importantes (para ser olvidados después).
-Un poco de cemento para sobrevivir al cinismo constante  que mata los corazones puros.
-Un carajo de goma que se pueda fotocopiar para enviarlo cuando sea menester.
-Un deseo de tranquilidad que jamás se cumpla.(como aquietar el mar, o que haya paz en el mundo).
-Un polvo cada dos semanas, de los premeditados, o en su defecto, un par de copas de vino.
-Unas piernas que hayan deseado correr mundo pero sean sólo habitantes de supermercado.
-Una voz que diga y no exclame.
-Una vela para encender en el momento más desolado.
----
Con todo ello, haremos un esquema, y lo desmontaremos después.
Quizá la próxima vez haya más suerte, nos diremos mientras colocamos las piezas en la encimera, con la esperanza de intentarlo de nuevo pronto, un día de éstos, quizá mañana por la mañana.

Bricolaje

Hoy crearemos una mujer rara.
Así que necesitaremos;
-Un par de carretes de hilo negro para coser tristezas.
-Una escalera de mano para subir y bajar las emociones.
-Un poco de pintura blanca para simular la luna.
-Una infancia apenas superada  sobre una ventana de madera abierta al mar, con una trenza larga y unas gafas feas.
-Un montón de folios con dietas.
-Una caja de besos de tamaño medio, sin exagerar, (las mujeres raras no aman tanto el romance).
-Un folleto de publicidad de la paciencia.
-Unas cuantas metas inalcanzables con su caja de cerillas para quemarlas.
-Un montón de libros importantes (para ser olvidados después).
-Un poco de cemento para sobrevivir al cinismo constante  que mata los corazones puros.
-Un carajo de goma que se pueda fotocopiar para enviarlo cuando sea menester.
-Un deseo de tranquilidad que jamás se cumpla.(como aquietar el mar, o que haya paz en el mundo).
-Un polvo cada dos semanas, de los premeditados, o en su defecto, un par de copas de vino.
-Unas piernas que hayan deseado correr mundo pero sean sólo habitantes de supermercado.
-Una voz que diga y no exclame.
-Una vela para encender en el momento más desolado.
----
Con todo ello, haremos un esquema, y lo desmontaremos después.
Quizá la próxima vez haya más suerte, nos diremos mientras colocamos las piezas en la encimera, con la esperanza de intentarlo de nuevo pronto, un día de éstos, quizá mañana por la mañana.

domingo, 24 de julio de 2016

Bajo la lluvia hirviente

Bajo la lluvia hirviente, todo lo que escribí durante un rato en este post se me fue al carajo porque le di a no sé dónde.
Os aseguro que era una reflexión muy interesante sobre los pokemons y los tres mil ahogados en el mar que dicen que se  llevó el dios sordo y ciego del actual orden mundial.
A un amigo de Facebook le dije el otro día que como vez entiendo menos, supongo que en el otro barrio hay una oficina de canje y devolución de vidas para pedir explicaciones, porque que yo sepa no hay diferencia entre ser inocente a un lado y serlo al otro.
Habrá que reclamar, digo yo, o preguntar al menos por qué vivimos en un mundo donde los blogs de moda y los caprichos pitan exitosamente, cada vez hay más ricos y más spa y al mismo tiempo los desplazados se cuentan por miles
Pero también es verdad que mientras escribía, pensaba en la corriente de moda que detesta , desde las esferas intelectuales, los trabajos de meditación y paz que se transmiten en libros de autoayuda, como si el misticismo también se hubiera vuelto de consumo, o como si el sinónimo de la inteligencia fuera combatir cualquier signo de búsqueda de paz en este sistema paranoico y cruel.
Así que doy por bueno el borrón que me hizo mandar a la mierda las lamentaciones.
Estamos diseñados para renacer de lo peor y hacer florecer lo mejor, incluso en las peores circunstancias, y aunque para alguien como la menda, tan llena de mantequita como de buenas intenciones, sea difícil de entender, debemos ser constructivos.
Hay por delante todo un trabajo duro para no desanimarse, para no hacer de este charco algo más fétido de lo que ya es, de hecho incluso en legítima defensa debemos trabajarnos la paz.
Una paz nuestra que nos permita vivir en un planeta donde campan el hambre y la injusticia, donde se pierde el paraíso artificial en manos de la violencia en cualquier instante, donde la misoginia es un hecho cotidiano.
A partir de los 45 las quejas empiezan a ser jartibles, es mucho mejor encender velas que maldecir oscuridades, que diría Confucio en medio de un apagón.
Y como ahí fuera están cayendo chalecos de lana, os dejo de momento con el convencimiento de haber agotado mis reservas de energía escrituriles por el día de hoy.
Meditar, estar un rato conmigo, pensar en todas las cosas que hice mal para convertirlas en comprensión  amorosa, eso no es ningún cheque regalo para pijos, es una necesidad de primerísimo orden para combatir Lagardes, bombas, disparos, injusticias y otras amenazas que como los buitres asolan nuestros días.

jueves, 7 de julio de 2016

Si alguna vez

Si alguna vez vienes por aquí
para espiar  en lo que exhibo/escribo
porque me da la gana
porque tengo derecho
porque así está determinado por mi jigo
habrás de saber lo que nunca supiste
que yo nunca te amé
que no me hiciste falta
lo único que hacíamos
era encalar rabiosas los sepulcros
de lo que pensábamos injusto o digno de cambiarse;
al fin y al cabo el caos es parte de la vida
la imperfección puede ser  bella como una perla oceánica
los perros sueltan pelos y amor puro
y si no puedes amar
haz sólo que te amen.
Cambiar a los demás es tarea inútil
si el cardo vino a ser desgraciado y con pinchos
debes dejarlo así
la rosa en su rosez
el río en su reflejo
la piedra polvorienta
para qué tanto esfuerzo
con escuadra y cartabón
o pasarse la vida criticando;
debes dejarlos así
en todo caso amarlos
y te amarás a ti misma.
Si alguna vez vienes por aquí
para husmear lo que crees que es miseria
abraza tu regalo que ya empieza a oler mal
después de tanto tiempo
entierra ya tus sapos y culebras
aprende de una vez lo que nunca quisiste
que yo nunca te amé
ni tú me amaste nunca
fue sólo el reflejo torcido de tu ego
lo que hizo posible tantos años
cruzando un mar de falsas confidencias.




miércoles, 6 de julio de 2016

La tristeza

La tristeza es un puente inagotable
que no sabe de fechas ni motivos
el tiempo pasa y obliga a cosas nuevas
pero mi tristeza es vieja como un trapo.

miércoles, 8 de junio de 2016

El Lebrijano y Orquesta Andalusi de Tanger Las Mil y una Noches Mus...


Verano

Permiso para cambiar las camas en bragas y cocinar de la misma guisa, permiso para tachar la hoja de ruta Mercadona-París- Texas con una buena tajá de sandía, permiso para pasar noches en blanco notando los gusanitos de las malas ideas, las que se reactivan con más de treinta grados a las dos de la mañana, permiso para cagarme espiritualmente en los mundos divididos por el hombre poderoso, el que habita en los despachos y nunca muere joven, y también en la moto que pasa tronando como si fuera de día(ay la super educación vial que tenemos en este culo de Europa) , permiso para llamar a mis espíritus con un canto tribal y exclusivo ajeno al hombre blanco y la mujer Barbie,permiso para lamentar la tala de los últimos eucaliptos de nuestro descampado que ahora sí es ya un desierto, permiso para conjurar el miedo que me dan tantas cosas como la sociedad que dejamos a nuestros inocentes hijos, aquéllos que como nosotros se verán obligados a mantenerse a salvo de la traición y la mentira.
¿Lo conseguirán ellos?
¿Podrán mantener su pureza o bondad como algunos de los viejos intentamos por todos los medios?
La luna cruje y nos hace papel de aluminio todos los sueños que antes eran de plata.
Bienvenido, verano.
Gracias por darme tantos temas de insomnio para estas mil y una noches.

lunes, 30 de mayo de 2016

Aniversario

Nadie ha dicho que sea fácil
inventarse los días
hacerlos pasar por caramelos
quitarles el papel, meterlos en la boca
aguantar hasta el final el sabor que te toque
improvisar motivos, o casi siempre excusas
para no cerrar del todo la maleta
o no sacar billete
o no darle codazos a la vida.
Nunca pensé que fuera fácil
coronar de sentido los pulmones
la tapa superior del pensamiento
vivir no es sólo respirar
somos tantas cosas y deseos
en cada jornada
que se esperaba oasis y fue desierto
quizá en otras temíamos lo peor
y sin embargo se abrieron las rosas
por sorpresa.
Fácil no es
pero hay que seguir
por si acaso no fuéramos eternos
por si acaso el baile se termina

sábado, 28 de mayo de 2016

Sobre el amor

No ha habido ni una sola vez desde que empecé a amar en la que haya correspondido alguien a mi fantasía.
Detrás de los muros sueño con esa vida provinciana en la que el deseo se desliza a través de enaguas y encajes, perversos antes de dejar al desnudo un afán antiguo como el mundo.
Es en esas calles empedradas, brillantes de sol furioso, donde encuentro mi razón de ser y le pongo nombre a mi cansancio.
De esas vidas antiguas vengo, arrastro un nombre que ha cambiado muchas veces, confundo lo mágico con lo corriente, me asombro ante la fuerza de la vida y la naturalidad con que la gente comete las mayores injusticias,pero más o menos igual que siempre, bajo una sombrilla o en la fresca de un patio donde suena el agua estaré yo pensando en esto o en aquello.
Y sin embargo,cuánto y qué bien he amado.
Yo he sido (y puede que aún lo sea) amada por aquel caballero incomprendido,yo he sentido la triste desazón de las solteras en tiempos donde era más difícil aún ser libre,yo he amado el cuerpo y el carisma de ese hombre,le busqué, le saqué de sus temores,le propicié el encuentro sin que importara tanto nuestro aspecto como ese excitante interés hacia lo mío,(mi olor, mis pensamientos, mis silencios,el gemido tontorrón de cuando alguien te quiere y por fin se consuma,ésa es la mayor felicidad),yo he esperado detrás de una ventana a verle aparecer,he tocado sus manos y he llegado a su alma, y luego he desaparecido como tantas otras en las páginas de los cuadernos viejos.
De todos menos de uno.
Éste que duerme a mi lado,ajeno a mis volcanes de caracolas muertas,mientras cae el sol de mediodía sobre las piedras de la calle y pensamos en cosas diferentes antes de llegar al mismo puerto.

(De las memorias de lady Mountain).

miércoles, 18 de mayo de 2016

Días

"Supongo que hay días valientes y días cobardes.
Días en los que te levantas hecho un titán y otros en los que tus antenas de hormiga chocan con las luces del cuarto de baño,y decides acostarte otra vez.
Días en los que podrías escupir todo tu odio a los cortos de mente y buscarte un montón de problemas, como el gran Abel Azcona, y otros en los que no resistirías el más leve análisis de coherencia.
Días en los que tu alma vaga por mundos siderales tan lejos tan lejos tan lej...os de esta cutrez de los deseos, de esta vida reducida al mínimo en un país donde sólo has conocido putas y putos pelotas sin personalidad, donde la creación cuesta la dignidad y todo el mundo prefiere ir tirando de un carrito lleno de mierda hasta los topes antes que plantarse y tirarse de los cojones para hacerlos explotar en la puerta de sus verdaderos sueños para que salga el hada de las cosas conseguidas,por fin,para abrazarte con una gran sonrisa.
En lugar de eso, sigues jugando con el enano verde de la esperanza,que sueña pero no da con el mazo porque sabe que es tontería,que mejor sería tener enchufes de 220 que ideas, porque las ideas no importan a nadie.
Días en los que escribes a tu yo más auténtico y otros, la mayoría,en los que arrastras como un saco vacío tus inspiraciones,que acaban convertidas en felpudos para decorar tu red social.
Días para ser reina, días para ser fregona.
Días para vivir, días para lamentar estar aquí.
Días que te pones por montera y días que te duelen hasta las uñas.
Así son,así somos, ésa es nuestra herencia.

(De las memorias de lady Mountain)."

martes, 10 de mayo de 2016

Qué es el pasado...

...sino la forma oblicua de nuestros deseos.
Dicen que el tiempo no existe, pero nos han educado entre sus mimbres.
Por eso entrar en el bloque de pisos donde una se crió es pensar que aquellos que entonces criaban a sus hijos ya no están , y el olor de la comida de hoy huele distinto porque los usos y costumbres han caído en otra página de un libro nuevo para los que hoy crecen, y que luego entrarán en las casas aún de pie, mucho más tiempo de pie que las personas, pequeños torreones de piel y huesos que acaban bajo tierra, y si son lectores o bebedores o soñadores (nostálgicos varios) pensarán como hoy pienso yo, he aquí el recuerdo de todos aquellos que tuvieron su porción de queso cotidiano, sus sueños como latas de galletas, facturas por pagar y niños por traer, he aquí cómo aquellos cielos grises nos pillaban en la mesa camilla al olor del café y con las preocupaciones tontorronas de la tonta vida que nos voltea el corazón a cada paso.
En cada atrio de iglesia , en cada porche o zaguán, en cada techo de uralita donde duermen los gallos, sonará la lluvia en días eternos que no tienen fin ni principio, qué más da quien esté allí para contarlo si las piedras no necesitan a nadie.
Sé , por éstas y otras cosas, que soy un alma vieja que jamás supo resolver la ecuación de la alegría, que entendió las sumas como restas porque sólo eran la primera parte de un préstamo, pero también sé que los sepulcros no me atraen porque no humean como tazas,  quizá tan sólo sudan con el calor reciente y es efímero, luego la ceniza se enfría y es así como prefiere barrerla el viento, que es otro gran maestro de ceremonias.
Esta mañana soñaba con cuartos de juguetes, con carpetas forradas, de cuando la vida empezó a ser ligeramente amenazante , de cuando ya no bastaba merendar y hacer deberes, de cuando hubo que trabajar más en serio, de cuando empezaron a morir los abuelos, de cuando ya no despiertas sonrisas condescendientes sino deseo puro en alguien que dice que te ama, y así echas a rodar como un canto tontorrón por la tonta vida que te cambia el corazón a cada paso.
Ahora es otra joven la que cree que todo es maravilloso, y desea hacer lo que se va encontrando con una fuerza arrolladora, es otra quien sueña con vivir experiencias en libertad y amar y ser amada, tan tierna todavía pero con esa fuerza de los fueguecitos recién prendidos, y ahora soy yo quien cree que todo está más visto que el TBO, y que no vale la pena ilusionarse y que la amistad no existe porque como decía el personaje raro y egocéntrico pero quizá bienintencionado, de la película "Dark Horse", la gente sólo se importa a sí misma.
Y así viene siendo desde siempre, aunque no haya un génesis al uso sino una repetición de ciclos inmisericorde y tozuda, que nos permite vivir con la fuerza de los fuegos que se prenden con la fe y se apagan con la vida.

miércoles, 4 de mayo de 2016

Fiebre del oro

Se buscan esclavos sanos
con tobillo universal para grilletes
poco dados a hacerse preguntitas...
con hambre pero ganas de quitársela.

Se buscan almas de cántaro que no vayan a la fuente
bien nacidos que agradezcan el trabajo
la atención prestada del patrono
entre número y número de serie.
También alguna esclava que sea buena entendedora
de que los derechos familiares son sólo papel mojado
en el mundo real donde todo tiene un precio
y lo básico suele ser bastante caro.
A dónde vas con tus lágrimas dormidas
teniendo pesadillas estelares
como si fueras importante para alguien.
El barco zarpa ya sin tu mochila
yendo a cagar más allá del arco iris
te has quedado una vez más en este muelle.




(variaciones diarreicas que jamás serán sonetos).

martes, 3 de mayo de 2016

Calleando, de hacerse callos en los pies callejeando



He estado en Sevilla
calleando
por su sendero de mesones y tabernas
oyendo en cada piedra la llamada
del sol y de la muerte...
y ahora
pongo a lavar mi ropa inofensiva
que se seca con un viento
de hogar y de extrarradio.
Y me siento muy bien.
Como volver a casa
y encontrarla.

martes, 26 de abril de 2016

El señor y la señora Rollo (I)





El señor y la señora Rollo se conocieron en un concierto, a unas alturas de sus vidas en las que nadie podía ya engañarlos. Por eso fue tan bonito aquel amor, con sus esperanzas de dulce vejez compartida, sus camisetas negras y sus mechas tapando canas para espabilar el deseo.
La señora Rollo tenía una piel suave como de melocotón gigante, y aspiraba a morir blanca y sedosa como su abuela materna, sin ansiolíticos ni listas de espera en el centro de salud o en la farmacia del barrio.
Siempre hay quien escapa a la estadística si así lo decide, y ella lo tenía claro.
Antes la esperaba un acantilado en Escocia que un protocolo sanitario para mayores, antes la pillaría un tren que un geriatra, dolía decir.
En sus labios bailaban cantidad de preguntas con tutú y espolones, y no se cortaba un pelo a la hora de formularlas, porque creía firmemente que el universo es un bosque que se va creando a cada paso, tan  exclusivo como un vestido cortado a medida.
El señor Rollo era más de almanaque y rutinas, más de erupcionar con sarpullidos de sabiduría convencional, la que se empaqueta y asimila tras duras jornadas de procesamiento y acumulación de datos.
Pero a veces se besaban, o se habían besado, y la luna salía detrás de la cafetera, llenando toda la cocina de luz plata.
Sin embargo, la señora Rollo se estaba quedando seca tras la revolución de Estrógeno  el libertino, que cayó tras violentas revueltas callejeras, y en medio de un charco de sangre  sufría las embestidas de una soledad completamente nueva.
Pero qué es esto, se preguntaba en el espejo, pasando las manos por las curvas de lo que era un culo natural como una gamba de Huelva, y se le erizaba el vello pero ya no era lo mismo, ya era un tacto como de estera de caña que sólo sirve para tumbarla en la arena.
Como todos había visto el pestiño francés del marido de la peluquera y no creía en sacrificios, aunque sí en escotes y masajes.
Un imperio que se desvanece siempre es una cosa triste, pensó.
El señor Rollo leía el periódico tan tranquilo, sentado en su viñeta.
Se preguntaba por qué él no echaba de menos nada, por qué seguía manejando el timón con suave despreocupación, por qué mantenía el orden natural de las cosas sin apenas esfuerzo ,sin que nada lo desvelara.
Ella que era a veces como una sábana al viento , que no tenía ni idea de dónde depositar tantas ansias,
que no hacía más que inventar emociones abortándolas enseguida, que terminaba agotada al principio de la noche y no podía subir al tren hasta bien entrada la madrugada, que se prometía dejar el café una y otra vez sin intentarlo en serio, que lloraba por cualquier cosa, y ya no se molestaba en ocultarse, "hay que ver que siempre estás acatarrada", decía el señor Rollo al verla con la nariz roja y los ojos escurridos,y le recomendaba tomar vitamina C.
Pero la señora Rollo sólo necesitaba reposar como una ola enorme cubierta de espuma, llegar a lo máximo para romperse después, morir de forma minúscula a los pies de un niño que con su pala y su cubo la encontrara convertida en arena tan suave como la pasta de galleta.
No quería pensar así.
Pero las tardes eran largas y el cuerpo un árbol ambicioso.
(...)

Verdades

Hay ateos bañándose en la sangre de Dios y creyentes que ya están en el infierno. Sé por qué beben tanto los poetas es porque no saben qu...