domingo, 26 de julio de 2015

Sobre la creatividad de las mujeres



Llevo toda mi vida escribiendo,desde los once años,con aquellos primeros diarios que una vez hicieron llorar a mis abuelos maternos,siendo ellos mi primer público.

Luego vino mi exitosa carrera literario-artística,que como todo el mundo sabe se reduce a unos principios de estudios de filología en la universidad de Sevilla,abandonados prematuramente por una enfermedad inventada que nació de un primer amor demasiado intenso.

El posterior exilio a una oficina situada junto a una autovía,la muerte en vida como auxiliar administrativa siguiendo las invitaciones del destino para ganarme la vida,la tristeza y el sobrepeso,golosinas metidas en cajones para soportar el abandono de mis sueños,bla bla bla.

Algunos premios locales de narrativa breve,participación en algunas antologías,entre empleo y empleo lo que he podido ir haciendo según rachas más o menos libres,recuerdo con horror la crianza de una niña adorable cuya madre estaba siempre pegada al ordenador escribiendo,irascible y malhumorada en cada interrupción.

(Cuando vimos la peli "Los mundos de Coraline" nos miramos las dos porque la escena en la que madre escritora pasa tres kilos de la pobre Coraline que habla a sus espaldas con las tonterías propias de una adolescente recién trasladada a una casa nueva nos reflejaba en cierto modo a nosotras,con la diferencia de que la madre de Coraline llevaba cuello alto y un pelo monísimo y se ganaba la vida escribiendo,cosa que servidora no ha conseguido nunca,simplemente era una forma de vivir,escribir para no morir,escribir en blogs como quien apunta la lista de la compra de la propia alma).

Y luego me escribió Miguel Baquero y con Alejandro lanzamos a navegar los Delfines,que es un trozo de mi vida sin demasiado interés literario pero que al menos salió del cajón,un ejercicio de sinceridad narrativa y personal a quien amo como a un hijo muy débil,por seguir el tópico de la creación literaria.

Y aquí estamos,en otro paréntesis,hasta que empiece mi nuevo empleo de un mes el próximo 1 de Agosto hasta principios de Septiembre,esta vez al menos estoy en los brazos de la misma gran empresa que me ha acunado con una nómina y me ha pasado el rodillo en los últimos tres años,lo importante es no parar,hasta contenta estoy.


Pero de nuevo mis deseos de escribir se van al traste,se posponen,función aplazada,y entonces pienso en esta mañana de domingo,que hubiera podido ser un buen momento para escribir, si no hubiera puesto dos lavadoras,sacado perras,limpiado el patio con lejía,atendido una serie de mensajes de Whatsapp,cortado una lechuga para preparar una ensalada que ya se enfría en la nevera,fregado un cajón de cubiertos que estaba bastante asqueroso,vaciándolo de sus compartimentos,y dejándolo secar al sol.

También he cocido huevos y he hervido un poco de arroz porque está aquí la perra de mi hermano que tiene diecisiete años y desde ayer lleva sin comer porque no le gustan las bolas,al final entre tres platos reparto todo el arroz y los huevos con sus yemas y comen todas tan ricamente mientras yo tiendo la ropa de la primera lavadora.


Me echo agua fría de la manguera en la cara, el sol de Julio ya aprieta ,al volver dentro decido cortar el mango que empieza a estropearse (pagué 3,95 por ese puto mango exótico con D.O.) y lo mezclo con dos yogures de soja que caducaron hace muy poco,ya tenemos postre de verano para hoy.

No me quejo, no soy una mujer africana que tenga que andar 5 kms para coger agua,no dramaticemos.


Mi perfecta educación judeo cristiana no hará que me libre de un cierto complejo de culpa por sentirme algo cabreada,(además ayer me puse morada en un sitio estupendo donde acabamos tomando un gin tonic viendo la etapa final del tour,éramos los únicos clientes en el local y los dos empleados almorzaban a nuestra espalda,fue un momento único,sólo amargado ligeramente por el reflejo que me devolvía el cristal del mueble de los helados,donde podía verme incrustada en la silla con la camiseta calada que me compró mi madre en Marbella,en ese reflejo se veía una maruja pasada de kilos,ni rastro de escritora).

Cuando hablas de escribir todo el mundo se piensa que es algo que no cuesta nada,no es necesario concentrarse,es simplemente sentar el culo delante del ordenador y empezar a rellenar capítulos y más capítulos de historias buenísimas y personajes super complejos que harán que el mundo se sorprenda y los editores caigan rendidos a tus pies de esclava.

Es broma;al menos es necesario crear una burbuja.

Pero mientras doblo la ropa miro el reloj y veo que ya son las dos de la tarde.

Aún tengo que limpiar la jaula del hamster.

Hoy tampoco escribo nada en serio,me temo;

sólo volveré a hacer una entradita en el blog.

Y me pregunto;Pero si no hago yo todo lo anterior,¿quién lo hará?

Al fin y al cabo nadie necesita más libros;pero la vida cotidiana y familiar ,eso sí que es importante.

En mi país imaginario hay una estantería universal repleta con todos los libros que las mujeres no escribieron.

Y son muchos,eh?

Seguro que entre ellos habría alguno bueno de verdad.




domingo, 19 de julio de 2015

Sesión privada




Puedo curar el oído de la perra durante siete días pero es difícil que me acuerde de suavizarme los talones.

Escribo desde que tengo uso de razón que no es lo mismo que la razón de usar a las personas,que eso es más bien una técnica.

Puedo ser despistada hasta lo exasperante pero si se me oye hablar enseguida se entiende que voy de buena fe.

Puedo estar aquí abrazada a una causa como si fuera una tabla salvadora y al día siguiente hundida en la miseria ,alternando con los microorganismos del fondo de los pozos.

¿Qué pozos,querida?

No sé,los mentales.


Usted se rasca la sien derecha,donde seguramente guardará las cuatro ideas que alberga su mundo;cada uno de nosotros tiene uno propio y bien cimentado,aunque no lo crea.

Yo me despeino y se me cae todo a los pies,y esto me ocurre con cierta frecuencia.

Quieras que no,esto da un punto de vista muy abierto sobre la existencia y sus avatares; no es lo mismo saberse a resguardo que ser una hojilla en las manos del viento y sabe qué,doctor?? No es la primera vez que utilizo esta imagen.

Dentro de quince años,si los cumplo,tendré esa edad serena en la que la gente empieza a pensar en jubilarse,yo ni siquiera tengo el cuadrante relleno a la mitad,¿no le parece curioso que me haya pasado la vida evitando sacrificarme para tener algo sólido y sin embargo haya tenido que trabajar tanto y en tantos oficios?

Al final los espíritus libres andan equivocados;

se piensan que no caerán en las garras del sistema pero acaban ninguneados haciendo de todo para sobrevivir,no importa el talento que tengan.

Dejan lo mejor de sí mismos en cada etapa laboral y no les sirve para nada,sometidos a una ITV continua,con lo fácil que es sacarle lustre a la neurona joven,aprobar unas oposiciones y luego resistir en ese puesto hasta la muerte,sin tener que hacer nada más, salvo vender incompetencia,artritis,bajas por depresión o simplemente apatía durante años sin tener que pagar por ello.

¿Se arrepiente usted de eso?

No,de eso no;
es probable que de haberlo hecho así ya estaría como muchas otras de mi generación,medicada simplemente para poder pasar la vida.

¿Y se arrepiente usted de algo,entonces?

Bueno,quizá de haber nacido,sólo por no tener que haber conocido a tanto y tanta hija de puta.

No ponga esa cara,sólo son días raros,aislados.

Días de bajas presiones,antes de la regla,cosas así.

En líneas generales me gusta todo.

Me gustan los atardeceres,los chiringuitos,la lluvia,los perros y los abrazos,aunque mi marido nunca me los dé,guardo en la memoria dos o tres que fueron muy especiales,y sé que el día menos pensado me los volverán a dar.

Como le dije,la inestabilidad trae ese punto de vista abierto sobre la existencia y sus avatares.

En el fondo de mi corazón,que es hondo y caprichoso,sigo sabiendo que todo es posible.








jueves, 16 de julio de 2015

Había una vez un psiquiatra...






...que curaba a las mujeres depresivas tocándolas y metiéndoles un cuarto y mitad en la consulta o en su propia casa,el tío machote.

Sin importarle que al no ser dueñas de sus emociones,tampoco lo eran de su coño en tan delicados momentos,sin contar con el abuso de autoridad que supone erigirse en seductor en relaciones médico-paciente.

A día de hoy, para respetar la presunción de inocencia,yo no me metería en esto hasta saber la verdad,que aunque nos guste decir que la acaba sabiendo un juez,no lo tengo yo muy claro.

Un datito sí que es que cada vez salgan más testimonios de víctimas en el conocido efecto serpentín,cuando una denuncia,ya se atreven las demás.

Ya se verá y se tiene que ver lo que pase al final con el reputado psiquiatra sevillano acusado por muchos dedos femeninos con carácter retroactivo, entre ellos incluso alguna aristócrata de depresivo linaje como Matilde Solís.

Lo que me molesta de veras es la reacción de una parte de la sociedad ante la noticia.

Esta tarde he leído comentarios de un cromañón en prensa digital indignado porque estos delitos supuestos ya fueron sobreseídos en su momento,y habla el batracio de feminazis y de sociatas que arrastran por el lodo el honor de un buen cristiano,para acabar con un " y además mujeres"....

como cuando Machado dijo aquello de "Y Sevilla" como dejándolo para el final,la guinda,énfasis acabado en signo de admiración que no me apetece poner aquí,en verdad ya al añadir " y además mujeres" ya no hace falta poner nada más,criaturas histéricas mal folladas que en el siglo pasado precisaban mantas de palos o botes de sales y ahora mire usted,les sobra un ramillete de redes sociales y una buena abogada para poner en apuros a un cabrón de los de toda la vida,los de misa semanal y catecismo.

Y que estos fenómenos cutres o su sola idea no despierten una prudente repulsión,sino que además se defina todo como falsario porque procede de "mujeres",me cansa hasta límites de lipotimia espiritual o hígado enfermo.

Y yo que pensaba que desde lo del sufragio ya éramos todo evolución.

Valiente ilusa.

miércoles, 15 de julio de 2015

Romance de la cestita




Oiga,señora vecina

no se muera todavía

que la tarde viene lenta

pero llena de poesía.

Por los montes verdes bajan

cientos de palabras lindas

que iluminan las seseras

y quizá también la mía.

Aquel día de verano

que zumbaban las avispas

me tocó usted en la puerta

y me dejó una cestita

con todo lo necesario

para pasar bien el día.

Con el tomillo y la menta

una caja de cerillas

para prender en mi mente

miles de palabras lindas.

Aunque hayamos discutido

por unas cuentas vencidas

no me deje así charlando

hay cosas que no se olvidan

ábrame usted esa puerta

hoy traigo yo la cestita.

Ya que no quiere usted abrir

me marcho,vendré otro día;

sólo pediré un favor

no se muera todavía

que el futuro viene lento

mas cargado de poesía.



(He querido hacer un homenaje fantaseado a un poema del autor cubano Nicolás Guillén,que muchos conocerán;" Ay señora mi vecina se me murió la gallina..." que leí de pequeña y me encantaba por su plasticidad doméstica.
También me pasó con los lagartos llorones de Lorca.
Y con tantos otros.)

lunes, 13 de julio de 2015

Quiso el dolor...





Quiso el destino que la tarde que llegamos el cielo estuviera nublado,preñado de gris.

En el aire de la ría dormía el invierno,sus patas de escarcha podían verse atrapadas entre lo que parecía una marisma encantada.

En verdad estaba el aire encantado,a cada paso que dábamos muchas pequeñas criaturas salían volando con el crujido de las ramitas secas y hojas muertas.

Era una tarde de viernes sin sol que nos traía evocaciones de tierras escocesas,inglesas,laguneras inmensas donde el espíritu mágico del ser humano ha almacenado su misterio durante siglos.

Por allí caminamos los tres,sintiendo un frío nuevo como el aliento de un dios,y nos quedamos mucho rato sin querer entrar a las habitaciones del hotel.

Demasiado bello era aquel montículo de piedra desde el que podían imaginarse barcos fantasmas y muertes prematuras y sirenas malas de cola plateada y dientes como agujas.





"Escuchad...qué es eso..."-dijimos o yo dije,un crujido lastimero como una puerta de madera que se abriera a lo lejos pero no tanto,justo al lado nuestro un bosque de árboles muy abrazados entre sí,por aquí y por allá melancólicos restos de goma o cubos,utensilios abandonados entre lo verde en la finca de al lado,cuyo acceso estaba cubierto de zarzas para impedir la entrada a todo intruso.


"Es la puerta de la casa de una bruja,que se ha quedado abierta,y el viento la mueve"-dijimos o dije yo,y pusimos los oídos en las manos del viento ,que enseguida se puso a jugar con nosotros.

Ya con frío en las manos decidimos entrar a ver cómo era la habitación,apetecía ponerse a resguardo.

Olía a mar y a cosas atrapadas,a abismo de árboles muertos y ramas suicidas.

Aún volvimos la cabeza una vez más.



Quiso el destino que luego en las noticias nos enterásemos del horrible crimen.

Aquella tarde de viernes sin sol la guardia civil encontró los cuerpos de una pareja dentro de un coche en una pista forestal no lejos de allí,en el mismo término municipal,en una zona de monte de A Telleira.

Enseguida se detuvo al ex novio de ella,de afición cazador,celoso y dolorido,que no podía tragar que ella,la dulce madre de su hija de ocho años,tuviera un novio nuevo,anduviera inaugurando una página nueva de vida y esperanzas.

Cosas como éstas aparecen cada día en los noticieros,y cada una parece más horrible que la anterior,pero son frecuentes,por desgracia.

Sin embargo aquella tragedia explicada en titulares me sumió en un estado de reflexión profunda,sobre todo cuando al salir aquella tarde para el primer paseo por la zona,el primer cartel que vi,justo al lado de un camino y de una indicación sobre un observatorio de pájaros,decía exactamente A Telleira.

Quizá fue la cercanía,los acentos,la amistad momentánea y superficial que se hace con los camareros,(la víctima era camarera y no había vuelto a su trabajo a las cuatro de la tarde del viernes)pero estuve mucho rato aturdida, preguntándome por qué el dolor provoca absurdos dramas a diferentes niveles,por qué quien muerde infelicidad tiene la necesidad de transmitírsela a alguien en alguna medida,por qué la violencia del daño parece que siempre es el camino para quien se siente jodido,molestado,ofendido.

En el caso de este crimen injustísimo la cosa es grave, en las relaciones personales más sencillas no tiene ni de lejos la misma importancia,basta con llegar hasta el cruce y tomar cada uno su hatillo de cosas o recuerdos y decir aquello de "a partir de aquí,cada uno su camino"...pero cómo duele el no poder haber podido hacer las cosas de otro modo.

Cómo duele aquello que se convierte en irreversible.

Yo sé que para los dioses del mar,tenebrosos y llenos de poder,estas cosas no tienen la más mínima importancia.

Ellos llevan siglos enterrando mortales bajo enormes piedras a donde no puede llegar ni la luz del sol.

Pero nosotros sólo somos esclavos de pequeños corazones que arden defectuosamente.



















Cazorla (II)

A mediodía del 2 de junio de 1694,una gran tormenta, que sería conocida por las generaciones  cazorleñas posteriores como "e...