jueves, 23 de abril de 2015

Una mujer moderna

Soy una mujer moderna

pongo mi vida a secar en facebook como la colada

y veo que desde fuera resulta bastante bonita;

extiendo mis teorías como alfombras

y tengo la costumbre de sentirme insegura

porque siempre me pregunto si lo hice mal o lo hice bien.

De joven me educaron las revistas

ésas que te dicen cómo hacer bien sexo oral

a la edad en la que te preguntas si es que vas a tener novio

o sufrir la soledad de las mujeres sin familia

en el mundo inventado por los hombres.

Soy una mujer moderna

estoy sobreinformada,duermo mal y me amo poco

voy despreciando mis necesidades como si fueran caprichos

aunque soy bastante útil para los que llamo míos;

tengo tres o cuatro ojos por cada uno de ellos

y cuando duermo siesta sólo potreo la cama.

Ayer por la mañana me columpié en mis ojeras

barnizadas con una ampolla efecto inmediato

sería muy diferente si ordeñara vacas o sembrara los campos

o acarreara agua desde unos montes azules

aunque quizá esas mujeres carecen de todo espejo.

No puedo quejarme,pues;

libre soy en un mundo moderno

que me permite usar perfume y matarme con las dietas

envejecer angustiada por los miles de carteles

que vocean insolentes todo lo que ya no soy.

No está mal lo conseguido

hay libertad a patadas

aunque sean sobre mi culo,culo,femenino culo

(mucho más grande que el de esas monadas

que salen por la tele y aún no se dan ni cuenta

de que todo les irá bien sólo mientras sonrían)

y todo seguirá bien

como la ropa ordenada

como la lista de retos

como ayunar en domingo

como votar pantomimas

como mantener el tipo

como ocultar los deseos

como se suele hacer para llevar la vida

todo listo,preparado

atado y amordazado

nada nuevo

como siempre.













miércoles, 22 de abril de 2015

El desagüe de Europa

Mi hija me pidió noticias relacionadas con la violación de derechos humanos para un trabajo de Ciudadanía.

Al final me sobraron noticias pero me faltaron las palabras.

miércoles, 8 de abril de 2015

De viaje al sur


En breve cambiaré de ciclo,me quedaré desnuda de horarios y estreses,lo que tanto deseaba así será.

Sin embargo me entristezco inexplicablemente como una pava de Estocolmo que teme perder de vista a su secuestrador,igual se ha enamorado de esas patadas a las seis de la mañana,igual se sentía libre entre los barrotes,quién sabe,el ser humano es tan extraño.

Me proponen escribir y me sobran los retos,asomando como tarjetas de visita por los bolsillos de un abrigo raído,y les hago el mismo caso que a los folletos del Telepizza,en lugar de afilarme los colmillos ansiosos de pitanza me quedo pensando en lo otro,lo chungo de la promesa perdida que se hunde como un barquito de porcelana al que prometieron flotar.

Igual no quiero soltar todo ese odio que me envenena por dentro en historias que no puedo poner de pie,igual no quiero volver a la incertidumbre y a la consideración de que no hago nada útil,ya tuve amaneceres de descrédito y falta de fe y no los quiero cerca.

No sé lo que es esta dejadez dolorida,pero como un puzzle me recompongo en turnos de 5 o 6 horas de sueño,me atiborro de dulces y me castigo sin cenar,me elevo por encima de atardeceres de color naranja y experimento la borrachera barata de sufrir mareos a menudo.

En mi pecho una losa como un mar de piedra que tallara algún Moisés subsidiado,otra vez,como mi mascota o mi novio eterno al que jamás diré que sí,no quiero casarme con la tristeza,eso jamás.

Acaso ser ciega y no querer ver que esto me mata,como me mata esta canción que no puedo evitar escuchar una y otra vez,una canción que podría ser mi nombre, melodía seductora y recurrente que suena dentro de mí, me envuelve egoístamente con esa desgana con la que uno se maravilla del talento de otros y se siente tan tan tan ajeno y distante que sólo puede mover la cabeza y en un éxtasis (barato como los mareos)cerrar los ojillos para comulgar con la música.

¿De verdad no soy esa señora que se sabe todas las esquinas de su lugar de trabajo,que se arrastra entre las piedras y a la que le gusta hacer pequeñas compras perezosas por la zona después del desayuno,de verdad no soy esa zombie educada que sólo a veces se fija en las altas ramas de los árboles?

Pues no.

Resulta que tampoco soy ésa.Y me lo van a demostrar dentro de poco.

Así que toca inventarse otra pava,esta vez pava de moco brillante para diseñar nuevas horas y nuevos días...aunque sólo sea para seguir oyendo esta canción vieja que para mí es completamente nueva y fascinante.








Mamá

Mamá es una desconocida que deambula por la casa, quitando el polvo , vaciando las cestas de la ropa sucia y de vez en cuando quejándose ...