domingo, 10 de agosto de 2014

Las pinzas que olieron el mar


Ésta era nuestra habitación en Lanzarote.
Y éstas son pinzas de tender ropa que compré en un supermercado de Teguise.
Me traje unas cuantas porque al verlas me acuerdo de que sujetaron los bañadores y toallas que colgué al fuerte viento de la isla,justito enfrente del mar.
Verlas en mi patio de secano es como haberse traído un trozo de allí.
Casi mejor que una caracola.

4 comentarios:

Genín dijo...

Yo siempre uso las de madera de toda la vida, una vez compré de plástico y resultaron una mierda, enseguida el sol se las carga y se parten al apretarlas para que sujeten la ropa y da una rabia...
Tenias una bonita vista...
¿Que tal los isleños? :)
Besos y salud

mariajesusparadela dijo...

Si es que, ya se sabe, lass pinzas "enganchan"

Nieves dijo...

Cuando las miras se nota, un no se qué, se les ve el aire isleño.
Son divinas Reyes, como tu!!!

;)

Besines!

José Núñez de Cela dijo...

Je je. Un curioso fetichismo y una forma original de tratar de perpetuar las sensaciones.


Saludos!

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