domingo, 16 de agosto de 2015

El pastor de cabras

Tenía ganas de hablar,el pastor.

Me dijo que dejara a las perras confraternizar con el suyo,un belga de muy buena planta,no muy bien cuidado como suele ocurrir en los perros de campo,pero de pelo brillante y linda mirada.

"Es que tienen el celo"-le respondí como excusa ante mi retraimiento,y entonces empezamos a hablar.

Nos dijo que los espulgabueyes van atrapando todo lo que sale al paso de las ovejas y cabras,que cada vez es menos.

Menos topillos,menos cigarrones,(saltamontes),menos de todo.

Este año por ejemplo ha habido pocos chamarines,por no hablar del bajón de los jilgueros y verderones.

"Invadimos su espacio "-le digo intentando adivinar,y me dice que no,que es por los venenos.

La gente que siembra usa venenos;cuando saco a colación la vigilancia del Seprona me dice que ellos "no pueden estar en todo lo que hace la gente".

Entonces es cuestión de tiempo,le digo.

Simple y llanamente.

Sabe usté lo que es ver pájaros volando que caen de repente al suelo,y encontrarse hasta mochuelos muertos,allí bajo los eucaliptos he visto uno el otro día,sin explicación aparente?

Es por el veneno.

Matamos el ecosistema,anulamos la capacidad de regeneración de la naturaleza,nos creemos los reyes del mambo cuando sólo somos desgraciados tirando piedras contra su propio tejado.


En unos años pondremos los billetes sobre la mesa.

Uno tras otro,probaremos a echarlos en la ensalada, a ver qué tal saben.


Nos despedimos de Enrique,el pastor,con la sensación de haber sabido mucho más en quince minutos que en tres horas de informativos para desinformados.

1 comentario:

Genín dijo...

Pues si, la cosa está bastante chunga en ese aspecto, sin embargo por estos lares la cosa no está tan mal, hay bastante fauna y se les van agregando gatos y perros abandonados... :(
Todavía hay bastante caza, aunque cada vez menos, nunca me ha gustado cazar, prefiero sacar fotos...
Besos y salud

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