lunes, 19 de julio de 2010

Masca



En primaria teníamos un profe de mates , el Masca , cuyo apelativo completo era Mascabrevas.
Lo llamábamos así porque su verdadero nombre era Luis Portillo, y le apodaban "el terror de los chiquillos " .
Un primer contacto con la crueldad de la poesía ,porque lo cierto es que aquel profesor lo mismo te llamaba subnormal que te decía que de toparse con nosotros un extraterrestre, pensaría que la especie humana era totalmente discapacitada .
No era de los peores, con todo , porque al menos su violencia era sólo verbal y no física ; y su crueldad sarcástica aligeraba bastante las largas horas de clase ,ya que como suele ocurrir también en los empleos , cuando no va dirigida contra uno suele ser un espectáculo divertido , aunque entronque con nuestra peor parte.
Pero en fin , todo esto venía a que a partir de ahora , la palabra Masca tendrá otro tipo de evocaciones para mí, por fin .
Ha llegado su redención como recuerdo.
Masca será ya para siempre ese sitio abierto frente al mar donde unos gigantes guanches se durmieron para siempre.
El sitio donde un pueblo permanece colgado como un belén de tierra y palmeras , donde el vino sabe diferente debajo de los árboles y donde se puede comprar miel de montaña a una viejecita que hace sombreros con sus manos y les pone un lazo de color para soportar la vida;
un sendero donde el silencio en pleno día te hace sentir extraño , y parece como que no ha pasado el tiempo porque no puede pasar lo que no existe .
Donde he sabido que el canto agudo de un pavo real suena azul porque sabemos que los pavos reales son azules , así que está claro que podemos inventar la belleza según lo que sepamos de ella en cada momento .
A mí que me queda poquita , estos días que no me siento escritora ni superviviente ni bella ni nada , en los que veo claramente extinguirse los humos de mi pasión literaria , empiezo a pensar que sólo necesito un lugar así para olvidarme de todo .

12 comentarios:

Elvira dijo...

¡Qué contradicción, Reyes! Escribes esta estupenda entrada sobre ese bello lugar, y te lamentas de no sentirte escritora. ¡Que te dure la no-racha literaria! Besos

iris dijo...

Estupendo Reyes, ahora eres sólo tú...sin etiquetas.La quietud de ese sitio ha hecho que te reencuentres co tu esencia,oséa contigo, ahora estás en tu centro, y seguramente ahora eres feliz. Recuerda esta sensación cuando cambies de lugar y te encuentres mal. Besos con cariño.

añil dijo...

Para no ser escritora te sale muy bien.
Creo que esta estancia en las islas te ha serenado (aplatanado que dicen por allí, jajaja)
y lo transmites con tus letras.

Seguro que estás estupenda, aunque te empeñes en querer engañarnos.

Muchos besos desde el caluroso Al-ándalus.

NáN dijo...

"donde se puede comprar miel de montaña a una viejecita que hace sombreros con sus manos y les pone un lazo de color para soportar la vida".

Ejem, ejem. ¿Que decías de tu pasión literaria?

Más que nunca pienso que necesitabas un cambio: acabar con la agitación y reencontrar tu centro. Tu descripción de la belleza tranquila y humilde es emocionante. Así que aunque pretendas engañarte a ti, con nosotros no lo consigues: ¡a otro perro con ese hueso!

Gran abrazo

virgi dijo...

Preciosidad, qué bien me traspasas tus sensaciones de ese lugar tan hermoso. Yo creo que todos los que lo visitamos sentimos ese deseo de alejarnos de nuestra vida cotidiana y reposar en su paz de barrancos.
Un fuerte abrazo

Sue dijo...

A mi tampoco me engañas: tú eres escritora (y de las buenas) confiesa!

Me ha encantado este pasaje de la vida apacible y bella.

MUY SEÑORES MÍOS dijo...

Una vieja canción –creo que de una zarzuela, pero no estoy seguro- decía que “por el humo se sabe dónde está el fuego”… Pues eso, que de “en estos días (…) en los que veo claramente extinguirse los humos de mi pasión literaria”, nada; que siguiendo el hilo del humo, incuestionablemente llegaremos al ovillo del fuego abrasador de tu arte. O sea…

O sea, que besos, para que no digas más tonterías.

Isabel dijo...

¡Qué gusto leerte, Reyes, preciosa entrada que me hace sentir la necesidad de buscar ese hermoso lugar.
Te deseo lo mejor.

Besos a las dos.

BB dijo...

Reyes, si lo que nos cuentas, no es literatura, entonces cómo se le llama a eso que haces cada día y nos viertes aquí, emocionándonos, enterneciéndonos.
Muchos besos
BB

Nómada planetario dijo...

Se ve que el pueblecito te ha inspirado bien. El año pasado en septiembre anduve por allí. La carreterita tiene migas, pero merece la pena.
Besos peninsulares por poco.

manolotel dijo...

He escuchado tu poema "Soy una zombie con tetas" y he sentido la curiosidad de leer más cosas tuyas.

El Google ya no es lo que era, o, (y es lo más probable) yo tengo poca paciencia; solo he encontrado este blog, algo en redes sociales y una referencia a una colaboración tuya en un libro sobre Palestina .

He abierto tu blog (creo que or primera vez) y al leer este post (y antes de profundizar, que lo haré), te escribo para decirte que el que tiene vocación de escritor (aunque sea tan malo como este comentarista) es muy difícil que lo deje. Algo queda por siempre ahí, agazapado, como un tic, en el nervio de la mano.

Lo que si pasa es que hay momentos y momentos, así que estoy convencido de que cuando menos lo esperes, curioseando en Internet, leyendo la prensa, cenando en un restaurante, o escribiendo una mañana la lista de la compra, de repente sentirás la necesidad de escribir algo que te ha venido a la mente y casi sin darte cuenta lo plasmarás sobre el tapete de papel del restaurante, o, en el blanco que deja la publicidad de tu periódico, en el dorso del folio de la lista de la compra.

Así sea. Y mientras tanto por aquí andaremos.

Un saludo cordial.

Ah... ¡Cuidado con el chocolate! :-)

Sue dijo...

Por cierto, echo de menos que vuelvas, pero de verdad, no en cuenta gotas.

Deseo

El deseo no es tan malo como dicen, no es bajo ni mezquino ni ruin, es un hálito de dioses que tenemos entre los bolsillos y que podemos...