jueves, 5 de agosto de 2010

El polaco que sabía siete idiomas

Dado que nunca voy a entender el mundo,será mejor posarse en mi propia vida como si fuera una hoja.Veo que la gente sin futuro se parece en todas partes ;
conducen coches con el motor trucado y se pasan por los huevos cualquier atisbo de urbanidad .
La palabra empatía es un concepto pijo, casi alienígena , y hay demasiadas bolsas de gente pobre en todas partes;
me contaron una historia de un polaco que sabía siete idiomas.
Era alcohólico y todos los días robaba en el supermercado una lata de sardinas y un pan .
Las chicas del establecimiento lo sabían y se lo dejaban pasar ,( todavía hay caridad en el mundo cuando de comer se trata).
Además , cuando alguien ha caído, suele despertar compasión .
La droga supone una salida fácil en apariencia, aunque resulte la más difícil , a la larga .
El polaco un día dejó de ir por el supermercado.
Apareció muerto debajo de unos cartones , totalmente carbonizado , en aquel barrio regulín del sur de Tenerife .
Las chicas del super lo echaron de menos,pero no se preguntaron quién pudo meterle fuego ni sobre todo, por qué.
La muerte , cuando es barata , no atiende a razones , aunque se le hable en siete idiomas distintos.

10 comentarios:

El Drac dijo...

NO tengo nada contra los que prefieren las drogas (por preferencias en algún momento empezaron) y otras personas con intereses ypreferencias distintas; todo cambia cuando empiezan a chocar con lo que me ha costado mucho esfuerzo. Hablo de mí en representación de la sociedad

Araceli Esteves dijo...

Al final resulta que todos los lugares son el mismo. Besos

Isabel dijo...

Venir desde tan lejos, estando además tan preparado, para terminar así es horrible.

Abrazos.

añil dijo...

Triste historia, triste por el polaco y por los que lo quemaron.

Un beso

Manuel Márquez dijo...

Una historia lamentable, compa Reyes, como tantas y tantas. Lo que me temo es que estamos tan inmunizados, por nuestra capacidad para abstraernos de la desgracia ajena (como única forma de disfrutar de la gracia propia...), que ya casi ni nos inmutamos, salvo que hagamos un ejercicio consciente e intenso de implicación (lo cual, por lo demás, no suele ser el caso).

Un fuerte abrazo y buen fin de semana.

Sue dijo...

Si sabía siete idiomas y terminó carbonizado, ¿qué nos espera a los que no sabemos ni siquiera uno?
Ultimamente veo muchas personas pidiendo en el metro, personas similares a mi, pero distintas porque no tienen trabajo y no pueden ya alimentar a sus hijos. Hoy un chico solo decía "tengo hambre, por favor, tengo mucha hambre" y no pedia ni siquiera dinero.

Yo, por alguna razón, siempre me he sentido más cerca de estas personas que de las que veranean en hoteles con campos de golf, es decir, que tengo más posibilidades de acabar pidiendo en el metro que de triunfar, porque la sociedad está cargada de prejuicios y sigue siendo clasista.

Sigues escribiendo frases que remueven el alma, Reyes.
Un beso (y otro para el polaco).

iris dijo...

Por triste que parezca, el dinero que tengamos en nuestra cuenta corriente (o donde sea),influye en el modo en que nos tratan, incluso en el momento de la muerte.El dinero incluso suprime al racismo, no es lo mismo un gitano rico que pobre, un moro rico que pobre, un negro rico que pobre, y así podía seguir con un largo etcéteras de ejemplos en los que dá igual saber siete idiomas si eres un yonqui y pobre. ¡Qué vamos a hacer hija !... PODEROSO CABALLERO ES DON DINERO. bESITOS.

iliamehoy dijo...

Hay veces en que equivocarse cuesta la vida.
Una sonrisa... truncada.

carmen dijo...

Después de un mes diferente, te visito con un gran cariño, como siempre. Y te digo en castellano, gracias por escribir sin descanso. Volver a ti me ha animado a arrancar!
La isla sentirá tu presencia y tu posible ausencia...

virgi dijo...

¡Tantas historias tristes y nosotros tratando de vivir al margen de ellas! Y hasta de nosotros mismos, no crees, querida Reyes?
Seguro habrás conocido cosas de esa zona que por aquí ni nos enteramos, ¡fíjate! y en un espacio tan reducido...¡ay, mi niña!
Lo de los siete idiomas y su vida me parece aún más triste...

Mamá

Mamá es una desconocida que deambula por la casa, quitando el polvo , vaciando las cestas de la ropa sucia y de vez en cuando quejándose ...