sábado, 25 de enero de 2014

Mi vida como un perro


Contemplo a mi perra oler el aire y venir tras mi sombra,a la que casi encuentra antes que yo,debajo de una puerta o encima de una cama;o en el patio extendiendo una sábana,mi perra encuentra mi sombra,lloriquea un poco y se va.

Cuando quiere algo lo pide sin dudarlo,se tumba cuando le apetece,si tiene calor sale al suelo y se acuesta sobre las patas de peluche,de lado como un niño que hace la siestay si yo me levanto ella se levanta,sólo por saber a dónde voy o qué voy a hacer.

Si abro la nevera puede que la sorprenda con un poco de york,si estoy cabreada la echaré y ella se irá,si me nota receptiva me pondrá las patas en las rodillas,si digo la palabra "bañar" se meterá debajo de la mesa.

Yo soy el satélite y ella la órbita,cada una respira por sí misma,ocupa su trozo de planeta,pero ella no sufre por todos los demás perros abandonados o maltratados mientras que yo languidezco con mi mala salud invernal contándome los traumas,las toses y los malos pensamientos.

Tampoco mi perra sufre preguntándose de qué estará hecha su comida mientras que yo creo desarrollar cada día más alergias alimentarias y de todo tipo, y según lo que lea me siento atrapada en una pesadilla sin fin,hasta el punto de haberme pasado muchos días deseando un paraíso inexistente que sólo puedo crear yo.

Los desánimos se encadenan a mi espalda y cada vez la curvan más,siempre arrepentida o doliente por no hacer dietas ni ejercicios ni haber hecho lo que quería o lo que pensaba que quería o lo que sería razonable o saludable o deseable...mi perra vive como si yo fuera la vida,sabiendo más o menos por dónde voy,dispuesta a aceptar lo que haya en cada momento sin hacer más nada que esperar,perseguir,sentarse,alimentarse,aceptar.

No ve las noticias ni se pondrá hipertensa ni menopáusica,ni paladeará el morboso placer de beberse un libro de cuentos de Alice Munro (mi vida querida),con lo que tampoco podrá pensar "Esto es lo que yo quiero escribir",y por lo tanto no se frustrará ante el hecho de no haberlo conseguido.

No se cagará en los muertos de Lars Von Trier porque a ella,que es una perra,no le laten en las sienes los personajes reales que se descuelgan cada día de sus pieles para intentar quedarse en las páginas de libros futuros,(mi perra no se plantea escribir,de momento).

Creo que su máxima aspiración es que se acabe ese odioso pienso que trajo mi madre del Mercaflona,el Compy de los cojones.

Quizá seamos iguales,en el fondo;mi máxima aspiración en este momento es dejar de toser.

No está nada mal para ser una aspiración máxima.

Seguro que no.

5 comentarios:

Genín dijo...

Para ella tu eres el centro del universo, depende de ti a vida y muerte, ella no puede cambiar su presente ni el futuro, ni el tuyo, tu si... :)
Besos y salud

Sue dijo...

Qué linda y qué suave la recuerdo. Selene dijo que érais iguales y es verdad que se suele decir que los perros acaban pareciéndose a los humanos con los que viven (no me gusta usar la palabara "amo" qué le voy a hacé). Ella siempre será más feliz porque no tiene la capacidad de anticiparse a las desgracias como nosotros, ni tiene conciencia de si ni de la muerte, al menos no a nuestros niveles. Tampoco tienen código ético. También es cierto que al moverse por instintos su vida es menos rica, pero ahí estás tú para enriquecerla un poquito.

No te preocupes por el ejercicio y los regímenes. Lo tienes que hacer a tu ritmo y pensando siempre que eso te llevará a estar mejor. NO lo fuerces.

(parezco una coach, me voy)

Besos mil!

(y otros mil para Selene)

Reyes dijo...

Queridos Genín y Sue,hoy he dejado de toser!!!Albricias!!! Gracias por estar ahí...Enhorabuena Sue por tu artículo en la Opinión...esto sólo es el principio...ya verás;besos a los dos.

añil dijo...

Mejórate, que tu perra ya se cuida sola, incluso con el pienso de los c...

Un beso

Francisco Espada dijo...

Tu perra y tú, un tándem muy divertido que te lleva a reflexionar.
Besos.

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