viernes, 5 de febrero de 2010

Corazón de naranja


Por circunstancias fácilmente imaginables, hace tres días que trabajo en una fábrica de esencias cuyo producto de temporada es la naranja , dulce y amarga , y realizo turnos de ocho horas con un descanso de 20 minutos.
Un empleo al que he accedido por ETT y con la ayudita de mi cuñada , que trabaja allí en el laboratorio porque es química, y con el que al menos puedo desaparecer un par de meses de las listas del paro.
Pero no deja de ser un trabajo mecánico en el que a las pocas horas tengo la espalda apuñalada por el dolor y algunas otras partes afectadas , el cerebro, la visión , y desde ayer , que me pasaron a la máquina de desrabillar la fruta , también el hueso de la muñeca hinchado y los dedos como si me hubiera pisado un elefante .
Quería deciros esto porque el primer día me pasé la jornada pensando en cómo lo iba a contar en el blog.
Por más que lloviera en mi corazón ,me alentaba la esperanza de sacarle partido a la cosa, y según iban pasando los montones de mondas sobre la cinta transportadora , y se me ponían los dedos azules rescatando aquellas piezas que no sirven , iba inventando metáforas para derramarlas en este rincón , que dice Juan que tiene perfume , y ahora , como mi ropa y mi vida en general, huele sobre todo a naranja .
Hasta sonreí por momentos pensando cómo iba a contar que a las tres horas de estar de pie, dándote con los cuernos en el techo que ilumina la cinta , y escarbando en charcos de cáscara cítrica, te sientes como si te hubieras fumado un porro de anfetas , y que si te agarras al mástil y miras hacia abajo no sabes si es la cinta la que se mueve o eres tú que de repente te has subido a un tranvía que pasaba por allí.Y todo eso en una sala a la que para acceder necesitas protectores auditivos porque hay un ruido infernal, constante .
Aguanté tres horas con los tímpanos desnudos porque el bulto humano de mi derecha, experto en escaqueo, me dijo que ella se había pasado tres años sin protección , y no quería pasar por tiquismiquis ; pero luego pensé que una cosa es currar en lo que se pueda y otra dejar que me queden secuelas (escritora fracasada , vale, sorda prematura , eso sí que no ) y me dirigí al primer tío con walkie que pasó por allí, y le pregunté dónde podría conseguir unos cascos.
"Donde tan dado la bata " - me dijo , porque no he comentado que llevo botas de goma para pescar atunes, mandil que me tapa entera , guantes de goma , gorro antipelos y bata blanca .
Debí parecerles muy valiente porque estaba hablando con uno de los jefes , y les interrumpí; pero como digo, una cosa es currar y otra respetarse .
Bajé al almacén , donde un simpatiquísimo habitante de la cueva (no es ironía , es un tipo que siempre está de broma y que entrega la ropa al personal,a pesar de los brevísimos minutos que hablamos ya sabemos que ambos estamos pagando algo de anteriores vidas ) me hizo entrega de unos tapones con cordoncito amarillo que fueron mano de santo .
Y después, como he dicho, me han cambiado a la máquina donde se desrabilla.
Desrabillar es quitar el rabo , obviamente .
Se usa una cucharita parecida a las de helado y hay que saber quitárselo absolutamente a todas las piezas ,previamente rescatadas de la cinta, con la mayor rapidez posible;
yo lo quería hacer tan perfecto que me jodí la muñeca, hasta que no vino la encargada y me explicó el truco de simplemente darle un tajo no me di cuenta de que me había estado esforzando demasiado.
Cosas del desrabillado inexperto.
Y qué duda cabe de que a pesar de que estoy "guarnía " , de que persigo el sol con la mirada entre bidones ,de la soledad en el comedor, de que apenas puedo andar con las botas y de todas las ideas sobre el karma que se pueden ocurrir en una jornada interminable bajo la luz fluorescente , sacaré partido a las risas con esas mujeres con las que de repente pareces habitar el mismo hemisferio, enredadas todas en las horas que va desgranando un reloj inclemente ("no me digas la hora , no me la digas ")y al consuelo que recibe el cuerpo en el descanso después de un trabajo de mono , no comparable a ninguna otra felicidad.
Ayer estuvo lloviendo toda la noche en Sevilla; por lo tanto, no se han recogido naranjas en el campo , y hoy no hemos trabajado porque no hay producto.
Nunca he sido más feliz un viernes por la tarde .
.....
Sólo quería pediros que no me digáis más cosas bonitas en este blog.
Porque entonces dejo de ser esclava y me convierto en reina, y me cuesta mucho más ponerme los guantes para desrabillar naranjas.

14 comentarios:

Bárbara dijo...

Joder, me tengo que morder la lengua para no decirte cosas bonitas con este peazo post que te has marcado. Desrabilla, desrabilla, y extrae todo el jugo narrativo que hay ahí.
Será pasajero ese trabajo y es mejor que el paro, sin duda.
Un beso, reina (perdón, esclava)

MUY SEÑORES MÍOS dijo...

Oye tú, mi'arma, alegrate porque estás ejerciendo ese oficio provisional, con ese perfume que se le a negado a muchas de tus actuales compañeras y a otras se le ha negado.

Conviértete por un instante en Sam y cuéntamelo again.

Beso.

MUY SEÑORES MÍOS dijo...

Te he escrito antes de leer el comentario de Barbara (que también es lo que es la tía) y ya ves que coincidimos en mucho... ¿quién era aquel que fue buscador de oro e, incluso, boxeador? (No se llevaría hostias el aludido...).

Araceli Esteves dijo...

Pero ¿cómo no te vamos a decir cosas bonitas, desrabilladora, escritora, madre, hija, amiga y tantas otras cosas...
Lo has contado tan bien que me han entrado unas ganas locas de comer naranjas.
Auguro posts sensacionales a partir de esa experiencia. Exprime y desrabilla, guapa, que aquí estaremos para recibir el jugo.

Pilar Vidal Clavería dijo...

Claro que no es lo mismo pasarlo que leerlo, pero te ha quedado una entrada redonda, vaya lo bien escrito que está, que hoy tampoco he tenido el día muy fino y me has hecho sonreir un ratito, osea que gracias y un abrazo.

BB dijo...

Jamás volveré a comer naranjas sin pensar en ti, increíble mujer.
Te abrazo fuertemente.
BB

Sheila dijo...

Me haces recordar mi época laboral“menos buena”,allá en Australia cuando trabajaba en cadena en una fábrica textil de más de 300 máquinas cosiendo a la vez.Aquello era infernal,nunca mejor dicho pues,llegado
a cierto grado de calor,se dejaba de trabajar, ni el aire acondicionado,acondicionaba la nave industrial hablo de Queensland,en el trópico).
Lo pienso y, aunque fue muy duro pues la producción era exagerada,tenia que montar 350 pantalones de pata larga y 100 de corta cada
jornada... aquel año que emplee haciendo esa labor que nunca había hecho(que hice porque se ganaba más dinero y quería regresar a España con los míos lo antes posible)y que en 2 meses logre superar la producción exigida, me confirmó a mis 20 años recién cumplidos, que pude con ello y que puedo con más y, aunque fueron las circunstancias las que me llevaron a hacerlo,si lo tuviera que hacer otra vez,lo haría..y aprendí,que de todo se aprende y, sobre todo,se nos queda grabado bien dentro, cuando hay tal esfuerzo de por medio.
No desesperes,querida Reyes,esto tuyo,también es circunstancial.
Te mando un fuerte abrazo lleno de energía!
Tu amiga Madrileña

iliamehoy dijo...

Yo sólo puedo repetirme: eres valiente, por tu lucha, y por la forma en que acomodas las circuntancias que te tocan.
De cómo las transmites, eso ya todos lo sabemos.
Una sonrisa

virgi dijo...

Eres genial, muchacha.
Se te sale el corazón por lo que escribes y el humor perfuma tu blog.
Te sigo aquí y en la cinta de naranjas, también te sonrío.
Un abrazo a tu coraje, maravilla

Miguel Baquero dijo...

Espectacular tu entrada. Maravillosa. Y no menos grande tu actitud.

Yo he trabajo en cadenas de montaje, en naves industriales con un ruido ensordecedor, y en una empresa de catering poniendo tenedores y cuchillos en las bandejas que pasaban. Y como Sheila dice más arriba, de todo se aprende y te aconsejo que disfrutes esos ratos de risas con esas mujeres que son igual que tú. Es maravilloso sentirse parte de un grupo y algún día recordarás eso con nostalgia. Así que, sin dejar de ser escritora (como has demostrado hoy, y otras mil veces antes), vive esa experiencia que algún día relatarás con esa gracia y esa hondura que te sobrepasa.

Me alegro muchísimo de tu naranjerío.

Mafalda forever dijo...

Hola paisana, acabo de aterrizar en tu blog, parece de películas, como "oficial y caballero", yo había oido sobre las fábricas, creo que es un gran mérito trabajar en ellas, me encantan los aromas a naranja, prometo que me acordaré de ti cuando compre. Besos.

añil dijo...

Mafalda forever ha dado en el clavo, "Oficial y Caballero" , ya te veo en brazos de mi querido Richard.

Besos y a por ellas.

Reyes Uve dijo...

BÁRBARA
gracias , eres muy amable.
Tú lo has dicho , mejor qe el paro , cualquier cosa.
Un beso.
MUY SEÑORES
al principio me pareció parte de mi poética lucha por la supervivencia, pero debo decirte que estas cosas te queman enseguida .
Esa misma tarde me llamaron para trabajar de diez de la noche a seis de la mañana y tenía toda la pinta de ser una pesadilla .
Pero volveré para contarlo.
Otro beso.
ARACELI
te digo lo mismo , hay experiencias qe por mucho jugo que tengan es mejor no pasar , pero ya que me he metido, seguiré hasta que me echen .
Beso.
PILAR
si te ha hecho reír me doy por satisfecha.
Creo que necesitaré toneladas de flores de las tuyas para sobrevivir a esto.
Un besazo.
BB
gracias , otro abrazo para ti.
Con olor a naranja, claro.
SHEILA
lo sé, muchas gracias , amiga.
Debo decirte que si me hubiera visto en éstas a los 20 me hubiera muerto, en mi caso he desarrollado resignación y /o paciencia con los años, ahora soporto las necesidades mejor, debe ser la edad.
Un beso.
ILIAME
gracias por pasar por aquí , no te creas que soy tan valiente , jeje.
Estoy deseando acabar con esto .
Un beso.
VIRGI
a ver si no se me cruzan los cables y me hago la maleta un día de éstos...jaja...gracias por tu sonrisita , guapa.
Besines.
MIGUEL
gracias por los ánimos, pero no te alegres, hombre, no te pases.
Jaja.
A ver cuándo cuento algo más relajao.
Besos.
MAFALDA
bienvenida ...yo espero sinceramente dejarlo en unos meses, que de verdad que no es lo mío.
Es que eso no puede ser lo de nadie, es cansino e inhumano .
A ver si se me pasa el olor a naranja y tomamos un café , ya que eres de Sevilla.
Besos.
AÑIL
po allí, como no sea un japonés que hace control de calidad ...y no creo , la verdad.
Aparte de que para cogerme a mí en brazos tendría que venir mejor Shreck , y no me importaría, jaja , con tal de que me saque.
Besazo .

Isabel dijo...

Llego tarde, pero no quería dejar pasar esta entrada tan jugosa.
Estoy segura de que le vas a sacar tal zumo a esta experiencia que vamos a ir voluntaria a probarla.

Cuídate y no te pases.

Abrazos

Mamá

Mamá es una desconocida que deambula por la casa, quitando el polvo , vaciando las cestas de la ropa sucia y de vez en cuando quejándose ...