jueves, 8 de diciembre de 2011

Sevilla y la comunicación

Anoche era fiesta en Sevilla;como todas las celebraciones importantes, era una fiesta deslizada del manto de María,víspera de la Inmaculada con profusión de tunos y tunantes desparramados por las calles;otros años la menda se embriagó de esa alegría en el sentido más literal de la palabra,recorriendo bares y esquinas apretujada contra quien tocara y enfundada en una trenka azul de paño gordo que echo muchísimo de menos;anoche, aun con el trancazo,acompañé al coro de Ntra. Sra . de los Ángeles de Montequinto,agrupación a la que pertenece mi madre , a cantarle a las monjitas Dominicas en su bendición del belén , aunque la verdad sea dicha , yo creí que iba a una cata de dulces de convento.
Aun así,como entre mis contradicciones está la fascinación por el ambiente monacal,me lo pasé bien;
a la salida había caído la noche,y me dio por filmar los naranjos; el coro empezó a cantar villancicos por la calle y entonces ocurrió este proceso de comunicación que se da con frecuencia en Sevilla.
El señor de la caña no era amigo ni conocido,pero se puso a jalear.
No hace falta más que un poco de alegría para encontrar acompañamiento en cualquier esquina.
Con dolor me fui a casa inundada en mi marea roja,desoyendo los ecos de las calles festivas,sin duda preparándome para mi futura ancianidad conventual.

16 comentarios:

Tracy dijo...

Recuerdo una víspera de La Inmaculada en Sevilla con los tunos cantando a la virgen, ¡¡¡ Qué bien me lo pasé!!!

añil dijo...

Tambien andaba yo anoche con la marea roja (de Rioja), pero un poco más atea.

La cuestión es pasarlo "dabute".

Un beso

Nieves dijo...

Reyes es que esas frases tuyas pesimistas y de autoflagelación me hacen reír pero de verdad..
esa frase final... "preparándome para mi futura ancianidad conventual"
que casas tienes...

Estas fiestas son así se pierde un poco la vergüenza y se ven cantando a cualquiera..

Feliz puente!!! :)

Eastriver dijo...

Admiro una cosa y no me gusta otra. Admiro esa alegría natural, ese saber vivir, esa intensidad en los paseos, en los cantos... Ese apuntarse a la alegría.

Me gusta menos que siempre eso esté teñido de religión, o al menos es lo que a mí me parece.

Pero bueno, quedémonos con lo bueno, y en estas épocas de crisis y angustias, cantemos, cantemos y cantemos.

(Tengo tantas ganas de conocer Sevilla que nos estamos planteando asomarnos por fin de año) Un abrazo.

genestel dijo...

Sevilla siempre especial, pero como dicen por ahí, demasiada religión para mi...

También andaba anoche de marea roja (rosada más bien), y como dice añol. bastante más atea y de sabor oriental..., ¡y me vino de bien!La mejor manera de cerrar un día d emucho trabajo. Y del duro.

Un beso.

Genín dijo...

Niña, no desoigas los ecos de las calles festivas, es una pena...
Besitos y salud

BB dijo...

¡Es que esa es la Sevilla que yo amo!...
Aquí celebramos hoy el Dia de la Madre (yo considero que esa celebración debería ser pa´to´ los días).
A mi, madre de cuatro, me cargarán, de la ceca a la meca...
Besos
BB

mariajesusparadela dijo...

La fiesta es siempre buena, sea cual sea el motivo.

MariluzGH dijo...

Es lo que tiene Sevilla...

un abrazo :)

MariluzGH dijo...

Nunca he entendido por qué a las monjas, cuando se habla de ellas, les dicen 'monjitas'... y ahora vas tu y también, pues sí que estamos buenas hoé

otro abrazo

Elysa dijo...

No importa el motivo, la cuestión es disfrutar de un rato de buen rollo ¿no?

Besitos

Maria almeyda dijo...

Que bueno, Reyes. Muy contenido el momento, como a la espera del baño místico que vaticinas. Por el bien de las "Monjitas", esperemos que no sea así. Mejor que te veamos en la calle, con o sin trenka azul.
Un beso

NáN dijo...

A mí me gustan los conventos de monjes, tan austeros y silenciosos.

La "ancianidad", ¡que se vaya con_vento fresco si no la vamos a vivir para bien!

MUY SEÑORES MÍOS dijo...

Los andaluces teneis, entre otras cosas, fama de exagerados: "Preparándome para mi futura ancianidad conventual". Anda que no.

Besos

Miguel Baquero dijo...

No sé, no te imagino yo en un convento... aunque todo puede ser, pero como que no, la verdad

Francisco Espada dijo...

Realmente la víspera de la Inmaculada en Sevilla es mágica, única.

Mamá

Mamá es una desconocida que deambula por la casa, quitando el polvo , vaciando las cestas de la ropa sucia y de vez en cuando quejándose ...