viernes, 9 de diciembre de 2011

Dulce será

Te prometo que no habrá esta vez segundas partes
ni dolor ni preguntas ni falsos desafíos
no habrá mapas trucados ni esperanzas
de ésas que se rompen con el viento de la duda;
te prometo que va a ser todo fácil
simple como un corazón pintado
sencillo como un secreto de niños:
que esta vez voy a ser lo que yo siento
sin margen de mentira
sin ánimo de daño
sin diálogos aprendidos de otras guerras;
sólo dulce.
Te prometo que es luz lo que ya asoma
por detrás de las colinas de mi corazón cansado
y hasta me atrevo a jurar que mi enemigo
el que me asedia insomne cada noche
está pensando trasladarse hasta el ombligo
para cambiar la estrategia
sólo a dulce.

(Foto blog Rtve).

20 comentarios:

San dijo...

Solo dulce, dejar aun lado la acidez y el amargor de cada dia, solo dulce. Una promesa hecha para los demás pero sobre todo para uno mismo. Solo dulce. !Que bonito lo dices!
Un abrazo.

Francisco Espada dijo...

Dulce eres tú, Reyes, a pesar de que a veces te muestras como si fueras ácida. Besos.

Montserrat Sala dijo...

Yo tamabién pienso qeu eres dulce. y mucho. Si no lo fueras no podrias escribir con el corazón, las cosas que escribes, que dices, que transmites.
Gracias por ser dulce.
por se niña.
por ser poeta.
por amar como lo haces.
por escribir como escribes. Siempre gracias por hacerme sentir.

gracias!

Genín dijo...

Cuidadin de no pasarse con lo dulce, el azúcar puede causar Diabetes y hacer mucha pupita...jajaja
Besos y salud

virgi dijo...

Dulce ya eres, sólo tienes que dejar que, como un tierno alambique, el licor que portas fluya como eres.
Besitos, cerezita.

mariajesusparadela dijo...

Cerecita en almíbar, no te pases, que tanto azúcar no es bueno ( ya te lo dijo Genín).

iris dijo...

Un texto muy hermoso (como tú). Ummmmm, cuando empieza el frío es cuando más apetece lo dulce,y lo calentito...

genestel dijo...

No me gustan las promesas. Se suelen romper... quizá porque no aguantan el peso de las palabras.

Un besico.

Nieves dijo...

Suena bien,
suena a esperanza
a reconciliación
a descanso interior
a camino sosegado

me gusta tu plan...

Besos :)

Ana dijo...

Todos los sabores son necesarios para llegar a entender el significado de la vida, pero cuando llega el dulce...hay que detenerse y saborearlo.

Un saludo.

MariluzGH dijo...

Niña qué cosa más dulce nos dejas...
tan bien dicho que hace cosquillas

un abrazo :)

Laura Uve dijo...

¡¡Qué hermosa..... y dulce!!

Bsts...

Sue dijo...

Es muy bonito lo que dices pero lo mejor, lo mejor de todo, es no prometer nada porque luego siempre hay alguna circunstancia que le jode a uno las promesas y los planes.
Vivamos un día a día dulce y salado, hagámoslo posible. Ese es mi propósito de hoy y para siempre.

A ver si lo consigo...

Un beso.

añil dijo...

Eres única, reina, de veras que lo eres.

Muackkkkkkkk

TriniReina dijo...

Así me gusta mi Reyes, rebosada en azúcar:)

Niña, qué poema tan grande.

Besos

Antonio dijo...

Sigue en pié mi ofrecimiento (más bien súplica); esta poesía la cantas, le ponemos mi música de chirimía, y agárrate, que nos espera el Madison Square Garden.

La Zarzamora dijo...

Reyes, gracias por ser como eres.
Por tus comentarios y tu saber hacer.

Esta entrada, me llegó dulce.
Después de haber bebido esos néctares acerbos y amargos, una llega con el resabio de los sabores ya más mitigados.
Y puede ofrecerle a una nueva boca, otras guerras, otras armas, otros diálogos con guiones nuevos, otros asedios sin fortificaciones.
Lo que ya una espera es otro ombligo donde asentar daños aprendidos, otras arrugas donde plegar nuevas cicatrices, otras quimeras donde albergar la locura cotidiana.
Besazo, wapa.

Elysa dijo...

Dulce y amargo como lo que compone la vida y lo mejor nada de promesas si no lo que vaya surgiendo.

Besitos

MUY SEÑORES MÍOS dijo...

Si me vieses, Reyes, me dejas, como de costumbre con cara de acarajotao: ¿Qué puedo yo decir ante tus palabras? Nada, sólo dejar constancia de mi visita, llevándome el tesoro de tus pensamientos.

Besos.

Fran dijo...

Qué gran poeta eres, reyes. Por eso hasta escribiendo más sólo a veces que tu ombligo, me aferro a veces a tus versos y tus besos.

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