sábado, 21 de febrero de 2015

Almendras dulces



Por qué estoy hecha de almendras dulces y no puedo caminar pisando fuerte,nunca lo sabré.

Por qué me doy cuenta de cuando baja un gato por el tronco de un árbol,aunque no entre en mi campo visual,y por qué el otro día sentí la falta de esperanza de una mujer que iba por la calle con su casa a cuestas y todo empezó a darme vueltas porque por un segundo yo fui ella,ya que no estaba sucia ni parecía demente y es más fácil identificarse con quien tiene buena pinta,una pinta decente,ésa es la prueba de que a cualquiera le puede pasar,y si a cualquiera le puede pasar es que es verdad lo de que Todos somos uno.

Por qué a pesar de esa porosidad que tengo como un extra de serie que nadie ha pagado,soy capaz de darme cuenta muy lentamente de que tenemos la obligación de encontrar en nosotros la fuerza y el poder para cambiar las cosas,empezando por nuestra propia cuadrícula.

Por qué he roto las papeletas de la bipolaridad que una amiga me sugirió como mal propio,(quizá otro extra de serie),para tomar esas medidas que serían tan necesarias,quizá porque sé que el mundo dará otra vuelta sin mí,pero que en mi tránsito habré hecho lo posible para sanarme,en contra de mi ADN y mi cerebro que de repente se pone a trabajar a mi favor como un viento bueno de los de alta mar.

Y poco más puedo preguntarme hoy,mientras la gripe sórdida con sus desmanes barre de un soplido lo que dejó de mí y arrasa con víctimas nuevas.

Es hora de conformarse,amarse,reconstruirse.

Anochece y hay que encender todas las velas de palacio.

domingo, 15 de febrero de 2015

Mayorcita y jugosa




Mayorcita y jugosa,doblada sobre sus pies,
poquito a poco la vence
el tiempo siempre al revés.
Y por muchas magdalenas
que coma con mantequilla
y por muchas palabricas que utilice como remos
para llegar a la orilla de sus miedos más reviejos
no puede escapar ella de su propio corazón
ni de domingos nublados
ni la horrible desazón
ni del dolor de garganta
ni de un lunes o de un martes
que siempre al costado canta
pero por mucho que cante
no siempre su mal espanta.
Ya lo dijo el otro día
con dos cervezas por banda
viento en faja a toda vela
no habrá idea que pueda
hacer de mí un duermevela
que dejo ya las vigilias
los vampiros y las cruces
para todos los que quieran
hacer de su boca bruces
para caer agotados
con las lágrimas saladas
que día y medio es de sueño
otros dos son de trabajo
y al final la cuenta dice
que para vivir tenemos
sólo tres y mal contados.

viernes, 13 de febrero de 2015

Propósito de mediados de Febrero


Manifiesto que;

-A partir de mañana no me tomaré tan en serio,no seré pasto rápido de las llamas ni sentiré esas cosas que me hacen arder como un trozo de estopa,llevándose mi pequeña alegría de vivir y mis dulces esperanzas.

-A partir de mañana no me va a importar la trágica provisionalidad de nuestra vida,ni si sufrió Ana Bolena al ver que Mayo florecía la mañana de su ejecución.

-Aunque me siga doliendo cada niño sacrificado y cada inocente herido me cuidaré de los derrumbes como los gatos se libran del agua caliente,y pensaré que por cada cabrón mal nacido hay siete hombres justos capaces de las mayores proezas.

-Aunque tantas de las que comparten género conmigo sean arrastradas (a veces por sí mismas y a veces por los negros designios de la violencia),pensaré que todas ellas renacerán en vidas futuras como hacen las flores y las montañas azules,cada vez más bellas o más fuertes,renovadas e inagotables.

-Que lo sepan los francotiradores,los yihadistas,los virus,las fibromialgias y los voceros de la desgracia;

nada me va a asustar porque al igual que Manuel Flores,mirando las venas de mis manos,he entendido que lo de morir es una costumbre que sabe tener la gente,y un día yo seré gente,de hecho ya lo soy para quien no me conoce ni me aprecia.

Y qué;

no pasa nada.

La víspera siempre es peor que la tragedia,porque pensar es peor que morir.

He aquí una verdad que saben todos los cuerpos que flotan en este injusto océano de vidas arrancadas,y aquéllos otros que orillan en los embozos duros de las sábanas de hospital.

Nada terrible ni espantoso puede pasar cuando todo ha pasado ya,cuando el dolor ya no es opinable ni comprensible ni materia oscura llamada miedo.


(La foto es de Dreamstine.es o algo así).









viernes, 6 de febrero de 2015

El cuerpo de Paulina es inocente


Paulina,ay,la pobre Paulina.

Ahorró todo lo que pudo,se dio palmaditas en la espalda,anotó lo que haría en un cuaderno pequeño de tapas duras y un día se decidió.

Puso todo lo que tenía a sus treinta y seis años en las manos de un doctor experto en taras y se dispuso a despertar a una nueva vida.

Así fue como,en efecto,se levantó un catorce de Marzo con un cuerpo nuevo,media luna en las caderas,una clave de sol en los tobillos y dos melones nacarados sobre el torso.

Al menos eso era lo que decía el doctor,"una maravilla,una auténtica maravilla" según dijo enfáticamente cuando la despidió el día del alta médica,mientras la acompañaba al taxi,porque sólo se podría ver pasadas unas semanas,cuando llegara el momento de quitarse los vendajes.

Le prometió que cuando se desnudara,y pasada ya la lacra de la cicatrización primera,podría apreciar su nueva forma femenina y que hacerlo sería como desenvolver una delicada joya,sacarla de su engorroso papel de seda y echarla a rodar por el mundo para hacerlo más bello.

Paulina esperó pues aquella primavera temprana sentada en un sillón azul,y del sillón a la cama y de la cama al patio,con cortos pasitos,para regar algunas flores,(otras se habían secado durante su estancia en la clínica).

Por fin llegó el gran día y lo prometido por el doctor se cumplió.

Aquellos nuevos paisajes la habían cambiado de sitio en el mapa,la elevaban a una categoría superior,casi podía imaginarse enfundada en cualquier look,ya fuera invernal o de verano,ya todo le quedaría bien.

Rellenaba la funda de todos los jerseys,hacía derrapar el contorno de los vaqueros con curvas de algodón,los botones se dejaban aprisionar encantados por las dulces colinas de aquella magnífica mujer.

La felicidad puede parecerse bastante al champán,es una cosa fútil e inmediata,amarilla casi transparente,que burbujea y chispea en la boca y nada más.

No hace falta más,no deseaba nada más.

Quién iba ni tan siquiera a augurarle que una tarde cualquiera,de nuevo sentada en su sillón azul,desplumada y contenta,mientras se miraba las uñas pintadas de sus lindos pies,al verse de refilón en el cristal de la ventana,tuviera aquella idea curiosa,o más que idea,frase venida a la boca como de repente viene un olor o una canción.

"Mi cuerpo es inocente".

La certeza de que en efecto el cuerpo jamás tuvo la culpa de nada,ni la pudo hacer más feliz o desgraciada o alegre o triste,ni llevarla ni traerla ni desasosegarla,ni por supuesto juzgarla;

más bien fue ella la que decidió denunciarlo,llevarlo a juicio,someterlo a una continua revisión para luego llevarlo a reconstruir en un laboratorio creyendo que así se creaba a sí misma.

Pobre cuerpo,pensó;

cómo voy a lamentar dejarlo cuando me vaya.

Aguantó todo lo que le dije,soportó todos los descontentos,resistió las torturas y me sostuvo sobre dos columnas de fortaleza,igualito que si fuera un templo,la famosa casa del Padre.

A mi alcance,tan despreciado,tan lleno de dolor.

Tan inocente.


martes, 3 de febrero de 2015

Dos rombos





Por si alguna vez se me colaba algún menor,dado que soy mal hablada y pesimista a menudo,configuré el blog para que avisara de que el contenido del mismo es para mayores.

El susto me lo he dado cuando por más que he intentado acceder yo misma a mi último post no me dejaba leerlo.

"Lo comprendo y deseo continuar",es la opción que uno debe escoger si quiere leer el blog al que se dirige,pero por más que le he dado no me dejaba avanzar,así que me ha entrado la frustración de adolescente en la puerta del un cine X de los noventa y retrocedienco cuidadosamente sobre mis pasos he aterrizado de nuevo en "configuración" y lo he vuelto a dejar como estaba.

Así que chiquitines,si leéis por aquí algo inconveniente,acostumbraos,la vida a menudo está llena de cosas feas y la gente mayor dice muchas palabrotas.

Iros a jugar y no perdáis más tiempo en internet,anda.

lunes, 2 de febrero de 2015

Me recogeré

Me recogeré el pelo,replegaré mis ideas como escarcha sobre piel de niño pequeño,muy pequeño,recién nacido,aún no lactante.

Me volaré los dedos a sellazos,me arrancaré el círculo infantil de las yemas tiernas,me cabrearé si al llegar a casa veo una escalera de reparación como si quisieran matar a mis duendes sin permiso.

Me pondré en plan maruja mal follada,o en plan misionera de buen rollo,romperé con los dientes el espejo que muestra ambos retratos porque ninguno me soporta ni contiene.

Madrugaré como una desgraciada,los empleados no deben pensar tanto ni siquiera cuando la muerte les huele los tobillos,está pensado así y más te vale.

Me tiraré las piedras yo solita sobre un tejado arrendado,rellenaré quinielas,prometeré al del bar un sobre lleno como despedida,en ese ámbito todos me apreciarán,de hecho ya me aprecian.

Daré los buenos días a los guardias,la rubia me los devolverá,porque me confundirá con una jueza,de repente seré importante,grande,gigantesca.

La hierba no crecerá bajo mis pies,seré una guerrera de lo burdo,de lo inevitable,oh ese viento que sacude las palmeras,oh ese temblor de deseo en las miradas,oh ese humor negro como una nube pésima.

Hablaré con palabras de mentira que se pudren como espuma en mi boca,pensada sólo para divagar y dar besos.

Y mientras me pudro por dentro como una tinaja bien esmaltada por fuera,y noto los gusanos del dolor en los riñones,horadando concienzudos mis horas y mis días,pensaré que todo pudo ser distinto.

Todo puede ser (siempre) distinto.




domingo, 1 de febrero de 2015

Voy a hacerte feliz,dijo el gato


Voy a hacerte feliz,le dijo Elsa,como quien acaricia un gato persa con el pelo desordenado aunque suavísimo.

Y yo también a ti,respondió Vicente,que solía ir siempre a donde iba la gente.

Los dos obedecían los mandatos de sus nombres,cuyas rimas condicionaban su destino.

Pero creían ,por encima de todo,que el amor y la fe que les unía los iba a lanzar por encima de su pobreza mental,material,de espíritu y de cojones,catapultándolos a una existencia repleta de paz,sexo y listas de compra.

Elsa ya había comprado un par de cojines morados para el salón,que iban a juego con las cortinas que a su vez intentaban conjugar con los colores del atardecer,sin éxito muchas veces.

Aunque otras veces sí,eran los días en los que por un ligero nublado final o quizá unas gotas de lluvia se aparecía un color morado muy interesante;
esto alegraba a la cortina,que se decía para sus adentros,"si puedo imitar el color natural es que no soy tan inútil".

Ay,si los humanos,siempre tan estériles y atareados,supieran de la vida interior de las cortinas,de los juegos de sábanas,de los posavasos y de los ceniceros.

Puede que fueran más compasivos,más de arroyo fresco y menos de partida de nacimiento y cuenta corriente,porque lo corriente sólo sería el manantial de sus almas;

pero eso no ocurre,ni siquiera pueden presuponer el carácter divino de los animales,(se equivocan siempre,se equivocan tanto;
hay personas que pasan al otro lado y creen que son sus abuelos reencarnados y los visten con ropas y no entienden sus celos y sus instintos puros de conservación y los convierten en seudo-duendes o peluches,tampoco es eso,digo yo,que un animal es un trozo puro de creación,vale,pero tampoco alcanza a paladear el infierno de las chorradas de los humanos con sus complicadas mentes).

Resumiendo,que Elsa y Vicente andaron durante un tiempo enfrascados en la construcción de un pequeño mundo feliz con tele y lavadora.

Pero que al tiempo Vicente comenzó a leer y se dio cuenta de que el mundo es una superposición de cuadrículas en las que uno no desea estar la mayor parte del tiempo.

Ni siquiera con Elsa,que olía un poquito a canela y otro poquito a papel viejo.

Y una tarde se asomó a la calle y vio un río de gente caminando hacia un mundo mejor; decidió unirse,porque él ya había agotado todas las papeletas de ilusión y esperanza en casa.

Aquella gente tenía más;
se les veía sobresaliendo de los bolsos y mochilas,los ojos brillantes ,el cabreo dispuesto para remover los cimientos de lo establecido.

Así que...¿ dónde fue Vicente?; donde iba la gente.

¿Y qué hizo Elsa?Pues(como es lógico)se quedó acariciando a su gato persa...que por su parte jamás había prometido nada.







Despedida

Creo que abrí este blog en el año 2009, y hoy decido que lo cierro,once años después;no deja de ser una friolera, teniendo en cuenta la gent...