martes, 12 de octubre de 2010

En 25 años todos calvos


Y se inauguró la biblioteca , y vino el hijo de Miguel Delibes , aunque se fue pronto y no pude hacerme con él una foto para este humilde blog de tufo literario .
Y nos tomamos unas cañas y pensamos en idioma libro para dentro de 25 años , y se cubrió nuestro pequeño legado con una lápida de color verde sobre la que entraremos en la biblioteca durante todo este tiempo en días otoñales, azules, lluviosos o verdes , días de castañas o tórridos, de esperanza o de molicie , pero entraremos a sacar libros para poder seguir viviendo y respirando , aunque a veces parezca que leer no sirve para nada y otras veces, sobre todo noches, sintamos que lo que no sirve para nada es vivir , porque escritores tontos y pusilánimes los ha habido siempre, también putos y putas y adormecidos , pero los libros no engañan , y mucho más certeramente que los hijos biológicos , quedan como mapas para lectores de todo tipo y condición que buscan asilo político o emocional entre las páginas de un libro y mire usted qué suerte , que hay muchos que lo encuentran .
Y dentro de 25 años , habremos leído muchos más .
Si el tiempo lo permite , claro.

7 comentarios:

Araceli Esteves dijo...

En 25 años,si llego,tendré 75. Vaya mareo.
Y qué difícil debe ser decidir qué poner en ese papel que no verá la luz hasta dentro de tantos años.

virgi dijo...

Calva no sé, pero otras cosas, seguro.
Como polvo...un bastón con una anciana...
¡Ah, pero leer, seguro!
Besos, cielito.

añil dijo...

Pues no sé si en 25 años haré cambios existenciales pero hoy sin ir más lejos acabo de cambiar mi larga cabellera rubia por un mini corte a lo Meg Ryan que me impide reconocerme al pasar por algún escaparte.

Me hubiera gustado leer lo que has escrito aunque no sé si eso se hace o no.

Un beso

jose rasero b. dijo...

¡Pues enhorabuena!

Sue dijo...

A mi me da vértigo pensar en el paso del tiempo. A veces sueño que me persiguen los orcos del señor de los anillos, y creo que tiene algo que ver con muchos de mis vértigos. Entre ellos, éste de la edad.
De páscuas a ramos me da por fijarme en las manos de mi padre y veo allí, mejor que en ningún otro lugar, las marcas del paso del tiempo. Entonces me dan ganas de abrazarle fuerte para que no se vaya nunca.

No sé si me gustan los cofres del tiempo, pero sé que me gusta leerte Reyes. Siempre.

Isabel dijo...

Pues yo voy a hacer todo lo posible por estar aquí y eso que ¡cuan largo me lo ponéis! Aunque sea por saber qué has escrito merecerá la pena. Me encantaría más que guardar, abrir ese cofre.

Besos literarios futuros.

ARO dijo...

Yo espero seguir aquí, leyendo y escribiendo hasta que la muerte me separe de la pluma y del papel. Saludos.

Qué se puede decir

Qué se puede decir a alguien cuando crees que ya lo has dicho todo??