domingo, 3 de octubre de 2010

Solo


Fueron muchos días de asedio , y muchas las amargas palabras y las quejas.
Fueron muchos los que se arrancaban las vestiduras en las asambleas y gastaban la lengua en interminables letanías, arengando a los convecinos y a todo ser vivo que quisiera prestar atención .
La injusticia era evidente ,la rebelión necesaria .
El descontento fue creciendo hasta que un día ,por fin , se organizaron .
El día D , por la mañana , él se lanzó al campo de batalla portando la bandera con el símbolo de la liberación ;
corrió por las faldas del valle , completó las instrucciones y llegó al objetivo .
Demasiado silencio pesaba sobre el aire para ser un día tan esperado , pensó .
Y lo entendió enseguida.
Al volver la cabeza, contempló la serena quietud del mundo;las montañas y las nubes parecían burlarse de su corazón inflamado .
El eco del torrente le trajo la cantinela cruel que todos los que se han quedado solos alguna vez oyen en su cabeza.
Porque detrás de él no había nadie .
Se preguntó dónde estaban los que gritaban cuando no hacía falta gritar , los que pataleaban en las sesiones ,los que clamaban que aquello era insostenible.
El silencio parecía haberse adueñado de todo.
El silencio .


(Dedicado a Sue, a José Luis y a todos los que han hecho huelga mientras el resto de colegas cumplían su horario habitual ; sin ánimo de juzgar a nadie , puesto que no me interesa lo que cada uno pueda o haya podido hacer, según sus ideas o necesidades , me siento en la obligación moral de homenajearlos, puesto que una vez experimenté en carne propia esa soledad ; eso ya lo contaré otro día ) .

16 comentarios:

El Drac dijo...

Por eso existen los caudillos y a despecho de sus detractores se mantienen vigentes ¡por décadas! porque detrás de ellos existen esa gran masa de mediocridad que sólo está presente cuando no hay nada que arriesgar, cuando no hay nada que perder.

jose rasero b. dijo...

No sé. Habría mucho que decir, pero si hablando de la huelga empezamos a sacar a caudillos y mediocres, ¿qué nos queda?: ¿los que hicieron huelga eran héroes y los demás mediocres? NO. Esta huelga exige un análisis mucho más profundo, y menos torticero. La izquierda (y en ella, los sindicatos) está cometiendo demasiados errores como para seguir escondiendo la cabeza.

¡Saludos!

Sue dijo...

Gracias, por la parte que me toca.
Ya he dicho mil veces por ahí que paso de la política y sus esbirros, pero me jode en gran manera (y me afecta) la situación laboral de este país. Hubiera hecho huelga aunque la hubiera convocado Franco desde la tumba. Cada uno que haga (y lo hace) lo que quiera, pero si lo politizamos todo nunca se hará justicia y los de siempre seguirán aplastando a los de siempre.

Un beso fuerte de huelguista atrincherada.

Isabel dijo...

Prosa poetica es lo que has empleado para definir algo tan terrenal y de principios.

Beso mañanero

Araceli Esteves dijo...

Pues sí, son soledades que conviene homenajear de vez en cuando.

iris dijo...

Es lo bueno que tiene este pais, que no te obligan a nada, el que quiere vá a la huelga y el que no intenta ir a su trabajo sin que lo traten de esquirol por no compartir las ideas de los huelguistas.Como he leido ya por ahí, de esta huelga hay mucho de que hablar, pero bajo mi modesta opinión, puestos a buscar héroes, lo mismo son los que fueron a la huelga, como los que no .

Jose Luis dijo...

Solo por tus palabras mereció la pena. Un beso.

JL

BB dijo...

Es siempre así, lamentablemente. Cuando miras atrás, nadie te ha seguido, ni siquiera escuchas el rumor de aquellas voces solidarias.
Estás solo...
Un abrazo
BB

virgi dijo...

Me doy por dedicada, yo también fui.
Muchos besos. Dobles.

Sue dijo...

Yo me he quedado sola otras veces, así que estoy acostumbrada.
Recuerdo una vez (atención: batallita de la abuela) que la empresa de servicios para la que trabajaba empezó a querer más y ofrecer menos. Quería, por ejemplo, que fuéramos a trabajar los sábados sin pagarlos como festivos. Yo había ido algún sábado porque me daba la gana y porque los pagaban, pero en cuanto dijeron que había que ir "obligatoriamente" (entre comillas porque no estaba en el contrato) y sin cobrar (o cobrando tarde y mal), obviamente, pasé del tema.
A parte de eso querían hacer horarios rotativos (tres horas para comer y vuelta al tajo era uno de ellos, levantarse a las 5am era otro) y un montón de cambios más, cada cual peor para el trabajador de a pie.

Todo el mundo estaba hasta las pelotas, protestando, no hay derecho, algo hay que hacer y tal. Entonces se decidió que un sábado concreto (uno en el que la empresa hizo especial hincapié en que debíamos ir porque había que sacar mucho trabajo y bla, bla, bla) no iríamos nadie, como medida de presión para exigir nuestros derechos (no había sindicato, ni falta que hacía).
La tarde del viernes empezaron a llamarnos a todos a casa, para convencernos, (amenazarnos y tal) de que fueramos el sábado a trabajar.

Pues bien, creo que fuimos dos los únicos que cumplimos nuestra palabra de no acudir a trabajar como medida de presión. El resto allí como un clavo.

Al tiempo empezaron a echar gente y a la mayoría de los que acudieron ese sábado los pusieron en la calle. A mi, irónicamente, no me echaron, pero me largué porque no aquello no había quien lo soportara ni un minuto más.

Nómada planetario dijo...

Decían mis colegas de la Uni que cuando tenían algún problema no había más que decírmelo a mí, porque se lo soltaba en toda la cara a los profes. Ahora no tengo enfrente a nadie para reivindicar asuntos concretos.
Besos tras una jornada de reformas caseras.

JOSÉ TADEO TÁPANES ZERQUERA dijo...

Querida Reyes:
Me sumo a tus palabras, aunque no a la huelga, porque no tengo trabajo. En esto (como en el tema de los toros) te digo lo mismo, adelante, echen abajo el sistema. En mi país ya mis padres lo hicieron antes de que yo naciera, así que ya no tuve nada que hacer, jejeje. Lo que me gustaría saber es si valió la pena.
Yo no entiendo la política española, eso de votar a la derecha, porque la izquierda toma medidas de derecha. ¿Acaso pensaron que la derecha tomará entonces medidas de izquierdas?
Y bueno, que quede claro, que ningún gobierno va a favorecer a todos. Y bueno, ya que estoy hablando, decir que democracia no es decir lo que nos dé la gana, democracia es que el pueblo, las mayorías, tengan en sus manos mecanismos para que se cumpla su voluntad política. Y bueno, ya puestos, no creo que nadie tenga derechos a tener 3, 4, 10, 20 veces más que otros. El ser humano debe aprender a amarse y a entender que todos somos UNO. Mientras eso no suceda, no habrá armonía posible en este mundo. Besitos:
Tadeo

Antonio dijo...

Creo que lo más sangrante de este tema es que el dinero que el Gobierno central está escamoteando a la clase obrera no va a parar a ONGs altruistas, para que alivien las perentorias necesidades de los hambrientos del mundo, sino que es remitido por vía directa a las garras del complejo militar-industrial. Por eso fui a la manifestación en Sevilla, donde tuve el gusto de ver como ciertos comerciantes claudicaban ante las justas exigencias de los jóvenes piqueteros, como jaleaban las gentes de Izquierda Internacionalista, como eran llevados a hombros por sus padres niños de pocos años agitando las banderitas rojas, y como hasta perritos de compañía lucían vestidos con los petos sindicalistas.

Por unas horas la calle perteneció a sus legítimos dueños.

Pasado mañana, día de la Hispanidad, hay una fiesta de banderas republicanas en la sevillana Plaza de España, a las 12, en respuesta a la bochornosa monarquía que estamos soportando. Yo no soy republicano pero soy antimonárquico, así que iré.

Reyes, un abrazo.

Reyes dijo...

GRACIAS a todos por vuestros comentarios.
Días después de la huelga , todavía no se sabe si fue un éxito o un fracaso .
Da bastante asco cómo se manipulan las informaciones dependiendo de quién las elabore y del canal que las diga , pero en esto como en todo lo que más importa es cumplir con la propia conciencia, principios , ideario o lo que sea .
En este sentido me parece que será un triunfo por lo menos no decepcionarse a uno mismo , con eso será suficiente .
(Antonio, no sabía lo del acto republicano , me parece muy bien , me siento menos sola en ese personal terreno que es la propia ideología , porque te confieso que en mis genes hay impreso un miedo ancestral a las represalias , y eso tiene que salir de algún lado .
Yo no soy en absoluto una persona valiente ,por eso me muevo en el dudoso país de las simpatías...y seguramente algún día tendré que sacudirme ese cómodo disfraz .
Aun así , en momentos puntuales sé lo que no puedo hacer.
Como Sue , también me he sentido sola en ocasiones y también sé que haber experimentado eso no impediría que lo volviera a hacer .
Si no me torturan con dolor físico, no veo motivo para agachar la cerviz ,pero bueno , yo lo veo así , y también tengo familiares y gente conocida y amigos que no pararon ese día , sin que por ello les vaya a dejar de hablar.
En fin , ca uno es ca uno , como dijo el otro.

Muchos besos a todos.

Sue dijo...

No decepcionarse a uno mismo. Eso es!

Rodrigo D. Granados dijo...

Una belleza de texto querida, que refleja una situación que he conocido cuando se arrugaron los que en la sala de café parecían decididos y sólo necesitaban un portavoz. Despedido y puesto en la calle a las tres de la madrugada, me fui a casa pensando en lo difícil que es imponer la razón ante el miedo a perder una situación injusta que te da de comer.
Yo también me quedé en casa el día de la huelga; y lo hice para enviarles un mensaje a los sindicatos: Lo de "más vale tarde que nunca", es positivo para muchas cosas; pero no para un paripé que se olvida de que muchos hemos perdido casa y hacienda tras su luna de miel con un gobierno que nos ha traicionado a todos. No me vale que salgan animosos a la calle cuando les meten a ellos la mano en el bolsillo. Yo estoy en la calle hace un año y medio, y no precisamente para manifestarme. Volveremos a estar juntos, ellos y yo, cuando olviden la fábula autista de que los trabajadores son ellos; unos tipos que royeron la dorada zanahoria gubernamental en tanto hubo, mientras muchos nos convertimos en parias gracias a su silencio cómplice.

Deseo

El deseo no es tan malo como dicen, no es bajo ni mezquino ni ruin, es un hálito de dioses que tenemos entre los bolsillos y que podemos...