domingo, 7 de agosto de 2011

Látigo y nostalgias

Ahora mismo a las tres de la tarde de un día de verano el océano está meciendo algún pequeño pueblo del sur de Tenerife, quizá aquellas cuatro casitas que el gobierno quitó a las familias pescadoras porque decían las autoridades que eran ilegales.
Esos pueblitos blancos hechos a la medida de gente trepadora y resistente, que sabe cargar un cubo y capear las tempestades ;
el sol como digo restalla sobre las crestas blancas de ese mar , si cierro los ojos lo veo, y oigo en el aire los acentos de aquella tierra.
Si estuviera allí a esta hora estaría cerrando los ojos para imaginar un mediodía de Sevilla a casi cuarenta grados, como ahora, pero esta vez (jaja) tengo aire acondicionado .
Me tumbo sobre mi vida con los ovarios hinchados , sí, es prosaico el río de dolores que demuestran la vitalidad del cuerpo , el cumplimiento de los ciclos y el tránsito de todo tipo de nubarrones.
Sé de otras vidas que pudieron ser la mía, y de repente echo de menos hablar con gente que hoy por hoy ya no sienten nada por mí, ni yo por ellos ; pero la nostalgia permanece como un mal vicio, una se queda enganchada a escenas, cielos y canciones; a almuerzos y botellas de vino que se descorchan y a chistes malos que se ríen sin ganas en compañía; yo creo que vamos dejando jirones como si nos envolvieran sábanas hechas de niebla, no son consistentes pero van dejando trozos nuestros en cada sitio que habitamos ; las palabras serían las hermanas pequeñas que celosamente también se agarran no queriendo morir.
Por eso hoy cierro los ojos y pienso en lo que podría estar haciendo en esa isla donde aún estoy , seguramente nada , como en este sur en el que no vivo porque más que vivirlo, lo sueño.
Quizá mi tierra real sea ésta ; un sueño que no acaba , del que a veces despierto sólo para darme cuenta de que esa casa , esa persona, ese paisaje , han dejado de estar , y lo peor es que no sé si tuve tiempo para lamentarlo .
Menos mal que tengo una fusta para ostiar nostalgias.
En cuanto empiezan a picar , dos o tres latigazos , y listo.

17 comentarios:

Elvira dijo...

Mientras no te des latigazos a ti misma... Porque lo hacemos, a veces lo hacemos.

Besos

Larisa dijo...

Acabo de dedicarte la entrada de hoy. Para que sepas que te quiero y que amenazo con conocerte. En mi casa tengo sótano. Ehmm... Nada, esta última frase es de un chat de psicópatas en el que estoy... Que nada, que eso, que hay más islas que... No tengas miedo de mí, ¿vale?

Nada, fermosa, que te-apreshio-un-montón.

Alice se perdió dijo...

Reyes, ya estás prestándome la fusta esa... Dios, cómo te entiendo, precisamente ahora, que estoy sentada en la terraza de la que todavía es mi casa, contemplando el atardecer, que es simplemente perfecto en temperatura, en luz, en rumores, en árboles que se mecen con la brisa, sintiéndome reina absoluta de mi vida, pero con la espalda hecha trizas de la fusta que han utilizado otros contra mí.

Beso inmenso, niña. La próxima que baje al sur, ya seré yo otra vez y me llevaré el coche: unas cañas contigo no me las vuelvo a perder!!!!

virgi dijo...

Ni con la nostalgia uses la fusta, déjala para ocasiones más físicas y peligrosas.
El paisaje está, sí por aquí cerca, pero también hace calor y viento y calima y...
Y en el paisaje hay gente que te espera. Y que te lee con admiración.
Yo misma.
La que te manda besos y abrazos.

mariajesusparadela dijo...

Nunca miedo a nada.Ni siquiera a La Risa.
Presente disfrutado. El pasado se ha ido, el futuro ni siqueira sabemos si vendrá.

Conde dijo...

Yo soy un nostálgico empedernido aunque se muy joven.

muerte roja dijo...

El látigo parece que ha dado fuerte hoy, espero que mañana el día te regale flores...
Soñar despierto no está mal :)

Besitos Reyes.

Nieves LM dijo...

Pues sí que llega a ser un vicio la nostalgia. Recuerdos o nostalgia es lo que queda desgraciadamente muchas veces. Besos.

Sue dijo...

La fusta, si acaso, para los juegos sexuales, todo lo demás se me antoja doloroso.

Si tuviera una casa grande con un bonito jardín te invitaría a venir a Madrid y dejaría que te quedaras el tiempo que quisieras. Gratis claro. Me ayudarías a trabajarme a los dormidos (los que aún no creen en el cambio de conciencia -sigue habiendo manifestaciones por todo el mundo, aunque no lo digan en tv-) y serías mi partener más fiel en los actos perroflauticos (que siempre tengo que andar convenciendo a la gente para que me acompañe y seamos cada vez más y estoy algo cansada).

¡Anda, pero si la tengo! jajaja la casa digo: el Palacio de Oriente. Venga, vente pa Madrid que por lo que pago de impuestos nos dan una habitación con vistas a los Jardines de Sabatini. Fijo.

Besos y miedos fuera.

iris dijo...

Querida Reyes, estas palabras salidas directamente de tu corazón y magnificamente redactadas me transmiten que siempre estás soñando. Tener sueños es bueno pero estar siempre soñando hace que no vivas tu realidad aquí y ahora...sé que a veces no es fácil, pero cuanto más despierta estés más cuenta te darás de pequeños detalles que hasta ahora habían pasado desapercibidos para ti... porque ahora cuando estás allí estás aquí y viceversa.Eres una persona especial, haz que todos los dias tu vida sea especial, estés donde estés. Un fuerte abrazo y un gran beso

estonoesunblogdehistoria dijo...

Vengo del Blog de Larisa para chivarte que te adora...
La fusta de ostiar nostalgias deberías comercializarla!
Un saludo!

MUY SEÑORES MÍOS dijo...

Pues nada, a seguir con tus sueños, esos que tan generosamente nos regalas.

Un beso de aire acondicionado.

O SuSo dijo...

Los que han vivido cosas están condenados a ensoñarse siempre en otros lugares, en otros momentos.
Pero siempre habrá nuevos motivos para abrir botellas de vino, seguro, y para reir gracias buenas, y dejar los chistes malos para alguna cadena deplorable...

Añoro el tiempo en el que fui capaz de ser en aquel instante, sin añorar nada.

Un besiño.

PD: Así que con aire acondicionado...TU VAS A MÁS!!

Larisa dijo...

Perla, me voy mañana por la tarde. Hazme el homenaje esta noche o mándame el dinero ya.

Que te quiero y eso. Te digo 'taluego'.

¿Crees que en las aduanas habrá problemas con pasar un Códice Calixtino?

Fran dijo...

Sé de sobra que sabrías utilizar esa fusta y dar esos latigazos. Hace ya mucho tiempo que los noto obre mí. ¡Te los pedí demasiadas veces! No es fruto de la nostalgia, es como una señal de abandono.

Pero como siempre perfecta con ese listo final que demuestra tu superioridad. Ni cabe esperar.

Besos

Salvador Navarro dijo...

Tienes las claves: capacidad de disfrutar el recuerdo y látigo para espantarlo

Bernardo Lino de la Cruz dijo...

Mi enhorabuena señorita, destripa Ud. la vida como nadie, y todas las piezas encajan. Ya quisiera para sí ese talento el amigo Jack.
Creo que acabo de hacer un interesante descubrimiento. Volveré, como dijo McDonald

Qué se puede decir

Qué se puede decir a alguien cuando crees que ya lo has dicho todo??