jueves, 22 de abril de 2010

Personajes secundarios llamados con campanilla


Ayer después de una gratificante( y respetuosa) conversación con mi ex marido , fui a dar una vuelta a la niña a los cacharritos de la feria , previo giro postal paterno de ese padre lejano en la distancia y cálido de palabras .
En el famoso Real de la feria no paró de llover en toda la tarde , y aunque habíamos ido preparados , con dos paraguas y un chubasquero , resultaba bastante incómodo avanzar entre las atracciones , comprar el boleto , subir a la niña y esperar que terminasen las vueltas .
Debo decir que me subí a los caballitos como si la niña fuera más pequeña sólo para quitarme de bajo la nube , que la verdad , estuvo de lo más pesada , a 20 grados con bochorno y lluvia calentorra como una tormenta tropical provocada por la Nasa .
Cuando dejó de llover , no lo bastante fuerte como para dispersar a la gente, que se agarraba como yo misma a la peregrinación del divertimento infantil , ya tenía los pies mojados porque como sabéis , aparte de graciosa, soy tela de inteligente y salí con sandalias de tacón de esparto , que son mis favoritas , con cinta al tobillo , (las de charol que me compré hace dos años ), con lo que al rato ya tenía la sensación de ir pisando alfajores húmedos , muy propio para elevar el espíritu y sentirse hermanada con el cosmos .
Con todo, aquí lo que importa es que la enana se lo pasara bien , y ese objetivo se cumplió , al menos; caballitos, mariquitas acuáticas , cochecito morado de las Bratz y pesca de patitos fueron suficientes para que pudiera decir por fin " Hala , ya nos vamos " , iniciando la vuelta por el sendero del turrón , donde este año paladearon mi hermano y ella la novedad confitera , que no es otra cosa que esponjitas recubiertas de chocolate ; en los puestos lo único que ha cambiado este año es el color de las manzanas , ya no son sólo de caramelo rojo, sino de chocolate blanco, tricolores , azul (sí, sí) y rosadas, como recién salidas de la imaginación de Willy Wonka , aparte de unas cuerdas de gominola o regaliz kilométricos que podrían empachar a un elefante , amarrar un perro o servir de esposas para juegos poco inocentes .
Hablando de inocencia , dejo para otro día el triste encuentro con una señora sudamericana y su hija adolescente que intentaron regalarnos un perro por no poder atenderlo,y los pensamientos que tal cosa me provocó , aparte de inquietud por el destino del animalillo; ya he dicho que fue una tarde surrealista y mojada.
Ya en casa de mi padre , me quité las sandalias embarradas; disfruté el enorme (y barato ) placer de meter los pinreles en calcetines secos y me enfundé unos zapatos que solícitamente me prestó mi progenitor .
Cuando bajaba a la calle , pensé que como era de noche , nadie me vería con las barcas tipo mocasín o canoa india culminando mis patas así masculinizadas que me hacían parecer alguna heredera no reconocida de Miliki ;
oh dioses , qué guasa tenéis.
Los chicos de la tienda de abajo estaban echando el cierre con unos amigos , lo que conformaba un grupo de unas siete personas; elegí un itinerario alternativo para evitarles y en el parking una chica descargaba la compra en estado lo suficientemente aburrido como para fijarse en mis zapatones .
Aunque intenté volar , al estilo Leonardo , no lo conseguí , y tuve que pasar por su lado silbando una canción relajante .
Ya junto al coche , mientras plegaba el carrito , guardaba las bolsas de comida que mi padre me hizo llevar y los peluches de diseño obtenidos en la feria y por supuesto ,vigilando que la niña se sentara deprisa sobre la sillita de seguridad,todo ello con mis zapatones a zancadas por aquí y por allá, me doy cuenta de que tan solemne momento está siendo coloreado por la luz anaranjada de un intermitente .
No sé cuánto tiempo lleva allí, seguro desde el principio.
Por supuesto, es otra familia de espectadores que espera a lo buitre a que deje la plaza libre , lo que les ha hecho seguramente sacar todo tipo de conclusiones sobre la mujer de los zapatos de hombre.
No es que me importe.
Pero he pensado que en cada barrio, existe una caterva de personajes secundarios llamados con campanilla en cuanto uno lleva la peor pinta posible , como para que conste en acta el día del Juicio .
Siempre hay alguien mirando en esta colmena.
Si no me creéis , probadlo.

11 comentarios:

Pilar Vidal Clavería dijo...

Querida Reyes,
Está claro que cada uno tiene un don, y el tuyo escribiendo no lo discute ningún Premio Nobel, estoy segura!!!!

Un abrazo ferial

añil dijo...

Querida mia, en los pueblos pequeños, como el mio, los personajes de ese tipo se refugian tras las presiana o los visillos, con tan poco tacto que dejan la luz encendida y es todo un cuadro su perfil en la sombra.
Seguro que estabas divina, como siempre.

Un beso

iliamehoy dijo...

En realidad, no debería importarle a nadie, pero lo cuentas tan bien, que hasta a mí me habría gustado verte....

Eres genial!!!1
Una sonrisa

sue dijo...

No hace falta, ya lo he probado. Es la ley del subnormal de Murphy.
Por cierto, me encanta el título "personajes secundarios llamados con campañilla" POR FAVOR ES BUENÍSIMO para una novela. En serio. Hazme caso.

(¿te he dicho que tengo alma de editora? pues eso)

carmen dijo...

Siempre hay ojos que ven. Lo de "llamados con campanilla " no sé qué significa para ti. Vamos , que no lo pillo...

Reyes Uve dijo...

Carmen , por aquí se dice ,cuando alguien es inoportuno, "parece que te llaman con campanillas " .
Pues eso.
Y si cuando vas a hacer algo de repente alguien se te pone enmedio (un ejemplo práctico ; vas a pesarte en la farmacia,el peso está libre; justo cuando te encaminas para usarlo viene otro y lo usa antes que tú;te obliga a esperar ....uf...qué rabia... )entonces ese "obstáculo" es un "reloj de Pamplona" .
No tengo ni idea de si en Pamplona el reloj ocupa un sitio céntrico o impide el paso ,pero siempre hay un reloj Pamplona humano obstaculizando algo .
Vamos, que la ley de Murphy se inventó en Pamplona , parece .
Yo se lo escuché siempre a mis abuelos , jaja .
Si sabes algo más , nos enriqueceremos etimológicamente .
Besos a todos.

iris dijo...

Reyes, lo que mas me ha llamado la atencion de tu post es cuando has contado que las gominolas podrian servir de esposas para juegos poco inocentes . Sinceramente has hecho que vuele mi fantasia erotica . Ya estoy deseando que aqui sea feria para comprarme un par de ellas . Nunca me habia gustado el regaliz , pero mira por donde creo que va a empezar a gustarme . Gracias por la idea y besitos.

Miguel Baquero dijo...

Te imagino calzada con las sandalias y me pareces una diosa griega. Antes descalza, que romperme así es fantasía...

De todas formas, no te preocupes, que infinitamente peor van los alemanes y los ingleses y los suecos, con las sandalias encima de los calcetines. ¿Nadie le dirá a esa gente que, por el amor de Dios, se centren un poquito? Sus países se estarán recuperando mejor de la crisis, pero en materia de calzado son lo más hortera que hay.

virgi dijo...

¡Es que seguro que estabas de lo más original!
Yo también te hubiera mirado...
Y te hubiera abrazado, como ahora

carmen dijo...

Querida Reyes:
Ni idea de lo de Pamplona.
A lo mejor aquí hay relojeros afamados que hacen relojes grandes y pesados...
Pero es que una, modestia aparte, es de Bilbao Ya sabes, ese sitio donde ya había "farolas"· cuando Dios dijo: Hágase la luz...
Un beso, princesa

Reyes Uve dijo...

MIGUEL
imaginarme a mí como una diosa...ummm...gracias !!
Por un momento me lo he creído ,gracias.
IRIS

disfruta de la ideíta que te he dado, ya me contarás ,jajaja...
aunque al ser regaliz se rompe enseguida, advierto.

VIRGI
tenemos pendiente ese cafelito , iré a la cita contigo en zapatones jajaja .

CARMEN
vivan las bilbaínas y sobre todas la Carmela !

BESOS SUE, ILIAME, AÑIL Y PILAR ....
más besos.

Qué se puede decir

Qué se puede decir a alguien cuando crees que ya lo has dicho todo??