martes, 4 de mayo de 2010

Cosas de la red y necrológicas



En Septiembre , como algunos de vosotros sabéis , cerré el viejo blog de la Barbie con felpudo, con tanta precipitación que lo borré todo y perdí todos los enlaces .
Poco a poco he ido recuperando a los que estaban y a muchos nuevos ,( y los que me quedan) , porque enlazo todo lo que me gusta , a veces por una sola frase , y muchas otras veces a blogueros que ni siquiera se me parecen , dando al traste con la vieja teoría de que los semejantes se olisquean y se eligen y sólo quieren hablar (en este caso, bloguear ) entre ellos;
hace poco repesqué el blog de Josué Ramón Ascencio , un joven hondureño que no sé cómo añadí y que formaba parte de mi blogo pandilla ; él tenía casi un idioma propio y me suponía una terapia de aguante pasarle por alto las faltas , pero me lo pasaba bien con las cosas que se le ocurrían ; en Marzo pasado le dejé un comentario en una entrada ,la penúltima , en la que dedicaba unas palabras a algunos blogs que le eran queridos , incluido el mío ;
pero ya entonces observé que más o menos desde que perdimos el contacto él no había vuelto a colgar nada .
Esta mañana bicheando en su blog otra vez, como quien rebusca en un buzón viejo a ver si el cartero ha traído algo , descubrí un par de comentarios de amigos suyos en los que se confirmaba algo que yo había pensado de pasada , en plan presentimiento de vieja que siempre se pone en lo peor; era una idea que había desechado en aras de ideas más alegres ,al fin y al cabo la gente puede dejar un blog en suspenso porque le ha tocado la lotería y desde la isla privada no apetece escribir , o porque se ha casado y la pareja es celosa , por simple pereza o cambio de aficiones, no sé.
Pero en el caso de Josué Ramón alguien afirmaba que murió el 24 de Octubre de 2009 , un poco antes de su último post en el que volvía a dar rienda suelta a una especie de rabia y desolación por una ruptura que no conseguía superar .
Bueno;
me he quedado rayada cual cebra deprimida y por supuesto he escrito a César , que según dice ahí, es uno de sus amigos .
Durante el día he sabido que en efecto murió por dengue hemorrágico , habiéndose puesto malo tres días antes de fallecer .
Al principio pensé que podía ser una broma de mal gusto ,porque en la red me han pasado cosas muy raras .
Pero luego me he estado preguntando todo el día qué tiene de raro morirse así de repente ,lo cierto es que nada , de hecho es bastante habitual .
Como decía aquel poema de Borges, "morir es una costumbre/ que sabe tener la gente ";
la cuestión es que al dejar tras de ti un rastro de palabras compartidas , hechos o confesiones, se hace un hueco en otras almas con efectos traumáticos.
Yo al menos no puedo evitar tomármelo así , con su carga de preguntas;
¿Cuánto tiempo tarda un blog en caducar? ¿Se puede considerar que este pequeño o gran duelo es patrimonio exclusivo de gente demasiado sensible? ¿Deseamos trascender y por eso tenemos un blog ? ¿Existe algún otro método actual más fiable para quedar en la memoria de los que nos sobreviven que dejar un blog como una puerta mal cerrada , con permiso eterno para que nos relean , revisiten , manoseen y recuerden ?¿Un blog puede ser nuestra verdadera esquela , la más auténtica?
....
Me decía César que murió solo , entubado , y me pregunto por qué me duele si en realidad no le conocía.
Es porque le leí , durante meses , y leer a una persona es quererle, ahora lo tengo claro.
Me decía César que la familia aún no se ha molestado en ponerle lápida a la tumba de Josué , y los amigos están molestos por eso.
Voy a responderle que no hace falta.
Ya tiene recordatorio , está en internet y seguramente contiene la información más veraz acerca de la persona que era, porque ahí está escrito de su propia mano todo lo que le dio la gana de escribir.

Sea como sea, descansa en paz, amigo .
A ver si en la próxima te da tiempo de más cosas.
Ojalá.

14 comentarios:

NáN dijo...

Es innegable el cariño que se produce entre las gentes de la blogocosa. Al fin y al cabo, vamos enseñando quiénes somos y eso produce respuestas.

Siento lo de tu amigo, sobre todo esos tres días solo en un hospital. No es manera.

Nuestras palabras, mientras exista Internet, quedan rebotando de servidor en servidor. Posiblemente hasta que la Falla de San José desgaje California del Continente. Cualquiera podrá encontrarlas, por casualidad, cuando ya no estemos.

Me tranquiliza que, dado el crecimiento vertiginoso de los archivos en Internet, cada día que pasa convierte en más improbable ese "redescubrimiento". Vamos quedando sepultados en una masa creciente.

iliamehoy dijo...

Vaya, me dejaste sin palabras; el aliento contenido por dolores que cruzan la red sin permiso, sin poder prepararnos previamente.
Un abrazo, y una sonrisa casi contenida.

Elvira dijo...

Me ha emocionado lo que cuentas, lo que más me apena es que muriera solo y entubado. Pero ya tiene tu bella despedida.

Un beso

MUY SEÑORES MÍOS dijo...

Siendo éste un medio tan nuevo y, ya ves, ya empiezan a haber bajas...

Yo no sé lo que es la empatía, menos lo que es la tele-empatía, pero si se produce, bienvenida sea.

Besos.

Teresa, la de la ventana dijo...

Pues sí, recuerdo sus comentarios, me hacía gracia lo apasionado que era y como seseaba escribiendo. Es extraño esto de la cybercosa, tan lejos y tan cerca... Debe ser porque, a fin de cuentas, nos "vemos" a diario, y eso, quieras que no, termina uniendo mucho...

Anónimo dijo...

Claro que lo recuerdo yo también, sus comentarios, siempre cariñosos, que de repente, desaparecieron. Recordarlo aquí es el mejor homenaje que pueda recibir y ésta será la más emotiva lápida que acaso tenga.
Que descanse en paz, el amigo.
Besos
BB

Isabel dijo...

¿Cuánto nos sobrevivirá nuestro blog?
Quizás la vanidad de que nuestra palabra quede en esta nube nos hace escribir, quién sabe. Duro es para quien se va, pero también es duro para quien te lee, porque la palabra une y a la costumbre de la muerte, no nos acostumbramos.

Besos.

Manuel Márquez dijo...

La leche, compa Reyes, qué episodio tan triste, y tan desasosegante... Viví algo parecido hace unos años, con una compa bloguera (María, E-catarsis para sus seguidores, Compa-E para mí...), que también dejó de escribir así como quien no quiere la cosa, llegando a saber algún tiempo después que había sufrido una muerte repentina e inesperada. Y sí, es algo que te deja, no sé, descolocado, quizá ésa sea la palabra más exacta (si es que hay alguna). Bonito y sentido el homenaje que le brindas a Josué... Y muchas reflexiones más, para ir masticándolas poquito a poco...

Un fuerte abrazo y buena tarde.

carmen dijo...

REYES: a eso se le llama atención, cuidado, cariño...
Lo que tú tienes por todos-as nosotras!
Un abrazo fuerte

Sue dijo...

Vaya, la muerte es una buena putada. Entiendo tu desasosiego Reyes, y tu tristeza. La verdad es que pobre chiquillo. No sé qué decir.

(se me ocurre algo, pero no viene a cuento ¿tenías un blog llamado Barbie con felpudo?)

Reyes Uve dijo...

GRACIAS A TODOS , SÍ, SUE , ÉSE ERA MI BLOG MÁS VERDADEROL.JORL.


PERO TODO PASA EN LA VIDA .

BESOS Y MÁS BESOS.

añil dijo...

Una verdadera pena y un bonito homenaje el tuyo al acercárnoslo a todos.

Un beso

virgi dijo...

¿Sabes que alguna vez he pensado así, cuando siento a alguien muy depre y que luego no escribe más? Uno le escribe cosas tiernas, preo seguramente no es suficiente...

Miguel Baquero dijo...

Me lo comentaste "por fuera del sistema" y lo cierto es que uno no acaba de creerse estas cosas. Ya lo creo que recuerdo a Asencio, y su curiosa forma de escrbir, y en especial una entrada que hizo sobre coloquialismos hondureños que me encantó. También recuerdo au apasionamiento por un amor que le dejó; en ocasiones parecía bastante desesperado y es cierto que en alguna ocasión pensé que fuera a hacer una locura, porque parecía una olla a presión que soltaba un poco de gas a través del blog. ¿Cómo imaginar lo que estás contando, que de repente llegara un fin tan inesperado? Me has dejado impactado, de pensar en lo rápido, apenas tres días, el tiempo normal entre una entrada y otras, en que pueden ocurrir las cosas.

Deseo

El deseo no es tan malo como dicen, no es bajo ni mezquino ni ruin, es un hálito de dioses que tenemos entre los bolsillos y que podemos...