domingo, 19 de diciembre de 2010

Planes de domingo



A veces el único plan es no tener plan .
Bueno, sí , estoy preparando una mochila con champú , esta tarde vamos Selene y yo a casa de mi hermano a ducharnos, el termo del agua no funciona desde el jueves y el técnico no podía venir hasta mañana , lunes.
El agua fría es buena para la piel ,pero en Diciembre debe ser malo para el corazón.
Así que aquí estamos, la mochila , los botes de TresEmme y yo .
Un plan emocionante , eso de ducharse en casa ajena .
Saldremos a las seis de la tarde o así .
Lo malo es que no sé qué haré hasta esa hora ; preparar comida ; comer chocolate; acabar el libro agobiante y tremendo de la Novac; mirar por la ventana; imaginar que pronto estaré en otro sitio, aunque no sé qué es ni cómo llegaré allá; pasear a las perras amarradas para que no coman porquerías; hablarles y pedirles perdón por no ser como ellas; temer el día de mañana porque ya sé lo que me espera;pensar que vine hasta aquí para otra misión y escribir un par de capítulos de la Isidra, esa novela estancada como mi propio cerebro; (qué va, esto último siempre se descarta solo, hay demasiada gente escribiendo ahí fuera , gente con VERDADERAS ganas de escribir y publicar ) ; mejor esforzarme por sentir la caricia de la ilusión , que brilla desde el fondo de una bola azul de Navidad ; ah sí , y tengo que barrer debajo de las camas , de hoy no pasa.
...
Bueno.
Pues ahora resulta que tendré que darme prisa , como todos los días .
Las seis de la tarde de un domingo , aunque se hacen las remolonas, acaban llegando demasiado pronto .
Y es que el tiempo siempre va saltando, como mi hija.
(En la foto).

14 comentarios:

Salvador Navarro dijo...

Yo estoy deseando leer la historia de la Isidra

Reyes dijo...

Gracias , Salvador.
Pero de momento se ha quedado en un capítulo.
Si quieres te lo mando.
Jeje.
Un abrazo.

Salvador Navarro dijo...

Mándalo!

Tú tienes ducha esta tarde fuera de casa... pero yo tengo tarde tranquila de sofá

mariajesusparadela dijo...

Y, de paso, me lo mandas también a mi.

Elvira dijo...

"mejor esforzarme por sentir la caricia de la ilusión , que brilla desde el fondo de una bola azul de Navidad" Sí, esto es lo mejor. Y tu niña, preciosa.

Besos domingueros

Pilar Vidal Clavería dijo...

Tu tampoco dejes de saltar que desde arriba las cosas se ven diferentes.

Un abrazo volador

virgi dijo...

He releído lo de la cesta de Navidad. Luego se lo he leído a Ed, pa' darle el énfasis adecuado.
Total, que si tuviéramos un periódico tendrías columna segura. Eres buenísima...¿no tienes posibilidades de tener un espacio en alguno de Sevilla? ¿Es complicado intentarlo? De veras, Reyes, otra vez más, son muy buenas tus crónicas cotidianofilosóeconóemocional...

Antonio de Castro dijo...

Yo también me quedé intrigado con la historia de Isidra. Escribir es un buen remedio contra el muermo de las tardes de domingo.
Un saludo.

carmen dijo...

Mira REYES, cuando se barre debajo de las camas es cuando una se queda tranquila...
Feliz Navidad, princesa!

Sue dijo...

Y que nadie te borre la ilusión de tu bola de Navidad. Azul o roja, lo mismo da.
Como dice Virgi, deberías encontrar un hueco en Sevilla para hacer públicas tus crónicas, aunque ya lo sean aquí.
Qué pena no conocer a ningún pez gordo en ningún periódico ni editorial, oye.

Un beso de ya lunes :(

AH, me gusta mucho el nuevo color de tu Blog.

Raúl dijo...

El tiempo, Reyes, ese jodido saltamontes.

Isabel dijo...

¡Qué guapa y grande está!
Espero que no os quedaran pelotillas, jejeje...

TORO SALVAJE dijo...

Todo un planazo de domingo.
Me has dado una buena idea.
El domingo que viene voy a sorprender a mis vecinos presentándome en su casa con toalla y gel.

Besos.

Rodrigo D. Granados dijo...

No abandone a la Isidra, ¡que les den dos duros a las pelusas de debajo de la cama!
Es verdad que hay mucha gente escribiendo por ahí, y ninguno seguramente habrá de dar un pelotazo con lo que escriba. La escritura es una actividad de largo Aliento Reyes, y lleva la satisfacción en sí misma. Escriba como quien friega la loza o va al Mercadona, seguramente habrá de proporcionarle más satisfacciones que estas dos anteriores tareasw obligadas, y puede que un día, a través de lo que escribe, encuentre una puerta por la que abandonar el mundo de los teleoperadores y esas mierda de curros, en los que tienes que joder a otros para que te paguen el sueldo.
Se la ve tranquila a la niña paracaidista, espero que Ud. también lo esté.

Algo se romperá (Crisis)

Algo se romperá entre nosotros cuando ya no piense como tú, cuando entiendas que lo que tanto te importa se me da una higa, cuando nos dé co...