jueves, 6 de abril de 2017

Hay muchas cosas que no te contaré








Hay muchas cosas que no le  contaré ,viejo capitán de tesoros perdidos.
Cuando camine por la calle en intensos mediodías del sur, pensaré en usted y no se lo diré a nadie,
 , ni tampoco  hablaré de la certeza que tengo de haber podido vivir otras vidas,  la nostalgia de cosas que no he vivido , como  si fuera llanto de una dama caprichosa por no poder contar las cuentas de cristal incrustadas en un abanico mágico;
inmensa capacidad de amar sin límites desde los árboles en sus alcorques hasta el olor de un bizcocho que se saca del horno con una peineta aromatizada de naranja y membrillo.
Los escolares con unos babis de tela sucia esperando el bus,  la abuela que se quedó sola en un piso de muchos metros pensando en los nietos belgas que viven en una ciudad mucho más bonita donde nadie ensucia la calle, las vaharadas de azahar que te ahogan como un amante loco, la capacidad de dar unas migajas de amor a quien te compra un sobre para certificarlo.
A todos quisiera pedirles que certifiquen mi fracaso, pero luego se me pasa porque la rueda no es redonda, es una puerta de doble dirección; puedo estar reflejándome en un escaparate y siendo también un tajinaste de la isla que me está echando de menos, o ser el tajinaste mismo.
Puedo cortar de raíz la conversación con la maruja amable del metro, abortarla como una operación criminal, eludir de forma limpia la primera sonrisa ya que nos hemos cedido el paso en un mundo de gente maleducada que no conoce ni lo que cuesta mantener el peso de su cuerpo sobre la piel rugosa de la Tierra.
Una cosa no lleva a la otra, usted perdone.
Y puedo ser tortuga en el mar azul, capitán de mis amores : y pino solitario al que  se le murió toda la familia  o   una  encina  derribada por la infamia de los cobardes ; odiar a toda máquina la insensibilidad y la mentira y mi propia ingenuidad que no me permite permanecer al margen del deseo del buen rollo por encima de todo.
Plantearme mientras miro a mi perra cuánto me cuesta alimentarla con comida que no le provoque alergia mientras en este plano pero a cierta distancia hay niños gaseados, y óiganme los imbéciles, no es excluyente amar a los animales y desear la paz del planeta.
Tampoco somos culpables del orden establecido, del panfletismo y el miedo q nos hizo a todos grises con la cara de panete y nos llenó los bolsillos de tarjetas.
Más bien si la gente fuera capaz de encontrar la paz en la inocencia de los animales domésticos, otro gallo cantaría sobre este impresionante desfile de enfermos que va pariendo la sociedad y que puede verse en semáforos, esquinas y puestos de atención al público.
Capitán, qué será el público, me gustaría preguntarle; esa masa informe de siete mil cabezas dispuestas a comerla a una, o una explosión de gente irrepetible que se irán de aquí sin haber hecho ni una sola cosa absolutamente buena.
Perfección o mierda envasada al vacío, cerebro con música de Vivaldi o carne fofa caminando hacia la tumba, qué será , querido capitán; contésteme usted que ya lo sabe todo.
Y salga del espejo, se lo ruego; que es tarde ya y no estoy más que pensando en arrojarme entre las sábanas para despedirme de otro día aciago sobre la piel rugosa de la Tierra.

3 comentarios:

luzbelguerrero dijo...

Yo también fui capitan; y me quiero hacer ilusiones de que estoy habilitado para responder a sus preguntas. Sus preguntas querida, son respuestas, respuestas a la magia interior del lado bueno de los humanos.
Si algún dia quisiera hacer un pacto con el diablo, cuente conmigo por favor, soy un buen gestor de contratos y siempre consigo a los mejores.
¡Enhorabuena oor su talento!; ¡y eso que aún no ha firmado!

Genín dijo...

Pues estoy ansioso, a ver si aparece tu verdadero capitán, motivo de tu entrada y responde a todas tus preguntas, y me entero aplacando así la curiosidad que siento...jajaja :)
Besos y salud

Reyes dijo...

HECHO, luzbel, le dejaré las cláusulas a su antojo.
Besos
Genín, que sólo fantaseo nene que estoy muuuuuuu aburrida leñe...y con el rollete éste de escribir durante 21 días ya no sé ni qué poner.
besos también para ti

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