lunes, 17 de abril de 2017

Nada

No hay nada dentro de mí, más que un mar azul lleno de olas y de espuma.
No hay nada más que pueda o quiera decir, salvo que hay cosas que no quiero hacer en la vida real y que haré de todas formas, como cuando te presentas a un examen a empujones.
Por mucho sacrificio que me imponga, para mí la vida ya es bastante exigente y al final llego la última a la línea de meta con el pensamiento fijo de los que  dicen que lo importante es participar.
Oh sí, lo importante es participar.
Tengo los augurios pero no las certezas; tengo un pajarillo con el pico rojo balanceándose sobre un macizo de margaritas, tengo la primera estrella de la noche, tengo un gato hermoso que vino a pasar el día a mi patio y ya se volvió a su hogar, tengo el deseo de muchos días por delante en los que no tendré que ir a trabajar y tengo también un lienzo para pintar playas y chiringuitos y museos con los que olvidaré tantos meses de rutina y compromisos.
Hasta la vuelta.
Que la única norma obligatoria sea la felicidad.

1 comentario:

Genín dijo...

¡Que lo pases genial!
Besos y salud

Qué se puede decir

Qué se puede decir a alguien cuando crees que ya lo has dicho todo??