domingo, 18 de febrero de 2018

La paciente María Dolores

La paciente María Dolores, de cuarenta y siete años, nacida en la provincia de Santas Cumbres Amorfas, más allá de la línea del meridiano,( justo en la cabaña de sus padres, que podía verse en los atlas hasta 1997, y que luego desapareció con el último de los grandes ciclones que periódicamente barren a los pobres) , ingresó en el hospital licenciado Verdún siendo las catorce horas del día de gracia de santa Agripina, con fuertes dolores de vientre y sin que hubiera habido comilonas previas ni en la casa ni en el vecindario.
Siendo sometida a rápida intervención quirúrgica, se le extraen de la cavidad estomacal dos kilos de pelo humano enrollado graciosamente en una especie de muñeca que podría perfectamente simular extremidades y cabecita, pero que en absoluto era un feto.
Analizado el material extraído, se llega a la conclusión de que durante treinta años la paciente María Dolores, que confiesa ganarse la vida en el puerto y en los arrabales, ha ido acumulando pelo de aquellas operaciones de amor oral en las que el sujeto le despertó algo de amor antes de la mamada.
Era por esto que enseguida la paciente supo identificar, por el color o el tipo de rizo, a los dueños de los manojitos y sorprendió al equipo médico con una lista de nombres hasta completar al menos el número necesario para crear un equipo de fútbol.
Actualmente el muñeco de pelo púbico, ya deshecho y desinfectado, se encuentra expuesto en el museo de Ciencias de Santas Cumbres, como curiosidad para la comunidad científica, quien ganó el pleito contra la asociación de mujeres Libertarias, que desearon para sí el manojo como símbolo del mucho amor mal pagado que las mujeres suelen derrochar a lo largo de la vida.
Finalmente el juez consideró que primaba el interés científico por encima de burdos sentimentalismos simbólicos, y por esto se ganó el pleito por parte de la facultad de Medicina.
En cuanto a María Dolores, después del susto, se retiró de la vida pública gracias al dinerillo que hizo concediendo entrevistas, ya recuperada, en su casita humilde con televisor y fiel gato y no volvió a amar a ningún cenutrio  más hasta su muerte en el cálido verano de 2002, justo en el momento en el que Patricio Azas, uno de los dueños de pelo rescatado, entraba en su jardín con el firme propósito de pedirle matrimonio, después de haberlo reflexionado mucho.
"Anda y que te den por el culo", pareció decir el gato fiel de María Dolores, al verlo entrar en la casa con un ramo de magnolias que debieron haberle costado dos pensiones de manutención de sus hijos y tres cuartos de la paga de julio.
Por lo menos.

1 comentario:

Genín dijo...

Lo que no entiendo es como arrancaba y se tragaba el pelo, por lo visto, debió de ser como las vacas rumian hierba, o algo así, pero no lo veo nada claro... :(
Besos y salud

Davinia

Hay quien lleva el nombre de una telenovela, porque sus padres se pusieron tontos con algún capítulo apasionante, pero yo no lo hice así, in...