jueves, 16 de julio de 2015

Había una vez un psiquiatra...






...que curaba a las mujeres depresivas tocándolas y metiéndoles un cuarto y mitad en la consulta o en su propia casa,el tío machote.

Sin importarle que al no ser dueñas de sus emociones,tampoco lo eran de su coño en tan delicados momentos,sin contar con el abuso de autoridad que supone erigirse en seductor en relaciones médico-paciente.

A día de hoy, para respetar la presunción de inocencia,yo no me metería en esto hasta saber la verdad,que aunque nos guste decir que la acaba sabiendo un juez,no lo tengo yo muy claro.

Un datito sí que es que cada vez salgan más testimonios de víctimas en el conocido efecto serpentín,cuando una denuncia,ya se atreven las demás.

Ya se verá y se tiene que ver lo que pase al final con el reputado psiquiatra sevillano acusado por muchos dedos femeninos con carácter retroactivo, entre ellos incluso alguna aristócrata de depresivo linaje como Matilde Solís.

Lo que me molesta de veras es la reacción de una parte de la sociedad ante la noticia.

Esta tarde he leído comentarios de un cromañón en prensa digital indignado porque estos delitos supuestos ya fueron sobreseídos en su momento,y habla el batracio de feminazis y de sociatas que arrastran por el lodo el honor de un buen cristiano,para acabar con un " y además mujeres"....

como cuando Machado dijo aquello de "Y Sevilla" como dejándolo para el final,la guinda,énfasis acabado en signo de admiración que no me apetece poner aquí,en verdad ya al añadir " y además mujeres" ya no hace falta poner nada más,criaturas histéricas mal folladas que en el siglo pasado precisaban mantas de palos o botes de sales y ahora mire usted,les sobra un ramillete de redes sociales y una buena abogada para poner en apuros a un cabrón de los de toda la vida,los de misa semanal y catecismo.

Y que estos fenómenos cutres o su sola idea no despierten una prudente repulsión,sino que además se defina todo como falsario porque procede de "mujeres",me cansa hasta límites de lipotimia espiritual o hígado enfermo.

Y yo que pensaba que desde lo del sufragio ya éramos todo evolución.

Valiente ilusa.

miércoles, 15 de julio de 2015

Romance de la cestita




Oiga,señora vecina

no se muera todavía

que la tarde viene lenta

pero llena de poesía.

Por los montes verdes bajan

cientos de palabras lindas

que iluminan las seseras

y quizá también la mía.

Aquel día de verano

que zumbaban las avispas

me tocó usted en la puerta

y me dejó una cestita

con todo lo necesario

para pasar bien el día.

Con el tomillo y la menta

una caja de cerillas

para prender en mi mente

miles de palabras lindas.

Aunque hayamos discutido

por unas cuentas vencidas

no me deje así charlando

hay cosas que no se olvidan

ábrame usted esa puerta

hoy traigo yo la cestita.

Ya que no quiere usted abrir

me marcho,vendré otro día;

sólo pediré un favor

no se muera todavía

que el futuro viene lento

mas cargado de poesía.



(He querido hacer un homenaje fantaseado a un poema del autor cubano Nicolás Guillén,que muchos conocerán;" Ay señora mi vecina se me murió la gallina..." que leí de pequeña y me encantaba por su plasticidad doméstica.
También me pasó con los lagartos llorones de Lorca.
Y con tantos otros.)

lunes, 13 de julio de 2015

Quiso el dolor...





Quiso el destino que la tarde que llegamos el cielo estuviera nublado,preñado de gris.

En el aire de la ría dormía el invierno,sus patas de escarcha podían verse atrapadas entre lo que parecía una marisma encantada.

En verdad estaba el aire encantado,a cada paso que dábamos muchas pequeñas criaturas salían volando con el crujido de las ramitas secas y hojas muertas.

Era una tarde de viernes sin sol que nos traía evocaciones de tierras escocesas,inglesas,laguneras inmensas donde el espíritu mágico del ser humano ha almacenado su misterio durante siglos.

Por allí caminamos los tres,sintiendo un frío nuevo como el aliento de un dios,y nos quedamos mucho rato sin querer entrar a las habitaciones del hotel.

Demasiado bello era aquel montículo de piedra desde el que podían imaginarse barcos fantasmas y muertes prematuras y sirenas malas de cola plateada y dientes como agujas.





"Escuchad...qué es eso..."-dijimos o yo dije,un crujido lastimero como una puerta de madera que se abriera a lo lejos pero no tanto,justo al lado nuestro un bosque de árboles muy abrazados entre sí,por aquí y por allá melancólicos restos de goma o cubos,utensilios abandonados entre lo verde en la finca de al lado,cuyo acceso estaba cubierto de zarzas para impedir la entrada a todo intruso.


"Es la puerta de la casa de una bruja,que se ha quedado abierta,y el viento la mueve"-dijimos o dije yo,y pusimos los oídos en las manos del viento ,que enseguida se puso a jugar con nosotros.

Ya con frío en las manos decidimos entrar a ver cómo era la habitación,apetecía ponerse a resguardo.

Olía a mar y a cosas atrapadas,a abismo de árboles muertos y ramas suicidas.

Aún volvimos la cabeza una vez más.



Quiso el destino que luego en las noticias nos enterásemos del horrible crimen.

Aquella tarde de viernes sin sol la guardia civil encontró los cuerpos de una pareja dentro de un coche en una pista forestal no lejos de allí,en el mismo término municipal,en una zona de monte de A Telleira.

Enseguida se detuvo al ex novio de ella,de afición cazador,celoso y dolorido,que no podía tragar que ella,la dulce madre de su hija de ocho años,tuviera un novio nuevo,anduviera inaugurando una página nueva de vida y esperanzas.

Cosas como éstas aparecen cada día en los noticieros,y cada una parece más horrible que la anterior,pero son frecuentes,por desgracia.

Sin embargo aquella tragedia explicada en titulares me sumió en un estado de reflexión profunda,sobre todo cuando al salir aquella tarde para el primer paseo por la zona,el primer cartel que vi,justo al lado de un camino y de una indicación sobre un observatorio de pájaros,decía exactamente A Telleira.

Quizá fue la cercanía,los acentos,la amistad momentánea y superficial que se hace con los camareros,(la víctima era camarera y no había vuelto a su trabajo a las cuatro de la tarde del viernes)pero estuve mucho rato aturdida, preguntándome por qué el dolor provoca absurdos dramas a diferentes niveles,por qué quien muerde infelicidad tiene la necesidad de transmitírsela a alguien en alguna medida,por qué la violencia del daño parece que siempre es el camino para quien se siente jodido,molestado,ofendido.

En el caso de este crimen injustísimo la cosa es grave, en las relaciones personales más sencillas no tiene ni de lejos la misma importancia,basta con llegar hasta el cruce y tomar cada uno su hatillo de cosas o recuerdos y decir aquello de "a partir de aquí,cada uno su camino"...pero cómo duele el no poder haber podido hacer las cosas de otro modo.

Cómo duele aquello que se convierte en irreversible.

Yo sé que para los dioses del mar,tenebrosos y llenos de poder,estas cosas no tienen la más mínima importancia.

Ellos llevan siglos enterrando mortales bajo enormes piedras a donde no puede llegar ni la luz del sol.

Pero nosotros sólo somos esclavos de pequeños corazones que arden defectuosamente.



















domingo, 28 de junio de 2015

Divaguemos en colorines



Andando el tiempo me he dado cuenta de que esto de la integridad no es cosa de tantos,puesto que como otros valores o actitudes( yo no soy racista,yo no soy homófobo,etc....y luego que no venga a trabajar conmigo un negro o un gay ,por ejemplo) se vende mucho más de lo que se practica.

Nunca creí mientras crecía en mi mundo de colorines(qué gays fueron los ochenta,entre la cresta del Curro y los osos amorosos) que cuando creciera iba a tener necesidad de ser libertaria simplemente por respetar la integridad de los otros.

Si hay algo que el ser humano necesita ejercitar es la coherencia consigo mismo,más que nada para no volverse loco, y he aquí que no es una obviedad sino una reivindicación.

Qué falta de luces.

Si yo siendo como soy y gustándome lo que me gusta tuviera que andar poniéndome máscaras haciendo como que me gusta lo otro que no me gusta,sería más que un incordio,sería un asco,y seguramente daría con mis huesos en la infelicidad o el psiquiatra.

Yo lamento profundamente todas aquellas vidas vividas en hipocresía y ranciedad para contentar al grupo.

Y me alegro igual de hondo de que en el camino de los derechos de igualdad se vaya agregando cada vez más gente que únicamente persigue eso.

Su propia felicidad.

El destino que tenemos asignado y obligado.

martes, 16 de junio de 2015

Todo sobre arena


Madruga,trabaja,déjate la piel,sonríe a quien te jode.

Encuentra tu luz y mátala de un zapatillazo.

Acomódate a ese perfil que tampoco es el tuyo,entiende que el trabajo es sagrado y entrégate a él como al dios basurero de las grandes pasiones,agradece cada migaja y después bautiza como vida lo que arrastras entre las manos como un calcetín sudado que nadie aceptaría como regalo.

Esto quieres para ti,tú,la dama de las palabras,y no despiertas hasta que el milagro se desvanece,y un nuevo jefe joven e inteligente te dice que te ve en otro sitio o en otro trabajo,te pega más preparar otras cosas,no te lo has planteado,pues no,que las cosas están mal y yo soy de las de esperar mareas,tozuda de pueblo agarrada a la rama como la única posible,toda la vida igual,inmersa en contradicciones.

Te recuerdo que este tipo de preguntas continuas son las que te llevaron al desastre en la tierna,malévola,estéril juventud.

El para qué,el carpe diem,las calles esquinadas,la felicidad de los duros a pesetas,las noticias de esa gente que muere sobre legajos sola en su habitación perdiéndose el estallido del atardecer,el a la mierda todo, el pa cuatro días que voy a estar aquí.

No te lo acabas de creer,cómo es eso de que no somos eternos,pues entonces para qué vivir si no lo tomamos en serio,si no sabemos beber copas de vino o labios o pasear por el mar o darle cobijo a algún pequeño ser.

Ayer encontraste querida aprendiz de Sabato,usando la segunda persona del singular,una frase de otro argentino ilustre,el manoseado Borges.

Venía a decir que aunque todo está sobre arena debemos trabajar como si estuviera sobre piedra,y tenía razón.

Eso es lo que nos alienta y hace soportable la transitoriedad.

En lo que a mí respecta,no sé a quién le contaba ayer que necesito un golpe de timón,un cambio de rumbo.

Más o menos a la mitad del viaje necesito más que nunca saber quién soy,aunque al menos ya sé quién no soy.

No soy alguien que pueda resistir tener que tomar pastillas para soportar un curro agotador,qué va.

Paso de esa rueda de hámster. Y sin embargo jamás he dicho que no.

Siempre lo he intentado todo,y suelo apurar hasta el final,esta vez han sido tres largos años.

Ahora toca construirme en versión dos punto fiel,grano a grano,puesto que mi arena podrá ser piedra para alguien.

Algo es algo.



jueves, 11 de junio de 2015

Pajarito sin cabeza








Había una vez una niña
que en su inocencia se sentía animalista
recogía los cadáveres de los animalillos
para que nadie los mancillara.
Una mañana de Junio
otra niña de curso superior
le pidió una lagartija que llevaba con dos palitos
y como se negara
la otra le dijo
pues mira su amiguito
y le mostró una cabeza de gorrión chico
que al decir de otras niñas
había sido arrancada estando vivo.
La niña animalista
acabó en amargo llanto sentada sobre un banco
una profesora vino a consolarla
quizá aún no entiendas la crueldad de este mundo
pero no te preocupes
tu madre también fue una niña animalista
que a muy duras penas se acostumbra
a la maldad cotidiana de la gente.



Despedida

Creo que abrí este blog en el año 2009, y hoy decido que lo cierro,once años después;no deja de ser una friolera, teniendo en cuenta la gent...