jueves, 3 de noviembre de 2011

El perrito y la gilipollas

Siempre he querido tener un Yorkshire terrier, aunque sé que es una pijada ;al mismo tiempo siempre he sabido que nunca en mi vida me gastaré los 600 pavos que cuestan,ni 500 ,ni 400, incluso teniéndolos o sobrándome,por la sencilla razón de que no me parece bien pagar por los perros "de marca" habiendo tantos mestizos sin hogar en el mundo y en Españistán,especialmente;sin embargo esos perritos enanos y alegres con caritas de peluche siempre me han encantado, no lo puedo evitar.
Toby era uno de esos perritos no del todo Yorkshire ,quiero decir, no de los "toys", sino de esos otros que son más negritos,pero igualmente enanos y vitales;se ha pasado todo el verano y lo que llevamos de otoño en la puerta de mi casa,jugando con Selene o bien aburrido,porque la dueña(familiar de mi vecina laMari)) lo dejaba ahí amarrado mientras ella tomaba el fresco sentada en su silla plegable;me acostumbré a verlo ahí y cada vez que llegaba era ya ritual saludarlo,ver cómo se volcaba,despeinarle los flequillos y sufrir los alfilerazos de sus dientecillos;no fue difícil darme cuenta de que no era muy cuidado,pasada la novedad;de no ser por mi hija apenas hubiera jugado con críos,a veces le daban mortadela y rosquillas para comer y se empezó a ensuciar con pajitas y hojas secas,sin que nadie cayera en darle un cepillado;muchas veces pensé al verlo solo ,por ejemplo, al mediodía , que cualquier día se lo iban a robar .
Y que cuánto me gustaría adoptarlo.
Sobre todo esa mañana en que empezó a llover y lo cogí en brazos para llevarlo a su casa , al parecer se les había olvidado que el perro estaba fuera.
Ayer al bajar del coche vi a su dueño con cara circunspecta sujetándolo por la correa ; estaban la Mari y su hija y me preguntaron nada más llegar a su altura si yo quería un perro.
Al parecer Toby era demasiado inquieto y a la novia del muchacho no le gustan los perros ;se ve que le dio un ultimátum.
Me quedé flipada ,por un segundo estuve a punto de decir alborozada"Claro que me lo quedo,pero si ya casi es mío", pero me pudo el sentido común , ya tengo dos perras, mi madre me va a gritar,no puedo hacerme cargo de más animales,etc...sólo se me ocurrió decirle que si quería podía dejarlo en casa unos días para pensarlo mejor ,pero no era eso lo que quería, lo tenían que largar YA, al parecer.
"No se lo déis a cualquiera" -les dije.
Un rato más tarde vi venir al dueño sin el perro cruzando la calle desde el bar de enfrente; me temí lo peor.
Saqué a mis perras y me fui a mis cosas,pero todo el tiempo pensaba por qué había dicho que NO a algo que deseaba ,una ocasión que de hecho había deseado muchas veces.
Mucho más tarde, al mediodía ,me asomé a la ventana pensando en el perrito;vi entonces a otro hombre, que caminaba con una mancha negra saltarina a su lado; procedía del bar ,entonces lo supe, era el nuevo dueño de Toby,lo llevaba suelto;se me encogió el corazón , así que finalmente se lo dieron a "cualquiera".
Toby, que había estado en el bar desde las once de la mañana,corría alegre como una pelusa (esa pelusa era míaaaa),inocentemente alegre ;se metió en el arenero del parque ,lo revolvió todo y obedeció a la llamada del hombre hasta que desapareció de mi vista.
Desde ayer hasta este momento,en que por fin decido escribirlo para hablarme a mí misma,no he podido dejar de pensar en él; la puerta de casa no es lo mismo sin el Toby (Tobillo ,le llamaba yo),y aunque sé que esto tiene que ver con la sensibilidad de las personas, no puedo evitar sentirme gilipollas.
¡Si Selene supiera que pudimos quedárnoslo! (ella piensa que sigue viviendo en la casa de al lado).
Serán las nubes,será la miseria moral de la gente, será que los huecos sólo se llenan con cosas sencillas como pequeños animaluchos que alegran la vida y las puertas de las casas, aunque sean casas ajenas ; será que la próxima vez que esté a punto de conseguir lo que quiero volveré a decir que no , entre el sentido común y la histeria del miedo;
"Oiga, queremos publicar su libro de los Delfines, no es gran cosa pero pensamos que puede tener lectores"...
"No, no, ahora no puedo pararme en eso,tengo que ir al super a comprar lentejas, si eso llámenme más tarde ".
Y así toda la vida , entre el sentido común y el miedo a conseguir lo que uno quiere ,incluso cuando te lo dan como regalo.
(Por favor a la niña ni una palabra de esto).

21 comentarios:

Eastriver dijo...

Tú lo dices: es la miseria moral de la gente lo que nos pone tristes. Mala raza somos... mejor los perros, ni lo dudes.

Sue dijo...

Qué linda carita.
Me gustan mucho los perros, pero no tengo espacio para ellos en mi jaula.
Algún día... quizás.

Te publicarán, ya lo verás. Y sino te publicaremos. Haremos una colecta y te autopublicas. Que sí, coño, venga. Todos a una!

No sé, es una idea...

mercedespinto dijo...

Prometo guardarte el secreto, pero, y perdóname, realmente eres gilipollas. La próxima vez, haz el favor, di SÍIIIIIIIIII....
El perro, una pasada de guapo.
Buenas noches.

Tracy dijo...

Sé cómo te sientes, pero no te culpes más obraste con la cabeza pero el corazón salió dolorido.
Me encantan los perros.

virgi dijo...

Qué súper eres, mi niña.
No sé, pero me da que el perrito va a volver a la puerta de tu casa. y si no es éste, será otro.
(iba a decir: "todo está escrito", pero me pareció muy determinista)
Un beso, ten por seguro que a Selene no le diré ni media.

Elysa dijo...

¡qué guapo! No pienso decir ni palabra pero cómo le dijiste no?

Genín dijo...

Es curioso, me siento identificado contigo porque a mi me pasaba mucho con las invitaciones, me invitaban a comer o beber algo y decía que no, me querían regalar ropa o cualquier otra cosa, y decía que no, me invitaban a ir al cine o a cualquier sitio y decía que no, hasta que un día me di cuenta de que estaba haciendo el gilipollas, ahora ya no es igual, el impulso es decir que no, pero en un segundo locombato y pienso si realmente quiero decir no o si, y a mayoria de las veces digo si.
Fijate lo que es la vida, me acaban de ofrecer una perrita preciosa abandonada, que me encanta, y he dicho que no, pero de esto, aunque lo siento, no me arrepiento, no tengo la parcela cercada, y yo perros amarrados no quiero, así que cuando tenga la pasta para cercar mi parcela, tendré un perro, como he tenido durante casi toda mi vida.
No te sientas gilipollas, quizá tres perros es demasiado, y el dueño actual no tenia ninguno.
Besitos y salud

Genín dijo...

Por cierto, estoy con la idea de Sue!

añil dijo...

Mira, yo ya tengo el día. Con los animales se me lía el alma y ahora tendré que autoconvencerme que el nuevo dueño será bueno y amable con él.
¡Menudas somos con estos temas!

Un besito y no sufras demasiado.

Elvira dijo...

Comprendo lo que sientes, pero creo que con dos perras ya tienes suficiente. Vamos, que da penita, pero creo que hiciste bien. Un beso

Isabel dijo...

Me encanta cómo sabes sacar el sentido del humor a la tristeza.
He leído tu relato y me gusta la conclusión: el hilo roto no sepuede aprovechar para coser el mismo pespunte, al hacer el nudo rompería a la vez la tela y eso si que no.

¡Ah! Y caerse del guindo te prepara,jaja, lo malo es quedarse arriba.

Gracias por las sonrisas que nos regalas en un día lluvioso como hoy. Besazo.

iris dijo...

Chiquilla, no te autocastigues, no eres gilipollas, te pudo la lógica, pero no conoces al nuevo dueño de Toby, quizás hiciste lo mejor para él.Besitos.

Fran dijo...

He tenido tres perros que fueron los seres humanos con quienes mejor me entendí. El último 14 años. Un gran dolor es acabar mi vida sin ninguno.

Quien ama a los perros es una buena persona, siempre,no lo dudes, reyes.

NáN dijo...

Simplemente, uno no puede acoger a todos. Es así y punto: reconocer nuestras limitaciones es una parte importantísima para ser una buena persona.

Me apunto a la idea de Sue: editores reunidos jamás serán vencidos.

Muerte roja dijo...

Reyes creo en el destino al 100%, pienso que hay una conección con toby y tu pequeña familia asi que si toby va a formar parte de ella no se interpondrá ni sentido común ni nada, volverá a´ti con plena seguridad y entonces dirás que si.

Besitos :)

Miguel Baquero dijo...

Ay, qué entrada mástriste, a mí también me dan mucha pena los perros abandonados o a los que, como éste, los medio abandonan (y eso que yo en genera no me llevo bien con el género perro desde que fui cartero). Pero de verdad que esas pequeñas desgracias de los animales me enterncecen

Lapislazuli dijo...

Hola amiga, te entiendo, que dificil es observar algunas "cosillas" de los humanos. Un abrazo

iliamehoy dijo...

No fue por la novia, fue por vacío moral.... que a un ser vivo no se le puede abandonar en un bar como la servilleta de papel con la que nos hemos quitado las migajas del bocadillo. Y que no podemos salvar al mundo, y a veces ni mejorar el desamparo emocional que impera en nuestro rellano.
Qué pena!!!!
Una sonrisa

mariajesusparadela dijo...

También yo soy mucho de "recoger".

MariluzGH dijo...

A mi hermana le regalaron uno: "Maximilian", ¡manda cohone con el nombre! al que llamamos Max (y yo machito) un cariño de animal.

A pesar de todo, creo que has hecho bien... ¿alimentar tres perros? ufff
Prometo no decir nada a Selene

dos achuchones pa'quitarte la pena

TriniReina dijo...

Bueno Reyes, lo que más me jode de esto que cuentas es que "Dios le da legañas a quien no tiene pestañas"
Quién tiene lo que deseamos no lo desea y eso no es fácil de entender.

Por otro lado está que si tienes ya dos perros y adoptas a Toby sería demasiado gasto, porque tener perros no es pasearlos de la correa o jugar con ellos, sino atenderlos y vaya si cuesta, monetariamente hablando.

En fin, que aunque te duela por un tiempo el renuncio, no quedaba otra . Bueno, sí, quedaba que te regalaran un chalet y un gran puesto de trabajo donde cobraras un pastón y así poder permitirte adoptar todo lo que quisieras, editar los libros que parieras y hacer, de verdad, todo lo que te diera la real gana, que es algo que raramente nos podemos permitir a lo largo de la vida.

Besos

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