lunes, 7 de mayo de 2012

Bendiciones

Tuve la costumbre de ser infeliz durante algunos años,sangré algunas noches pequeña y desvalida sin que a quien dormía a mi lado le importara mucho,quizá era la inercia,no culparé a nadie,el motor de estar vivo ronronea más que ruge y nos adormece;nada importante,excepto aquel espejo en el que me percibía como una deshauciada del paraíso(otra vez,ya he dicho lo de las llaves,gracias a todos por los bellos comentarios de la entrada anterior)y la desoladora frialdad de los cristales de las estrellas que miraba desde mis ventanas,o eran azoteas. Me acostumbré a evitar los charcos de la felicidad porque manchaban de idiotez,los libros hablaban de pensamientos más profundos y columpios que llevaban al orgasmo tuberculoso de los inteligentes;me evadí en alas de promesas que me hice,se me rompía el corazón cuando leía las cartas de abandono en las que siempre era yo la que firmaba. Y sin embargo llegan días. Otros días en los que entras en el templo y vienen los dioses y te eligen. Aleluya,Madre,celebra con nosotros la luz ahora que tú también has elegido;si has sido capaz de llevar una mínima chispa a otras vidas,incluso capaz de alumbrar alguna nueva, plantar un olivo o liberar un pajarillo,entonces va a ser verdad que el espacio de las bendiciones es una fiesta íntima,de poca gente y mucho amor,una felicidad improvisada. Caigo en trance,nadie lo nota,me tapo con una manta,dejo pasar el día,navego en silencio y cuando ya ha caído la noche y quiero entregarme una vez más a la nostalgia,la marea me deja los regalos que sólo yo podría recibir en el día de las madres,ese día que nunca pensé que me afectaría cuando dinamitaba mi futuro femenino en la terrible adolescencia. Ahí fuera brillan otras lunas en cielos y paisajes;no sé cuántas canciones llevo en las orejas;mi corazón apenas hace ruido y la cabeza me duele a todas horas;pero en la orilla han quedado las pruebas del delito. El delito de la felicidad. Una felicidad tontorrona pero verdadera como la voz de Ray Charles,podría ser,cantando bajo la luna,por supuesto. .
(Mis regalos).

11 comentarios:

Laura Uve dijo...

Qué bien!!
Esas muestras de amor son tan sencillas y auténticas que llegan muy adentro.
Te cuento... mi hijo de 17 años, entró en la habitación con un plato en el que había dos rodajas de pan con tomate, jamón York y queso... más una copa de cava..... jajajaja...Y me felicitó el día de la madre...... aysssss

Besitos!!

O SuSo dijo...

Que viva el orgasmo vivo del que actúa imbecilmente enamorado, atrás a los inteligente, cabecitas, frios y calculadores...

Regalazos, la vida, y el vivirla.

Abrazos

mariajesusparadela dijo...

La inteligencia consiste en conseguir la felicidad con lo mínimo.
No hay inteligentes tristes. (creo)

Francisco Espada dijo...

Mis bendiciones para ti, Reyes querida. Mis bendiciones y la bendición de las bendiciones, la de ser madre, por la que te felicito con todas mis ganas. Besos.

Eastriver dijo...

Pues sí, nos alcanzaron días que ni sospechábamos. Lo inteligente es saber disfrutarlo con la intensidad que merece.

Tracy dijo...

Sorpresas que nos da la vida para que sigamos atadas a ella.

Nieves dijo...

Que bonito todo lo que te leído Reyes, percibo tu felicidad en cada línea de este post y soy soy feliz por ello y celebro en una fiesta íntima y digo....

ALELUYA Hermana!!!!!


Besitos milllllllll

Genín dijo...

Me alegra saber que lo disfrutas en lo que vale!
Besos y salud

Montserrat Sala dijo...

Me alegro que por fin las frias estrellas vez más, te hayan iluminado aunque solo sea por un dia, el camino de la felicidad, que se te pierde a veces entre los mil vericuetos, de tu desbordante imaginación.

Recibe toda mi consideración y cariño.

virgi dijo...

Me dan ganas de plantificarme ahí por arte de magia y abrazarte un rato largo, largo, largo...
Eres una monada, Reyes, querida, ahora y de pequeña (Selene se parece contigo mogollón).
Besos volados, ya que no hay otra posibilidad.

Elysa dijo...

Y al final esos detalles son los que importan y dan esas chispas de felicidad.

Didfrutala

Besitos

Mamá

Mamá es una desconocida que deambula por la casa, quitando el polvo , vaciando las cestas de la ropa sucia y de vez en cuando quejándose ...