viernes, 26 de noviembre de 2010

Paja mental


A veces quiero tomar a mi hija de la mano, hacer un par de maletas y largarme muy lejos de este planeta de teleoperadores, tarjetas de crédito ,rebajas, anuncios prenavideños y autovías;
refugiarnos en un cacho de mundo desde el que se pueda oír los truenos en días de tormenta con la claridad imperial de los dioses verdaderos , plantar tomates en Febrero y beber café caliente mientras crepita el fuego y la naturaleza protesta fuera ;
tener todo el tiempo para nosotras , sin compañeros de cole ni de empleo molestosos, profesoras cabreadas y horarios de mierda ; alejarnos de la necesidad de vivir al ritmo de esta música artificial , de la obligación de comprar , comprar y comprar continuamente , da igual que sea pan de molde que libros de apoyo , cuadernos o uniformes, que reina en las ciudades como Sevilla, donde no paran de abrir grandes superficies.
No puedo explicar el hastío que siento al pillar carretera un viernes al mediodía y ver toda esa gente (incluida yo ) huir disimuladamente de sus cárceles, poniendo el intermitente para incorporarse a su engañosa libertad mientras los polígonos con sus pantallas publicitarias van quedando atrás, los templos del bricolaje, de las cortinas, de la electrónica y del confort.
Es como Blade Runner pero de día y sin lluvia .
Un día, me digo, voy a irme de aquí.
Un día alguien me va a esperar en un sitio verde y lejano ,para hacerme sentir que no hay más placer que comprar canela para hacer un bizcocho y una botella de vino para la cena.
Y mi hija irá a una escuelita pequeña donde la profesora tendrá un tono de voz dulce y paciente y sólo le pedirá la firma de mamá cuando haya que justificar una falta ; las niñas no parecerán pequeñas arpías y el nivel de exigencia será el normal para gente de seis años ; puede que en el patio del recreo hasta se pueda jugar a algo mejor que empujones , competición y coreografías de las Divinas , esa especie de telenovela infantil.
Uy, ya lo creo, un día viviremos mejor.
Por la tarde iremos a ver las ovejas que nacieron nuevas y puede que haya hasta algún potrillo y ...
Vale, para la mayoría de gente esto no es más que una paja mental , para mí también .
Y sin embargo , no hago más que pensar y pensar y pensar sobre cómo ejecutarlo , con la firme convicción de que a veces los sueños se hacen realidad , aunque durante mucho tiempo hayan sido confundidos con simples pajas.

22 comentarios:

Elvira dijo...

Te entiendo muy bien. Yo vivo en la ciudad, pero pongo todo el verde que puedo en mi vida. Algo es algo. Besos campestres

añil dijo...

Tal y como lo estás contando sólo puedo pensar en Maria Jesus, la de Paradela, sabes quien es ¿verdad?.

Para los que no :

http://paradeladecoles.blogspot.com/

Besos

mariajesusparadela dijo...

Es cierto, Reyes, yo vivo así.
Reconozco que, a veces es duro (hoy, aprovechando el buen tiempo, estuve segando toda la tarde, hierba fresca para mis caballos). Pero hace ya años que no uso reloj (ni en el trabajo, ya lo llevo incorporado en la mente).
Pero, las tormentas, a veces, producen pavor y nos hacen sentir nuestra pequeñez.
Ven cuando quieras.
¿sabes que hay un sistema de enseñanza en casa? No se cuales son los trámites, pero puedes preguntar en tu delegación de Enseñanza.
Para conseguir eso, solamente necesitas quererlo de verdad (con lo bueno y lo malo)

Reyes dijo...

Elvira y Añil , gracias por pasaros por aquí.
María Jesús, ni te imaginas lo que iban a decir de mí la familia si me atreviera a afrontar la enseñanza libre.
Eso mejor fuera de aquí , quiero decir, del entorno habitual , cambiar totalmente de vida y de objetivos.
Ya hablaremos, porque de mí no te vas a librar ; te visitaré seguro, pero no temas, no soy estúpida ni te daré la lata .
Un beso y gracias .

Antonio de Castro dijo...

Me ha gustado mucho, muy agil y con mucha fuerza. Tiene algo de cinematografico, al leerlo da la sensacion de ir en coche, alejandose ya de la rutina, camino de todas esas cosas anoradas y merecidas.
Ahora voy a leer entradas anteriores.
Te agradezco la visita, y me alegro de que te haya gustado mi blog.
Un saludo.

Sue dijo...

Yo que sé mucho de pajas, a veces las prefiero a la realidad. Sin duda.
No me gusta el tiempo que me marcan los relojes ajenos. Ni siquiera yo llevo reloj hace años. Solo quiero mecerme.
Un día, Reyecita, todo será diferente, pero mientras llega, tú puedes hacer que lo siga siendo hilando palabras bonitas.
Como hasta ahora.
Un beso de Sue medio hip.

Lúzbel Guerrero dijo...

Nadie se ha masturbado mentalmente más que yo durante años (en lo otro soy subcampeón)con la posibilidad de vivir en el campo
La vida me empujó finalmente a una casa en el campo en una carambola del destino; aquí no hay indignación, ni ruidos ni atascos, y le aseguro que si no echa de menos las chuminadas, es lo más parecido al paraíso
Hay que luchar contra hierbajos, bichos y polvo; pero siempre es preferible a hacerlo a neuróticos, chorizos y desaprensivos de toda laya

virgi dijo...

Lo mejor que tiene la niña es la madre. Tú eres la que le da la base para que sea feliz, abierta, crítica, responsable, deseosa de ver la vida con todas sus caras. Todo lo demás es secundario.
Un abrazo, besos a la princesita.

TriniReina dijo...

No sé si lo lograrás, pero sí estás plantando la semilla para que lo alcance tu hija.
Sí, es una buena manera de vivir, pero creo que ya estamos algo viciados...

Saludos

Fran dijo...

Explicas muy bien lo que quieres, querdida reyes, así con minúscula, como te escribo siempre. Sólo te falta aquello que te tiente del todo par ser realidad en lugar de sueño, tomar la decisión de hacerlo. No tutubees, te hará más daño que decidir.

Siempre Fran

mariajesusparadela dijo...

Primera premisa para cumplir un sueño: ser capaz de luchar contra viento (las opiniones de los demás) y marea (las dudas de uno mismo).

La sonrisa de Hiperión dijo...

De pajas mentales está este mundo lleno...

Saludos y un abrazo.

NáN dijo...

Me alegra comentar en un blog que no rechaza las pajas. ¿Se convertirá la tuya en un buen polvo? Claro que te lo deseo.

Llevaba años sin reloj, pero me ha dado por rescatar el que llevó mi padre hasta que se murió y luego mi hermano hasta que se murió (y me regaló su viuda). Y ahora, incluso en momentos como este en que estoy en casa sin ningún de deseo de salir, lo llevo puesto. Le doy cuerda y me siento a gusto con él.

El comprar se va a acabar. La gente ganaremos.

BB dijo...

No siempre la felicidad se encuentra en ese otro lado que hemos idealizado. Generalmente, la tenemos cerca, pero no sabemos verla. Irse lejos es casi huir. Si huyes sola, estaría bien, pero no querrás que más tarde alguna voz amada, esa que tienes tan cerca, te diga: por qué me trajiste acá, lejos de todo? Es que tú solo piensas en ti... Y entonces, morirías de pena...
Muchos besos, querida Reyes
BB

iliamehoy dijo...

La cuestión es que esas pajas, esos sueños, podrían ser una realidad a poco que dejaran de ametrallarnos con la idea que para alcanzar todo esto, hay primero que malgastar, y sufrir una existencia que sigue vacía.
Una sonrisa

Aquí me quedaré... dijo...

Hola Reyes:
Vengo del blog de Nán.
Se puede conseguir sin ningún tipo de dudas.
Te aseguro que los niños viven de una forma diferente y los mayores también.

Si me permites...
Aprovecho para saludar al señor Lúzbel, al que me ha encantado ver de nuevo, aunque en su blog no se admitan comentarios.

Buenos días y un beso

Isabel dijo...

Por supuesto que los sueños se pueden hacer realidad, con la de veces que tenemos que elegir en la vida, basta con poner todo el empeño.

Tienes la vida por delante, la tuya y la de tu hija.

Besos y abrazos a las dos.

iris dijo...

Querida Reyes, yo hace unos años que empecé a plantearme lo mismo que tú, y llevo 6 años viviendo en un pueblo, en los Montes de Málaga. Aquí se vive muy bien, pero cuando los niños se hacen mayores y tienen que salir a estudiar fuera:Bachiller, Universidad... se hace todo más complicado.También está el tema de los deportes...bueno, pero la verdad es que la calidad de vida es mucho mejor y sobretodo el ritmo es más tranquilo.Si de verdad lo deseas...¡A por ello!,¡Que tú puedes!. Besos y recuerda que con muchas ganas y poniendote manos a la obra puedes conseguir lo que quieras. Besitos.

MUY SEÑORES MÍOS dijo...

Pues no dejes de pajearte nunca de esa manera, o te volverás ciega.

Besos.

Isabel Romana dijo...

Mientras consigues esa forma de vida anhelada, sólo se me ocurre una solución: que leas libros y vivas otras vidas. Y también la niña.
Un abrazo muy fuerte, querida amiga.

Reyes dijo...

Ostia, qué porrón de comentarios .
No puedo a estas horas responder uno por uno, sólo dar la bienvenida a Antonio y Aquí me quedaré ... para mí es una alegría encontrar más voces que me gustan , cuento con vosotros para leer/escribir .
María Jesús , ya sé que todo empieza por uno mismo , ojalá pueda algún día completar algún proyecto de los llamados importantes.
A todos los demás, besos y besos y más abrazos (Fran , ya sé que siempre estás , contigo cuento , y Nan , ni lo dudes que éste es un blog pajero , creo que se me nota hace tiempo) , si no os gustan las respuestas colectivas me dáis una colleja.
Pero no dejéis de venir , please, por culpa de la flojera comentaril.
Que tengáis una semana llena de luz.
Todos y todas.
Nos vemos en el campo recogiendo nabizas como en Paradela.
Qué maravilla.

estonoesunblogdehistoria dijo...

Todos los sitios tienen sus cosas buenas y malas, el yin y el yang, pero si hay que elegir, me quedo con el sitio que describes en tu entrada, el paraíso debe ser algo muy parecido

Qué se puede decir

Qué se puede decir a alguien cuando crees que ya lo has dicho todo??