lunes, 8 de noviembre de 2010

Soy frágil , no te creas


Ayer tomé la decisión de responder todos los comentarios que me encontrara en el post anterior , como en los viejos tiempos; pero me váis a perdonar que no tenga fuerzas esta noche.
Escribo acostada después de uno de mis baños a 97 grados centígrados, que casi me cuesta la vida porque soy de tensión baja; pero necesitaba quitarme el frío del costado y de la chepa después de una preciosa jornada laboral plagada de sinsentidos y desbarajustes.
Tal como llegué me metí en la cama, desde donde he visto una tarde gris caer lentamente tras los cristales, temiendo la llegada de la fiebre y con tremendos escalofríos; una niña maravillosa y calmada ha hecho sus deberes ajena a mis dolores (¿seguro?) mientras tarareaba canciones a mi lado (mi madre ahora la lleva y trae del cole y estar con su abuela parece que le relaja ; o debe ser que está creciendo .A veces me mira como pensando "de qué va ésta" y otras con una compasión infinita, ya se sabe que los humanos a los seis años somos bastante sabios).
Herida por su pureza(por qué será que todo me hiere), me he puesto a pensar en mi empleo y he sacado conclusiones.
Un chorro de horas (se me pasan volando, eso sí) metiendo la pata sin parar y hablando con gente de todo el país , ése es mi trabajo , y a los pocos días me he dado cuenta de que no me gusta.
Socorro.
La cantinela del "no te quejes , al menos tienes algo" no me sirve porque llevo al cuello colgado un cencerro y me siento como si acechara ovejas,aturdida por aire acondicionado demasiado fuerte o demasiado flojo; soy el perfecto lobo cobarde que no quiere ser lobo , y claro, así no hay manera.
No nací ayer, ojo.
Sé que se puede hacer ,y de hecho intento hacerlo lo mejor que puedo. Pero el ambiente enmoquetado me hace daño; me bajan las defensas: se me va mucho la olla; pienso en la novela de Padura que he venido leyendo en el metro; y siento que mi vida se está escapando miserablemente por un desagüe , aunque ya debería estar acostumbrada.
Con todo,contemplo en los últimos tiempos un punto de vista holístico de la existencia; y me va mucho mejor .
Pero las consecuencias son que he duplicado mi sensibilidad.
Ya no soporto los sitios cerrados ni las personas eficientes ni los datos ; no tolero bien los comecocos ; no me gustan las leyes del marketing; me producen enfermedad ; en pocos días ya me he buscado un eczema, migraña , reúma y esta tarde una gastritis.
Estómago duro, dolorido, náuseas, frío y más frío en las manos y los pies.
Qué extraño.
No pasa nada, el diagnóstico es mío .
Lo he sacado de un libro mágico; "Gastritis significa incertidumbre prolongada y sentimiento fatalista".
Pues sí.
Es que soy frágil, no te creas, aunque me guste escribir en el blog haciendo esfuerzos y guiñando los ojos.
Y no sé cómo conseguir hacer algo que me sirva, que le sirva a mi espíritu ; mi espíritu no puede trabajar en según qué cosas , pero tampoco puede traer comida a casa ,por más que lo suelto como una cometa ,libre entre nubarrones grises.
Siempre vuelve con las manos vacías.
Debe ser que su reino no es de este mundo.

11 comentarios:

mariajesusparadela dijo...

Ánimo, Reyes, a veces se nos pone la vida cuesta arriba.
Pero mañana es otro día.

Sue dijo...

A mi el cadalso cada vez me produce más indiferencia, tanta, que ni me pica la urticaria. Un día voy a pensar que me he ido, de lo ausente que me siento allí.

ÁNIMO REINA!

Lúzbel Guerrero dijo...

Ser frágil debiera ser obligatorio; obliga a pensar, contar los muertos... ser mejor en definitiva
Estoy convencido de que Ud. tiene otras posibilidades que aún no ha descubierto; el mejor comienzo es sentirse como un burro amarrado a la puerta del baile
Puede que un día tras otro vuelva con las manos vacías; pero no crea que esto será siempre así, ¡insista!

Pilar Vidal Clavería dijo...

Gracias por sacar la fuerza de tu fragilidad y compartir tu sensibilidad con nosotros, y recuerda el título de esta bella canción cada día.

Un fuerte abrazo

Palmira Oliván dijo...

Permítete ser frágil, a veces no nos acordamos que lo somos y nos empeñamos en seguir metiendo peso en la mochila y no, no somos "burros de carga" ni "supermanes/superwoman". Somos humanos y por lo tanto, seres frágiles, porque, ¿qué mamífero no aprende a andar hasta el año y necesita cuidados de los demás durante años y años? Uhm. Nunca dejamos de aprender, y también se aprende a ser frágiles.

¡Ánimo y besos, Reyes!

mateosantamarta dijo...

Quizá el espíritu no venga con las manos tan vacías y sea el maná del desierto lo que nos trae: imposible atrvesarlo sin él. Un abrazo.

Lúzbel Guerrero dijo...

¡Oiga REYITA, no duerma boca arriba, que después me ronca!

BB dijo...

Siempre te leo y lo que cuentas se convierte en algo compartido. Y, de repente, me siento tú, tú, con tus angustias, tus miedos, tu perenne lucha. Somos frágiles, aunque no sea el papel que nos han dejado, pero eso somos y nos quebramos, aunque parezca que somos de acero.
Sin embargo, bajo esa fragilidad, se esconde esa maravillosa fuerza que nos hace sobrevivir...
Un abrazo, Reyita
BB

Miguel Baquero dijo...

Ten cuidado con el marquetingue, que te baja todas las defensas ;-) Me solidarizo con tu fragilidad y creo entenderte del todo en días en que nada parece ponerse a nuestro favor, sólo que tú lo escribes tan bien... Mañana seguro que tendremos más fuerzas

NáN dijo...

Fíjate que a los amigos me cuesta mucho darles consejos. Solo te digo que lo del espíritu es cierto: lo sueltas y te vuelve por la noche canturreando, pero con las manos vacías. Como el cabrón no come.

Reyes dijo...

GRACIAS a todos por vuestros comentarios.
Besos.

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