jueves, 4 de noviembre de 2010

Cierre para una juventud terrible


Guardaba esta foto para cuando cerrara este blog de forma definitiva,pero la ventolera esta vez no llega.
Estoy equilibrada como líder de la manada , como diría César Millán , y aparte de que no se me ocurre nada (tenía varios post titulados "Yo podría ser ministra " "He estado dentro de una gran empresa y he oído algo latir " ,"Ecografía del misterio en la cola del Inem " "Socorro , me creo Fernando León de Aranoa" ) y al final resulta que no puedo ponerlos aquí porque se me caen como se caen las uñas falsas de los chinos, ésas que simulan manicura francesa con su rayita blanca y su lunita pintada .
Pienso a menudo , es que yo nunca he sido perseverante , por no creer no creía ni en el dulce reflejo del agua del río, y es normal, siendo como fui la única niña que fue al campo con zapatos duros de color rojo burdeos , los que en el pleistoceno se llamaban "kiowas" , aquel domingo soleado plagado de monjas y catequistas , mientras los demás corrían y bajaban con calzado deportivo.
También fui la única que llevó de postre una mousse de chocolate que parecía el vómito del Barbapapá negro cuando lo saqué de la tartera a la hora de comer.
Claro, con el calor.
Las cosas de mi madre , que esa mañana se quedó lagrimeando en la parada del bus , una mujer urbana que no ha sabido jamás nada acerca lo que se puede uno llevar al campo y lo que no .
Por cierto que el universo conspiró continuamente ese día para humillarme ;cuando unas monjas y un grupo de niñas reían y experimentaban con un artículo sobre quiromancia y le entregué mis palmas para que las leyera , aquella monja se puso a dar gritos.
"Ostia , ostia !!"
(Ah , eso no pudo ser, porque ellas no blasfemaban) .
Diría "Madre mía, Vaccaro !Pero qué arrugadas tienes las palmas de las manos, y qué forma tan rara de cruzarse !!Para eso no hay lectura posible, hija mía, yo es que ahí no veo ná" .
Así mismo, lo decía .
Yo es que ahí no veo ná.
Y qué razón tenía , la mujer .
Entre eso y la rima que hizo la madre de mi amiga A. (alias el koala , hoy felizmente reintegrada en la docencia escolapia) acerca de la mousse derretida ("Eso es mús? Pues habértela dejado en tu casús "), lo cierto es que pasé un domingo pleno de emociones , con la bandera de la autoestima ondeando sobre todos los valles de mi juventud.
Ay .
Y pensar que a pesar de todo , lo pasé bien .
Al volver canté sevillanas en el autobús y notaba que la gente me quería , cual Bob Sponja celebrando su curro en el burguer.
Pensándolo bien , esta foto de mi amiga , hermana y excelente artista Olga Zamorano puede venir muy bien para cerrar recuerdos desagradables , tan lejanos pero al mismo tiempo tan necesarios para desmitificar el pasado.
También tiene sentido porque hoy en el trabajo me han pasado una nota manuscrita animándonos a conocernos mejor en una cena de Navidad , para lo cual ya podríamos ir viendo sitios ,menús, etc etc .
Me ha hecho mucha gracia mi propia reacción ; ha sido leer el párrafo , jovial y pizpireto ,solicitando a los interesados poner su nombre en el reverso , y sin pensarlo ni un segundo le he pasado el papel al de al lado .
Ha sido una reacción instintiva, tanto que al rato pensé "Pero mira que puedo llegar a ser insociable" .
O desagradable.
Pero es que no .
A estas alturas creo que ya he conocido demasiada gente, en especial en cenas de Navidad .
Y me parece que ninguno de esos nombres o caras sobrevive en mi agenda de hojas amarillas.
Amarillas como los girasoles.

13 comentarios:

Teresa, la de la ventana dijo...

O sea, que tienes trabajo...

Anda que lo cuentas. Ya te vale.

Sue dijo...

Jajajaj! Qué bueno escribes y cómo me he reído.

Odio las cenas de Navidad pero leerte, como siempre, me devuelve al barro y a la vida. Y el barro es buenísimo para la piel (la vida no, me temo).

Besos.

mariajesusparadela dijo...

Yo , de ti, y para recordar otros tiempos, iba a la cena en deportivas y con un tuper con postre para todos.
Y, así, visto desde la libre elección (lo otro fue problema de tu madre), zanjas aquel mal recuerdo (que es genial). Y con guantes para que nadie pretenda leerte la mano.

Elvira dijo...

Eso he pensado yo: ¡qué bien que tienes trabajo! Y pasando de cenas de Navidad, son un agobio.

Besos

añil dijo...

Apoyo la idea de Maria Jesus.

Tambien pienso que las agendas de nombres interminables están pasadas de moda y lo que hay que recordar de verdad, cabe en la cabeza, por muy "pallá" que esté.

Me encanta tu entrada.

Un besote


(esto se va animando)

Isabel dijo...

¡Anda que el cartel es chico!
Menos mal que no lo has usado para cerrar el blog.

Un abrazo confiado en seguir leyéndote.

Reyes dijo...

Teresa.
No es un trabajo lo que me ha salido, se llama "campaña" .
Ya me entiendes.
UN beso enorme.
Besos a mis amigas , que ahora que me fijo sois todas chicas .
Ya me estáis trayendo maromos o no os invito a mi cena de Navidad .
Jaja.
Cuidaros, os quiero mucho.

Nómada planetario dijo...

A veces las cena de de Navidad descubren facetas ignorada de personajes cotidianos. La última que fui hacía un frío de perros y casi fue mi despedida de los colegas del club ciclista. La rodilla me trae por la calle de la amargura.
Buena autodisección.
Besos sin cena.

virgi dijo...

Ja ja ja...mira que me gustas, muchacha.
Escribes como pensamos...o como hablamos...y no es fácil...en fin, que me encantas.
Besos, tesorito

disancor dijo...

Feliz fin de semana.
Un saludo.

Isabel Romana dijo...

Muy divertido, reyes. Espero que la foto quede dfinitivamente archivada. Besitos.

Rodrigo D. Granados dijo...

¡Pues vaya día querida!
Creo que ha puesto las cosas en su sitio; ¿a qué viene esa chorrada de intimar con quienes no volverás a ver?; ¿no sería mejor repartir la pasta del ágape prorrateada?

JOSÉ TADEO TÁPANES ZERQUERA dijo...

Querida Reyes:
Como siempre, me dejas maravillado con tu prosa fluida y veloz. Se disfruta como una mousse de chocolate. Besitos:
Tadeo

Mamá

Mamá es una desconocida que deambula por la casa, quitando el polvo , vaciando las cestas de la ropa sucia y de vez en cuando quejándose ...