martes, 20 de septiembre de 2011

Recuerdos

Estos días estoy teniendo algunos recuerdos especiales, más que recuerdos con su explosión mental , digamos, son imágenes que brotan en mi cabeza y me llevan como dice Tolle cual perrillo tras una pista de olfato muy lejos,muy lejos, hasta que ya no sé qué estaba haciendo con este Lego de colorines en que trato de convertir mi vida.
Una de estas imágenes es el pasillo de mi colegio, los primeros días de curso; expectante arrastraba los materiales nuevos y aunque siempre lo pasaba mal (como en la vida en general, exceptuando momentos cerveceros, maternales,de radio , etc) había una chispa dentro de mí que me hacía sentir mariposas en la barriga porque tenía la seguridad de que iba a aprender cosas nuevas ; normalmente sabía que acabaría brillando en mis exámenes y en la comprensión de las cosas , y eso se parecía mucho a la felicidad .
Puede sonar medieval en los tiempos que vivimos donde nuestra forma de vida y depresión arrincona todo placer cognitivo ,pero yo era feliz aprendiendo.
Me gustaría volver a experimentar aquella sensación ,ahora que lo sé todo sobre técnicas de venta y pólizas de seguros ; tales conocimientos sólo me sirvieron para conseguir tarros de garbanzos de mala digestión , como esta clase de vida que no huele tampoco a nada , si acaso a miedo y a crítica .
Y sin embargo me siento atrapada , cumpliendo una condena que no sé quién ha firmado; alguien ha sido , (no me creo haber sido yo misma , como dice el dios de los libertarios) , pero muy sinceramente quisiera acabar con ella.No se reduce sin embargo, sino que aumenta , dos días más por cada día triste , tres meses más por cada idea negativa, tres kilos más por cada tintorro y cada plato de spaguettis; más culpa sobre la culpa y más canto de cigarra amargá y metafísica.
Seguramente los post de alegría os han sonado artificiales ; tampoco es verdad ; vivo a espasmos , a piel viva últimamente , y esas llamadas de teléfono de Ana, esos correos con amigos, esas palabras dulces y esa fe en mí (que a mí me falta) no pueden ser ignorados aunque mi saco esté roto .
Otra imagen ,(qué curioso) que me viene es de un plinto .
Sí, sabéis lo que es , un plinto es esa especie de moldura que va por el suelo de las habitaciones y pone fin a la pared ; puede ser de mármol o de piedra , y es engorroso de limpiar ,yo por lo menos odio barrerlo.
Pues un día fui a ver un piso en Sevilla Este , un piso de alquiler ; tendría yo unos veinticinco años y un trabajo fijo.
Podía comprar un piso como ése , con plinto de mármol ; tenía nómina y el país se llenaba de gente próspera ; pero tener una casa , yo?
La idea me sonaba tan extraña que abandoné el piso, el plinto y la idea;
me dediqué a comprar perfumes y libros, así estuve muchos años; recuerdo felices fines de semana invernales con pijamas suaves y pelis de vídeo mientras el mundo resbalaba y se borraba fuera de la puerta de mi casa .
Aprendí a mi manera que la verdadera cualidad de los paraísos es que son artificiales ; la vida está hecha de otra cosa , y hay que joderse cuando esa capacidad de ser feliz se va huyendo por la ventana , en los brazos de cualquier mala racha.
Aun así, hay cantantes como Fats Domino a quien me atrevo a mostraros en su época más acabadilla para dar una lección de resistencia.
Porque ya lo hemos dicho muchas veces en este puto blog;
quizá no podemos hacer más que una sola cosa; nada de brillar , nada de triunfar ; lo único que podemos hacer es resistir .
Cantar una canción alegre y simple como "Hello Josephine" ; aunque uno esté gordo, viejo, o triste;hacer lo que uno sabe hacer hasta el final.

17 comentarios:

Tracy dijo...

"Resistirás... para seguir viviendo y aunque los vientos de la vida soplen fuerte...resistirássssssssss"

Francisco Espada dijo...

Todos son días de aprender; siempre es tiempo de aprender. En la universidad encontrarás montones de jubilados que no tratan de labrarse el porvenir, sino satisfacer el ansia de conocer. Yo mismo he sido uno de ellos y la experiencia fue magnífica. Besos.

Montserrat Sala dijo...

Reyes: como siempre tus entrada me entran muy mucho dentro de mí. Quizás porque, yo también tuve una época en al que me pasaba como a tí, gozaba en la clase, pero al salir era una niña insignificante, flacucha y desgarbada. Luego la vida ha ido imponiendo sus reglas, que he tenido que aceptar. Pero al final, ya tengo 68 años (Fíjate como París-68) las cuentas salen. ya lo creo que salen. Ten mas paciencia, no reniegues de nada ni te desesperes. Todo acabará bién.

Genín dijo...

Cuando se tienen arte y sensibilidad, como tu, y este negro, se puede sacar a la vida mucho mas que resistir, solo hay que tener un poco de paciencia y esperar lo mas tranquilo que uno pueda...
Besitos y salud

Encarni dijo...

Me han gustado tus recuerdos. Nos ayuda a conocerte un poco más.

Sue dijo...

Oye, Reyes, ese tal Viagra quién es?... cuidadín que a mi me da que es un virus de los gordos. No pinchar ahí, aunque necesitéis sustento para el alzamiento.
En serio, que a mi por pinchar donde no debía se me coló un troyano.

Qué maravilloso post Reyes. Brilla, aunque tú creas que no. O ahora creas que no. Como brillas tú.
A mi también me fascina aprender desde siempre y he sido muy feliz acudiendo a la escuela, al instituto, a la facultad, a las clases de mecanografía, de corrección, de excell o lo que fuera. Las matemáticas me daban un poco de miedo, pero también me gustaba probar mi capacidad de conceptualización (o como se llame) y acudir a clase, temblando, con los problemas mal resueltos. Casi nunca resolvía bien las operaciones matemáticas, me costaba un montón entenderlas (aún me cuesta, ahora imagino que más), pero acudía cada día con la esperanza de que la profesora me dijera "muy bien" y de entender ese universo tan desconocido y fascinante que es el de los números.

En fin, que no puedo animarte mucho hoy. Tengo un cerro de ropa que planchar (bueno, no tanto, pero ocho prendas a mi ya me parecen un cerro porque odio planchar) y tampoco estoy muy fina, pero te tengo presente porque estoy haciendo lentejas :) No me salen muy ricas, al menos no como antes (pierdo facultades con la edad, qué le voy hacer) pero a mi me sirven. Las tomo para cenar porque dicen que engordan más.
Ya ves, cada uno a lo suyo.

Genial viñeta de Forges. Me gustaría enviarte una canción de Norah Jones, a la que estoy escuchando mientras plancho y hago lentejas, pero no suena muy alegre, aunque sea linda como tú.
Pero es que a mi me gustan mucho las canciones que no suenan alegres, como me gusta disfrutar de la radio mientras como. Hoy he llorado de risa escuchando un trozo de programa de Toni Garrido. En realidad empecé riendo, pero terminé llorando. Creo que la risa y el llanto son extremos de la misma cuerda.

Un beso y resistencia.

ana dijo...

Reyes,bonica, esa condena de la que hablas la tenemos muchos y las firmamos nosotros mismos con nuestras decisiones, con nuestras actitudes negativas y con nuestros errores, nadie la firmó por ti, y solo a ti te toca darte cuenta de que el paraíso no existe, que esto es una lucha por la supervivencia y de que hay que ir a por todas con uñas y dientes en el buen sentido. Vales mucho y tienes que darte cuenta de eso, ya te lo digo en nuestras conversaciones, con una actitud positiva las cosas salen mejor. Ese saco roto de tu vida, tiene arreglo y entre todos tus amigos te ayudaremos a coserlo,empezaremos por unas migas y unas cervecillas.

Un besazo so tonta.

MariluzGH dijo...

Pues sigo sin la varita mágica pero si a fuerza de repetirlo ayudo a que te lo creas, repito: tú vales mucho y tienes talento natural para las letras... escribe y manda a concursos hoé qué trabajo cuesta si la mayoría se mandan por mail... ¡anda, va...!

dos abrazos y un beso

Antonio de Castro dijo...

Si, Fats Domino y tantos otros de su generacion que siguieron en la brecha durante decadas.
Lo de los altibajos animicos es jodido y hace pensar siempre en esos paraisos perdidos. Yo trato de que los momentos buenos sean mas largos y mas abundantes que los malos, y espero que algun dia lleguen no a suprimirlos (solo a los muy simples les va siempre sobre ruedas) pero si, al menos, a arrinconarlos.
Un saludo.

Reyes dijo...

Ya he borrado el comentario del Viagra ese, por si alguien caía :
si os entran virus que no sea por mi culpa, que bastante tenéis con leerme jeje.
Buenas noches a todos.

Elysa dijo...

Como siempre brillante, Reyes, hoy estás especialmente brillante.
Veras, también me gustaba estudiar, y de hecho aún lo sigo haciendo, me apunto a todos los cursillos gratuitos que encuentro y voy y no falto ni un día, por el placer de aprender.
En fin, a cantar, como Fats y resistir.

Emilio Manuel dijo...

Como Francisco, he seguido sus pasos, el afán de conocimiento aún no se me ha ido, es más cada vez me doy cuenta de que cuanto más estudio mi desconocimiento es mayor, solo tengo un problema, no puedo abarcar todo aunque me gustaría.

Elegir siempre produce dolor, hay que dejar algo.

Un abrazo.

TriniReina dijo...

Reyes, a veces resistir es lo más de lo más.
Quiero decir que, sólo eso, nos exige unas energías gigantescas.
Vamos a esperar (un pooco más) a ver si cambian los aires. Ya sabes lo eslástica que es la esperanza.

PD: cuando me envíen el cartel te lo paso, a ver si te animas:):)

Besos y un empujoncito hacia arriba

Jose Vte. dijo...

Apoyo la moción de MariLuz, ¡tu vales mucho nena!, tienes talento y es pecado desaprovecharlo. Esta entrada, el últmo relato que presentaste a Paradela y con el que ganaste, y tantos escritos de una calidad altísima así lo demuestra.
Venga, ponte el mundo por montera y escribe algo gordo y valioso.
La calidad, como en la mili, seguro se le supone.

Un abrazo

Alice vio la luna... dijo...

Afortunadamente, la vida no es plano, y por eso se la disfruta. Pretender que lo sea, es matarla. El que nunca ha estado abajo, no puede disfrutar de estar arriba. Ánimo, guapa. ¡Tú vales un huevo!

Miguel Baquero dijo...

Me apunto del todo a tus últimas frases, ¿donde hay que firmar?
El plinto creo que es lo que aquí en Madrid, al menos, se llama rodapié.
Y sí, yo también ilusionado al colegio los primeros días de curso, ya ves tú, qué tontería, y me extrañaba muchísimo que mis compañeros de entonces, niños y niñas, no estuvieran deseosos por aprender cosas y contentos de aprenderlas. Entonces me dijeron que era un empollón, un cursi, un pelota... un no sé qué y un no sé cuántos, y yo cambié para complacerlos y creo que fue ahí donde todo se comenzó a joder.

Pilar Alberdi dijo...

Te felicito por todo lo que eres capaz de transmitir...
Volveré.

48

Hace diez años tenía treinta y ocho, y se me ha olvidado qué estaba haciendo cuando calentaba la sartén del mediodía. Hace veinte te...