miércoles, 20 de junio de 2012

Consultorio

Querido robot del consultorio automático; soy una mujer angustiada.Últimamente no hago más que hacer cajas de cartón y cerrarlas con cinta adhesiva igualmente marrón,y creo que a fuerza de tanto marrón volveré a ser la criatura de ese color que he sido durante toda mi vida.Todo viene a lo mejor por el cansancio de poseer un ADN hecho con lacasitos de color marrón,por supuesto,que son los que configuran ribonucleicamente a mi familia paterna,somos o fuimos un tipo de gente que basó gran parte de su amor en el reproche y la exigencia,alternados con una generosa fertilidad ,puesto que llegaron niños y lo hicieron en abundancia y alegría,niños y niñas que crecimos sacando bolas de plástico de las máquinas de los bares de Sevilla mientras los adultos se bebían la vida tibiamente a base de cerveza y comida intensa;en el fondo sabíamos que algo escondían ellos,los grandes,entre tanta cerveza y tanta charla,algo que no estaba del todo bien puesto que había que disimularlo.Nos protegían y nos daban de comer,pero no nos fortalecían desde dentro.Al crecer nosotros también empezamos a ocultar emociones,nos volvimos normales y tuvimos nuestros propios niños a los que ocultar cosas.Si le escribo esta mañana es porque me duele el cuello,la parte derecha del cuerpo,los hombros y las muñecas;mi hija de ocho años no quiere dormir sola y aunque he aprendido a jurar en arameo al final termino haciendo lo que sé que a ella más le sirve.Hace cuatro años escribía en mi blog (tengo un blog,sabe usted?)que su piel y la mía eran la misma en las frías noches de invierno,pero eso ya no sirve;aunque sea una frase manida,creo que por el bien de ella tengo que cortar ciertas amarras,pero la cuestión es que no sé cómo hacerlo.Anoche a eso de las cinco le solté a mi hija dos galletas que no sirvieron para mucho,puesto que el miedo nocturno de los niños es irracional como el miedo irracional de los adultos,esto es algo que se nos olvida siempre a los padres y a los educadores,(que son dos cosas bien distintas aunque la gente crea que se contienen la una a la otra);yo no tengo nada de educadora y me atrevería a decir que mi único buen ejemplo es el de la lectura,puesto que ella ve cómo bebo de las palabras de forma continua ,cervezas aparte.Supongo que en el fondo me comprende,sabe que la quiero pero también percibe mi fragilidad,la poca convicción que le tengo a las doctrinas espartanas,que entiendo su capricho de protección absurda y hasta cruel,puesto que yo misma abuso de los miedos;sin embargo se me va en ello el descanso sin que eso signifique nada,puesto que los sacrificios no suelen servir ;habría que crear personas seguras de sí mismas y lo bastante fuertes como para poder llevar el peso de las emociones,pero querido robot,no sé cómo hacerlo.Ser débil en mis costumbres no me ha servido para mucho y ahora no deseo que ella haga lo mismo;pero...¿puede un artesano experto en chozas de adobe pedirle a sus hijos que construyan catedrales?¿Cómo hacer para hacer fuerte a alguien si uno ha crecido en un andamio de chicle usado? Nunca pensé que fuera tan difícil;de repente me veo convertida en ese ácido desoxirribonucleico que suelta palabrotas y retahílas(hay quien dice que suelo rezar de madrugada)y se levanta por la mañana con las espinas de tanta amenaza clavada en la espalda y en el ego;lo peor...la culpa,el sentimiento de inutilidad,los manotazos al aire sin sentido,las galletas. Quizá Usted,con la sabiduría virtual que suele ser inherente a quien las cosas no duelen por resultarle ajenas,pueda darme algún consejo o aportar un poco de luz en este caso de hormiga afanosa y madre pesadilla. Reciba un gran saludo desde aquí. Firmado. Madre Cartonera, Mudanzas e Insomnios,S.A.

8 comentarios:

Tracy dijo...

Pues yo te voy a pasar uno que me dieron a mí, aunque no creo que te sirva de mucho:
"hagas lo que hagas, los hijos salen siempre adelante y siempre te echarán la culpa de algo.
Pero no te preocupes, el mero hecho de que tú tengas esas inquietudes, es señal de que lo estás haciendo bien"
¿qué te parece?

mariajesusparadela dijo...

Firmo el comentario de Tracy

MUY SEÑORES MÍOS dijo...

Un abrazo, Reyes, por si el calor humano te relaja.

Bueno, y un beso también.

Genín dijo...

WEso de educar a los hijos es todo un misterio, cuando coeduqué (No hay que olvidar a su madre...jajaja) a las mías, los expertos decian que habia que hacer justo lo contrario que dicen ahora, así que nuestro instinto y la lógica fue lo que utilizamos como metodo, desechando, por lo que fuera (Que mas da) el como me habían educado a mi, donde las palizas y las hostias eran parte importante.
En principio, están agradecidas de su educación, pero si no lo estuvieran me resbalaría, porque nunca les dijimos que había que robar, joder al prójimo, drogarse, sino, entre muchas cosas, respetarse y respetar a los demás, usease, buen rollo...jajaja
Seguro que lo haces bien, el amor de madre no te dejaría hacerlo mal...
Besos y salud

virgi dijo...

No seré yo quien vaya a darte consejos. La vida nos enseña con/ sin ellos.
Eso sí, Selene sabe como tocarte la fibra je je
Besos, tengo ganas de verte

Francisco Espada dijo...

Me gusta sentirme a tu lado. He pasado unos días fuera entre amigos y no he podido seguirte, pero nunca he dejado de amarte.
Besos

Paqui dijo...

Reyes, me permito recomendarte el blog: familiaycole.com.Ahí puedes encontrar orientacioneso pautas a seguir que pueden ayudarte. Un beso.Tus textos...geniales, como siempre.

Montserrat Sala dijo...

Mudanzas e insomnios. Para mi este
sería el encabezamiento, de tu entrada, siempre tan jugosa, No te preocupes por los miedos. siempre ha habido niños miedicas que se han tornado hombres i mujeres muy valientes. Y al revés.
Dale tiempo a tu hija, Reyes. con tanot jaleo y mudanza, tampoco te extrañe tanto,ni los miedos de ella i de los nervios tuyos.
vaya, ya ha salido la madre superiora y sus consejos. Termino.
Te mando un fuerte abrazo, extensible a quien tu quieras.

Qué se puede decir

Qué se puede decir a alguien cuando crees que ya lo has dicho todo??