domingo, 26 de mayo de 2013

Un domingo cualquiera




Pasan las nubes como ovejas obesas,mansas pero crueles en su sólo estar,porque me traen este dolor de cabeza,tormento que nada tiene de dulce,y pienso ,es un domingo como otro cualquiera y debería alegrarme por tantas cosas que están en su maciza cosa física y emocional,cuando hay tanta gente que ni siquiera podría sospechar que exista esta plenitud,esta lucidez,esta celebración de las cosas sencillas.

Sin embargo daría lo que no tengo por un poco de resolución,de voluntad;nunca he querido acabar en un cuarto iluminado por una bombilla desnuda escribiendo arrebatada de fiebre y pulgas una novela magistral,nunca he deseado de verdad ser inteligente, a mí me bastan los hogares encendidos y una felicidad como a puñados secos de avellanas,que te puedas comer en media hora sin remordimientos.

Detesto a los creídos y a los iluminados, eso me llevaba a sentir culpabilidad cuando al adagio de Albinoni me arrancaba lágrimas en la adolescencia,tan solemne por sí misma,cuando todo es un puro y puto drama;frases como "nací para escribir"me pesaban más que a un muerto su propia losa y luego ya de mayor en la red tantos escritores,tantos autores colgando sus creaciones como pañuelitos,tanto autobombo por una presentación,un poemario,cuánto afán por un poco de desahogo,pensaba yo,sólo justificando tanta energía por una especie de jubileo personal que te permite creerte tu propia película porque eres el director,el actor principal y hasta el que redacta los títulos de crédito,así no se puede,pensé yo,así nunca llegarás a nada,pensé,cada vez más sola, cada vez menos amigos,menos seguidores en el maravilloso mundo de las pompas de jabón de bellos colores que al explotar no saben a nada.

Hoy día daría lo que no tengo,ya lo he dicho,por un poco de voluntad;levantarme cada día con la certeza de que puedo ser mejor ,simplemente no atiborrar mis conductos de alimentos poco recomendables,para dejar de vivir en la culpa,sería suficiente,estar a gusto con mi propio nombre y hallar paz de espíritu donde otros encuentran complacencia,encontrar en mí un trabajo digno ,dejar de despreciar todo lo que hago.

Escribir con la fiebre de un domingo,pensar en todas mis contradicciones ,porque desear dejarlo todo,abandonarlo todo,es sólo un comienzo cutre de infelicidad que nunca he deseado ni en el fondo ni en la forma; la salud es un bien en sí mismo y hemos nacido para eso,no para cascárnosla genital y espiritualmente con un dolor repetido e infantil que se convierte en la salmodia de cada uno para defenderse de la belleza y el miedo.

Pero mi naturaleza es sorprendente,nunca deja de pensar;

en la freiduría espero sentada en una silla de plástico y entra un hombre por unos cuartos de adobo,nuggets,puntillitas;

lleva zapatos bicolores de jugar al golf,es un pijo,pienso,lo catalogo,mi voz suena bonita,eso me salva de mi deleznable aspecto, en el habitáculo donde un abuelo hace mi cuenta en un papel de estraza y termina de cerrar mi paquete marrón por los picos como si fuera un pañuelo algo tieso;
el pijo está haciendo tiempo,esperando como yo antes,apretándose los ojos,lleva un anillo de oro,creo que es feliz,un hombre tan aparente podría llorar por un mal divorcio,pienso,creo que él tampoco podría estar sin su mujer,pero de momento está conforme con la vida,un chalequito a juego con pantalón,sí,parece un señor acomodado.

Al fin y al cabo,vivo a pocas calles de una zona residencial de chalets y villas,así es mi barrio,tiene una parte baja donde yo he crecido,construida a finales de los setenta en forma de bloques para familias modestas,unos olivares huerfanitos y unos cuantos pinares domesticados que asoman por aquí y por allá su poderío agónico,yo he visto ardillas en esos pinos pero ya no están,se murieron todas de vergüenza:

no es raro que este golfista venga aquí por un poco de fritura un domingo,como los hermanitos malcriados que entran después,estudiantes que consultan por el móvil a mamá qué es lo que tenían que llevar ,como yo misma,una gorda con una sudadera azul que tiene una familia y que les lleva comida abrazada a la bolsa andando a paso rápido para que no se enfríe mientras oye en el mp3 "Planet of New Orleans",habitante de pleno derecho de otro planeta en efecto muy lejano y anómalo,que nadie del entorno podría comprender y al que seguramente jamás llegará.

Escribir,leer,tienen estas cosas,las de estar pensando siempre,sin descanso;

pienso muy en serio abandonar la red,ahora que tengo uno de esos hogares encendidos en los que todo son responsabilidades,preocupaciones y pequeñas aventuras vitales llenas de entrega donde la única droga es la siesta o la cerveza;

pienso seriamente dejar de asimilar noticias que me alteren,que me llamen al servicio de las palabras;tengo que dejar de sentir la necesidad de opinar sobre las injusticias,el desvarío de la actualidad de este país de sinvergüenzas y asesinos ,todo eso que no me sirve para nada.

Mi corazón ya no es fuerte y mis reservas se agotan;

veo tanto desequilibrio,tanta inutilidad en nuestra finca internauta donde la libertad inspira sus últimas esperanzas,que siento de veras la llamada de un monasterio interior donde todo esto de las pantallas y los foros y los facebooks sean la mierda que siempre debió ser para un buscador de verdades,aquello que merezca la pena escribir sin prisa,eludiendo la inmediatez de los comentarios y el eco de los propios pedos.

Creo que haré eso en los próximos meses;

ir a curarme las picaduras de los mosquitos a la siempre plácida,eterna,inmutable placidez de los folios en blanco.

Y luego,Dios dirá.





sábado, 25 de mayo de 2013

Memoria viva

En Sevilla queda memoria para zapatear artísticamente sobre la tumba de algún asesino enterrado con honores;personajes cuya memoria se respeta y se cubre de gloria cuando son una vergüenza para el género humano.

No sé a vosotros,en estos tiempos en los que los discursos se confunden y parece que todo el mundo mete la pata con excesos de todo tipo,pero este acto sencillo,sin música ni algarada más que la cancioncilla tristona,popular,de cuando alguna gente creyó en libertades y murió por ellas,me ha parecido significativo.

La tumba podría haber sido pintarrajeada,vandalizada o ensuciada con orines,pero sin embargo son los pies alegres de una mujer los que,años después,molesta los oídos del militar allí abajo,en las tinieblas,donde quizá ande entretenido violando y saqueando con el permiso de Lucifer;¿le habrán llegado esos toques como cuando un vendedor llama a la puerta?

Toko toktok tok,quién es,una roja bailando para vengar la infamia,qué cosa más sencilla y pacífica,mire usted;cierra la puerta,diablo,que ya no quiero ni acordarme de lo que dije,al parecer dije que había que violar republicanas aunque patalearan,hace mucho ya de eso,y en el infierno también hay Alheizmer.
Quién estuviera vivo para seguir viviendo esas tardes de primavera sevillanas,en las que debieron caber todos sus vecinos,ya fueran rojos o azules o amarillos.

jueves, 23 de mayo de 2013

Los conejos y su abismo

"La sensibilidad excesiva no es un salvoconducto,sino una trampa.No te das cuenta enseguida,durante los primeros años todos te alaban por eso.Es más tarde cuando se convierte en un problema.Lentamente,los que te rodean se dan cuenta de que la sensibilidad,en vez de ser un don,es un lastre.El mundo está hecho de zorros,hienas y codazos.Tú eres un conejo de tierno pelaje,no tienes ninguna posibilidad de seguir adelante.Por eso,de un día a otro,todo cambia.A tu alrededor sólo hay irritación y fastidio porque no eres como todos los demás.De esta hecatombe de conejos sólo se salvan quienes saben hacer algo excepcional".
(Susana Tamaro, "Anima mundi").

Cada vez que pillo una novela de Tamaro me revuelco con muchas de las ideas,pasiones y desesperaciones de mi juventud,que estuvo tan llena de libros como de utopías y frustraciones.
Pero cómo disfruto leyéndola.

lunes, 20 de mayo de 2013

Me siento tan,tan bien






A veces me siento tan,tan bien;cuando llegamos de comprar y colocamos los alimentos en las alacenas,y detrás de la ventana un cielo plomizo derrama su luz sobre todas las criaturas, pienso,qué bien me siento,podría alimentar a todos los seres del universo,así como mi carne es generosa mi espíritu es grande y tiende a derramarse,aunque en realidad no soy más que un paquete de cerillas que a veces arden y a veces no,soy la batería de un coche viejo que a veces arranca y la mayoría no,pero su dueño lo sabe y lo quiere igual y no lo lleva al desguace.

A veces me siento tan bien viendo en mi mente una mujer que no se atiborra de palomitas de maíz y que no encuentra placer alguno en tomar unas gotas de ron miel con hielo después de una copiosa comida, tiene buen sabor la paja mental de una versión poco golosa de mí misma,disciplinada y clarividente con una cinta de felpa rizada sobre la frente al estilo Mark Knopfler;a veces sé positivamente que podría irme a caminar hasta la cumbre del Everest y una vez allí hacerme amiga de las rocas y los vientos, porque a mi pesar la gente se apoya en la curvatura de mi espalda y en las grutas de mis orondeles,y hay muchos que por unos cuantos segundos quisieran hacerse allí una casita.

Pero no es verdad que yo sea generosa,ni siquiera soy la buena gente que me inventé cuando estudiaba y saboreaba las viejas ideas de mis autores favoritos,humanistas por encima de todo;de hecho estoy tan quemada que cuando un hombre desesperado me pregunta si puedo hacerle unas cuentas sólo se me ocurre responderle que yo es que soy de letras,porque en momentos así entiendo perfectamente que la raza humana es tremendamente cansina e irresponsable,digamos,de carácter subsidiario.

A veces no es ignorancia,sino comodidad;y no me da la gana porque yo me he levantado a las seis de la mañana,me he machacado con mis propias ideas y le he dado unas cuantas patadas a la autoestima,que se suele quedar enganchada en las rodillas,y he trabajado lo mío para no dar por culo a los demás.( o al menos estoy en ello).

Sin embargo me siento bien ,porque por detrás de las colinas ya se asoma la figura de mi versión mejorada,la que será capaz de hacer tantas cosas y tan buenas.


Oh sí,quizá para entonces habré conseguido dormir ocho horas seguidas,adelgazar los diez quilos que me sobran desde el siglo XIV,escribir catorce novelas arrebatadoras, conseguir que mis escasos amigos se sientan queridos y recordados,que mi tesis maternal se exponga con vítores y aplausos sin que la sonrisa se descuelgue de mi carita eczemazada ni un segundo.

Super woman super cerebro super sopa de calabaza y apio fresco subida a las cacerolas de todas las protestas ,como una heroína de lo cotidiano y otros topicazos pestilentes,como una persona que entiende de matices pero se hace entender,como una que observa cómo los demás tiran del carro y desde arriba se pone a contarlo.

Quizá pueda ordenar las ideas y los sentimientos como las galletas para cerrar la puertecita sin nervios y tener la certeza de que por una vez en mi vida,lo hice bien.

Tan bien como en esos momentos que apenas duran un flash ,un pedo de mariposa,puedo llegar a sentirme.

sábado, 18 de mayo de 2013

Trineo

Nuevo modelo de trineo para perros estresados marca Acme.
Porque ya está bien de que sea el perro el que tire.

martes, 14 de mayo de 2013

Me gustan las mañanas






Me gustan las mañanas porque vivo otro tiempo

diferente al de la tarde y la noche y madrugada

como si al restar horas del día aún fuera joven mi vida

como si el sol se inventara la esperanza.

Me gustan las mañanas porque huelen a café

y los pájaros de Sevilla cantan más fuerte que el tráfico

(porque el vinagre amortajado aún no puede

anular esas horas con su barco de rutina).

Me gustan las mañanas con sus piedras redondas

el trasiego,las sillas de los bares,las carpetas de apuntes

donde todos vamos acumulando notas

que olvidamos enseguida como el deber de la muerte.

(No confundir,

a mí me gusta todo

la noche con sus trazas de alcohol anestesista

el mediodía brillante con su mar cegador

la tarde en primavera con sus pañuelos cálidos

que mueven inocentes un millón de margaritas);

pero ahora que trabajo como una colegiala

me gustan las mañanas con su poquito de azul

el desayuno diario

las tiendas y los bares

los jóvenes, las bicis

que se van como nubes formando una sonrisa

exactamente igual que mis recuerdos.

Lo que fue , lo que no fue

lo que pudo ser ,lo que ha sido

las mañanas diluyen el país de los espejos

en ellas sólo importa qué está pasando hoy.


(La foto está hecha en Huelva,una mañana de Septiembre,muy distinta a las de Sevilla).



domingo, 12 de mayo de 2013

Arte a puñados

Siempre me pregunto lo mismo; ¿cómo pueden ser tan buenos los artistas gráficos?
(Clic para ampliar).
Feliz domingo escracheado.

Despedida

Creo que abrí este blog en el año 2009, y hoy decido que lo cierro,once años después;no deja de ser una friolera, teniendo en cuenta la gent...