lunes, 30 de enero de 2012

A veces sucumbo


Spanair.
Sarkozy.
Voluntariado como propuesta de trabajo digno.
Recesión.
Urdangarinada.
Represión.
Absoluciones.
Garzón.

(Foto;Cartel en una tienda de Utrera,(Sevilla).

domingo, 29 de enero de 2012

Destierro de los miedos (intento).


Podría ser que me olvidaras
como ya me han olvidado antes
cuando fui juzgada tantas veces;
podría ser otro fracaso
más problemas,
un desastre más en la mochila.
Sé que aún el poder de las derrotas
acecha mi ciudad con las antiguas armas
pero también tengo el recurso de lo nuevo
que refresca mis bosques calcinados.
Podrían pasar tantas desgracias
aparte de la única real
(la de que somos seres limitados
por un tiempo que nos parece eterno
reyes de una vida pequeñita
que pasará como una nube por el cielo)
podría llamarse señor Alzheimer con su capa negra
podría ser el dolor,el prejuicio,
dignóstico feroz,olvido puro
el pincel de las súbitas ausencias
poniendo un borrón al final de cualquier lunes
o jueves o domingo
a traición y sin piedad
adiós muy buenas.
Podría ser accidente mortal sobre tres pistas
amputación de piernas o de brazos
o un ciclón procedente de Wichita
o un nuevo virus que entra por el váter
igualito que nos administran las noticias
extremaunción de cerebros y de ideas.
Podría ser que la libertad no exista
pero existen mi voz y tu boca y la mía
y la piel que exige esos derechos
de no ser olvidada ni un segundo.
Es natural viajar siempre en bandadas
y sin embargo
no veo pájaros negros mezclados con los blancos
por eso mi corazón ha dejado esa manada
de bueyes tristes que gustaban de ahogarse
en el río de los negros pensamientos.
Cuando llegue el dolor vendrá solito
sin campanillas ni prefacios ni anticipos
vendrá a lamer mis huesos como espinas
y no importará nada
como ahora ,si lo pienso
temo al separarnos de que olvides
por qué estoy aquí
para qué vine
pero la fuerza de mi amor está aprendiendo
a redactar epitafios sobre el miedo.

(Foto paisatgeiavetura.com:"Recuperación del bosque quemado").

sábado, 28 de enero de 2012

Pepe el Peregil


A veces me pregunto dónde está el motivo de que la desaparición de alguien nos duela o nos deje indiferentes.
Hay varias respuestas posibles,en el caso de Pepe el Peregil yo tengo la mía y es clara como el sol;no me conocía,al menos no en forma alguna distinta a cualquier otro cliente de paso por su taberna,pero yo a él le tenía cariño.
Muchas noches he arribado en tiempos más oscuros y juveniles a su rincón de Sevilla, en la plaza padre Jerónimo de Córdoba,junto al hotel Don Paco,donde mi tío Juan fue jefe de cocina,para esconderme entre aquellos azulejos de mi propia tristeza.
Porque aquél de su taberna es un nombre atractivo,"Quitapesares".
Sólo al oírlo o pronunciarlo ya sientes la esperanza de que sea lo que sea lo que te pase por la cabeza o el corazón,allí se te aliviará,ése ha sido siempre el principal motor de las religiones,el consuelo para los afligidos.
He aquí que existe otra religión alternativa que no pasa desapercibida para quien busca la paz aunque no la sienta;la religión de la alegría.
Los que sienten la vida como una sucesión de tragedias y placeres pero la aceptan y lo que es más importante,son capaces de transmitirla como algo bueno,se cuentan con los dedos de la mano.
Yo creo que Peregil era uno de éstos.
Ofreciéndose como lo que era,sin tapujos ni artificios,calentando los corazones fuera y dentro de una barra,también calentó el mío muchas veces, cada vez que lo vi en el Quitapesares aunque él no me viera a mí.
Era como tener un amigo,un tío,un vecino cachondo siempre dispuesto a ver lo más sencillo de lo más difícil.
Porque me gusta la gente que ríe con los ojos,porque echaré de menos ese torrente de voz animosa oyéndose desde la calle,porque anoche se apagó una de las alegrías de Sevilla,le dedico este post a Pepe el tabernero,el cantaor ,el hombre,aunque eso me suponga compartir tema con articulistas excelsos de polilla y topicazos como Antonio Burgos,en las elegías y homenajes de este sábado de invierno.
Me sumo a esa riada de simpatía que hizo que ayer el Peregil fuera trending topic en Twitter,una vez conocida la noticia.
Y es que, como siempre pienso,hay formas de ser que son la verdadera religión de cada día.
Gracias,Pepe.
Descansa en paz.

miércoles, 25 de enero de 2012

El mundo es una pelota de Nivea

Me llamo M punto R punto y tengo tres años y medio,casi cuatro.
Crezco en una azotea de la calle Becas de Sevilla bajo un sol despiadado que me dibuja sandalias sobre la misma piel y que me ha vuelto sureña de por vida.
Tengo los muslos gordos y los ojos chinos pero no me importa porque todavía no he aprendido eso de que las mujeres tienen la obligación de ser bellas.
Mi padre es un joven simpático y atractivo que me hace sonreír para hacerme la foto,y mi madre es apenas una doncella que estrena la juventud con una maternidad prematura.
También viene mi abuela los jueves y me trae caramelos con forma de mandarina que agradezco con una sonrisa tibetana.
Dicen que me parezco a mi padre pero yo aún no sé quién soy ni me preocupa,como tampoco me importa llevar las espinillas llenas de cardenales.
Soy feliz,aunque a veces tengo miedo,como aquel día que me desperté y vi que estaba sola.
El silencio suena y cuando una niña lo comprueba ya no lo puede olvidar nunca.
Pero el mundo me gusta,el mundo está bien;
en mi azotea tenemos un cielo azul limpísimo en el que a veces un avión dibuja letras blancas que anuncian algo, y yo sé que me gusta estar aquí.
Me gusta jugar con agua y mi bañador de rayas y las canciones que canta mi tía;me gusta sacudirme en la mecedora de mi abuela,que araña el culo,y se puede plegar y dejar apoyada en la pared .
Me gustan las tardes y los días y que mi padre me haga caso y mi madre me prepare sopa de estrellitas y un filete de ternera para que siga creciendo.
Todavía no sé que las mujeres cuando crecen tienen tetas y obligaciones.
Ni siquiera sospecho que fuera de la azotea nada será fácil.
Que tendré que tomar decisiones equivocadas,maltratarme por tener los muslos gordos y los ojos chinos,negarme el pan y el cielo azul cuando el amor me falle,arrastrarme por el suelo como la serpiente bíblica cuando quiera ser madre,que tendré que escribir para no morir de hastío o de angustia ,que seré una salvaje que no coloca ni una coma en su sitio;todavía no sé quién soy ni quién voy a ser,sólo existo como existen los niños de todo el mundo,en las llanuras de Mongolia o en las aldeas africanas,jugando con arena o con agua,sin pedir demasiado ni barruntar malas noticias,sólo siendo.
Con tres años y medio,casi cuatro,no conozco el colegio ni las cabronadas de la aldea; sonrío sin saber si por fea o por guapa o por lista o por tonta me negarán o me regalarán,sólo sé que me gusta este mundo.
Un mundo que no pesa y que puedo sostener sobre mi cabeza porque es una pelota de Nivea.

lunes, 23 de enero de 2012

El camión de la Pepsi

Aquel lunes la poeta enana se levantó contenta.
Había estado jodida o muy jodida,sobre todo por su propia mano,y ahora disfrutaba de un momento feliz.
Entre las numerosas estadísticas que nos bombardean como pompas de malos augurios,(por algo los políticos las usan tanto)no hay ninguna que mida el grado de felicidad de las personas,se había dado cuenta de esto a través de los años.
Y lo peor es que la mayoría de la gente,incluyendo a sus buenos amigos, lo consideraba el estado natural de las cosas;también ella había llevado ese abrigo desde la infancia,para no creerse demasiado buena,o demasiado alta,no fuera que el verdadero rasero de la vida la pillara por banda y la pusiera en su sitio.
Pero no quería eso para su vejez.
Así que comenzó a ser feliz,trabajando en ello como otros trabajan el barro cocido.Leyó libros,abrió la mente como un abanico,se dedicó a sentir,aunque aún era fuerte la pulsión mortal del desánimo,el deseo sórdido del lamento.
Se diría que lo estaba consiguiendo;y como en todo cambio,hubo pérdidas.
Perdió amistades y tardes de charla,perdió manos tendidas,perdió la simpatía que despiertan los jodidos.
No le importó demasiado,aunque leves agujitas siguieran pinchando obstinadas por ahí dentro,el cariño verdadero ni se compra ni se vende,ya lo decía la copla;aunque tampoco se puede hacer que los ciegos vean si no quieren hacerlo y mucho menos cambiar a nadie.
Aquel lunes tenía las cartas en la mano y un pañuelo de seda para recibir a su destino,por fin alegremente y sin reproches.
Se levantó,pues,y echó a andar.
Los pajarillos blancos de la mañana(quizá palomas o espulgabueyes)se cruzaron con ella traviesamente;el cielo azul descargaba luz sobre el campo extendido más allá de las rotondas;la radio derramaba canciones de los cincuenta en voces de negros que habían vivido vidas turbulentas pero que dejaban buena herencia de música y espíritu;los olivos se detenían en su baile de siglos como dignas ancianas plenas de fruto y con el deber cumplido;era feliz,sí, no le cabía ninguna duda.
Y entonces apareció el camión de la Pepsi.
El conductor estaba renegando ante una de las muchas noticias de mierda que la radio vierte sobre la gente desde la madrugada;estaba cansado y no vio que a su izquierda un coche enano, con una enana feliz dentro ,le intentaba rebasar;hizo aquella maniobra extraña al oír el claxon y la carga cayó sobre el coche enano sin oportunidad alguna de supervivencia.
La enana expiró entre miles de botellas de refresco,y aún le dio tiempo a pensar que los muertos sienten el dulce sabor de la vida justo en el último segundo;aunque ya no se lo podría contar a nadie.
Eso sí,a su entierro acudieron todos los que ya en los últimos meses no le hablaban por ser demasiado feliz.
Y en los corrillos las frase sueltas cruzaban el aire como los blancos pajarillos de la mañana.
"Vaya, ahora que las cosas le iban bien ..."
"Sí,la pobre tenía derecho a ser feliz".
"Yo se lo decía,que disfrutara que nunca se sabe..."
"Qué perra vida;no somos nada,eh?".
..
Es verdad , no somos nada.
Y una poeta enana mucho menos.

sábado, 21 de enero de 2012

Yo también era esto

Yo solía ser un arroyuelo
que moría inútil en las piedras de la calle
sin provecho para nadie y para nada.
Yo solía presidir un mini circo
de magos cutres y actrices borrachas
que dejaban un rastro de pelos de conejo
y esquirlas de mala suerte en los rincones.
Yo he vuelto llorando en autobuses
que rasgaban la luz del mediodía
urbana soledad que transformaba
los rizos de mi pelo en agua fría.
Yo he subido a aviones con un saco a la espalda
me he roto el corazón contra una puerta
(en vez de chichones me salían ausencias)
he inventado historias de amor para narcisos
mientras me mordía las uñas de madrugada triste.
Pero resulta que yo también soy esto.
Una canción suave
un sol de invierno
que no quiere pensar mientras calienta
un poco de pasión
un genuino deseo de mil promesas
y entre ellas
la de ser más buena y más paciente
dispuesta a aprender cosas pequeñas
como que los días aún pueden ser bellos
que mi pequeño reino aún se salva
del incendio la epidemia y el desastre
que mi hogar sigue intacto
calentando.

jueves, 19 de enero de 2012

La gitana

Cuando estuve en el hospital a los quince años,conocí a mucha gente.
Grabé imágenes y sonidos como sólo pueden hacerlo los que son vírgenes.
La madre de una niña con polio pendiente de operarse,como otros muchos que estaban allí,era gitana.
Una gitana cantarina que se lo tomaba todo a guasa,incluso en aquellas circunstancias;era achaparrada y oscura;solía hacer comentarios picantes,le gustaba el humor calentorro,eso pensaba yo desde mi joven norueguez.
Yo me pasaba las noches escuchando en unos cascos enormes que tuve durante toda la adolescencia canciones de soledad urbana,como aquella de Santa Lucía de Miguel Ríos,que me entraban unos deseos locos de suicidarme aunque lo único que hacía era llorar en silencio.
Supongo que ahí empezó la forma triste de mirar la triste vida para sentir sólo cosas tristes,y el vaciado de mi alma en los desagües de la melancolía como un proceso natural.
Peor que estar sola era que me acompañara mi madre,embarazada de mi hermano Alberto,que como no podía aguantar en el sillón con el bombo,se acostaba en el suelo,que no daba frío porque era de linóleo(esto del linóleo lo aprendí en las novelas americanas,que lo mismo era plástico imitando madera).
Aquella noche que vi a mi madre en el suelo con su barriga,enfundada en su mono de pana verde de Prenatal,me quise morir también.
La fragilidad tiene tantas formas,y la entrega,y los sentimientos no expresados con palabras.
Mi abuela fue a verme en aquellos días y cuando le conté lo que me pasaba,vi aquel brillo en sus ojos,la mujer dura luchando contra la fatalidad.
Lo anoté mentalmente,las malas noticias reblandecen los corazones;porque lo mío no era grave,pero los ojillos de mi abuela decían que sí.
Y uno se cree lo que ve,cuando es joven,el drama es lo que más se da,eso aprendemos;si no,de qué iba a ser esto el valle de las lágrimas.
Pero aquella gitana desconocida me enseñó otra cosa:
una tarde de lluvia,cuando la vida que todos sospechábamos y añorábamos,discurría fuera de los ventanales,esa vida en la que se desordenaba el tráfico ,humeaban los cafés , crujían los braseros ,la gente caminaba bajo sus paraguas,tan libres y afortunados, sin saber que lo eran.
Nosotros dentro del hospital sabíamos, sí,la suerte que tenían ,pero ellos no,esto es así.
La gitana miraba por la ventana,con todo el cielo blanco frente a ella,y con las gotas estrellándose inútiles contra el cristal a pocos centímetros de su cara de ogra buena,comenzó a cantar.
Muy mal,con voz ronca,voz de andamio o de taberna,voz de vida.
"Está lloviendo en el campooooo
y mi amanteeee
me está esperandooooo"...
Me transportó de inmediato a un campo de olivos bajo un cielo blanco,en el que la lluvia caía sobre la tierra ,enjugándola y besándola como besa un hombre a una mujer,desordenando su pelo,yéndose muy lejos aunque los cuerpos estén muy cerca,las almas no se sabe dónde están,como la lluvia que cae de no sé dónde o el viento que viene desde muy lejos.
Aquella gitana era,simplemente,vida.
Ni bonita ni fea ni perfecta ni de letras ni de ciencias,sólo vida entonando su canto grotesco desde una cárcel muy blanca e invisible.

Notas;
Disculpas por este video moñas,la música vale la pena.
(Y que hoy que tengo tanto frío, hace doce años que murió mi abuela Antonia,dentro de otra habitación con el suelo plastificado;me gustaría poder contarle...)

Despedida

Creo que abrí este blog en el año 2009, y hoy decido que lo cierro,once años después;no deja de ser una friolera, teniendo en cuenta la gent...