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domingo, 9 de febrero de 2014

El amor es un candado que se oxida con la lluvia

Se prevén treinta y tantos litros por metro cuadrado durante la tarde de hoy.

Ya me apoltroné con todo lo necesario;bombones,pijamas,periódico,tablet,niña,amor callado,lamparita encendida,brasero.

No falta nada,ni siquiera la regla,de lo que me alegro porque así el dolor no estará en el trabajo el primer día.

Me vengo al blog,pensando qué escribir de entre las muchas cosas que me duelen,nostalgia que pincha como un escalpelo,pero la llevo descartando desde hace días,no quiero malear,no quiero echar de menos a los muertos ni engañarme a mí misma con el rollo de las cosas tristes.

La tristeza es una trampa,la más bonita de todas,porque nos hace más interesantes,no hay tristeza sin reflexión.

Y tampoco hay vida sin emoción,la certeza más dura en temas de relaciones y convivencias,por mucho que se empeñen la civilización y las religiones,no se nos puede sujetar en una repetición de vivencias durante todos los días de la vida por muy corta que ésta sea y por mucho amor que haya.

Entendido esto,al final escribiré una tontería;

me gustaria decirles a todos los seguidores de Federico Moccia, gran conocedor de la necesidad de los jóvenes de creer en el amor eterno, que todos esos candados que el tío vende por internet y con los que se está enriqueciendo vilmente,no les garantizan que la novia o el novio actual sean para siempre,y que es bueno y saludable que así sea.

¿Qué estáis comprando,insensatos,la idea de tener a la misma persona hasta el fin de vuestra existencia?
¿Sabéis acaso lo que eso supone?

Es como apostar ahora,en este mismo momento,por llevar los mismos zapatos hasta los 78 años,o firmar para no cambiar de gustos musicales o alimenticios,comer sólo chocolate hasta la ancianidad ,etc,acotar la vida en la edad más temprana,ponerse los límites antes de haber comenzado...
qué forma más burda de intentar asegurarse lo imposible.

Que lo sepáis;

para lo único que sirve poner candados en los puentes de las ciudades,es para estropear el patrimonio cuando éstos se oxidan,por la humedad de los ríos,ya sea el Tíber o el Guadalquivir,o los días de lluvia intensa como hoy.

Ojalá alguien se ocupara de educaros de otra manera; en el amor a vosotros mismos; en la aceptación de los avatares de la vida; ojalá quisieráis escuchar a los puretas que han vivido mucho,porque ellos tienen libros de cien páginas en el transcurso de sus vidas, y más de un nombre pegado a las costillas y al corazón,que no muere,decían,sin conocer al menos varias victorias;

ojalá algún escritor romántico se atreviera a escribir que vuestro amor es sólo un candado que se oxida con la lluvia.

No hay que dejarse engañar;sólo pensar un poco;

es mucho mejor vivir ese amor que mandarlo a retirar por el ayuntamiento como un mueble viejo y contaminante.

(Foto,abcdesevilla)






miércoles, 29 de enero de 2014

Flipanzas

Ayer flipé.

No es que sea difícil que yo flipe,puesto que mis porros,al ser mentales,son baratos y frecuentes,pero digamos,que flipé un poco más de lo normal.

Ya flipo,como digo,cada día con los titulares,los des-informativos,las malas noticias del "siempre lo mismo y un poco más",con las cosas buenas como el parón de la justicia a la piqueta privatizadora en Madrid,en un plano más íntimo el hocico de mi perra,las formas de las nubes,etc.

Desde el domingo he flipado,a menudo y en secreto,en los ambientes hospitalarios después de la operación de hernia de mi padre el lunes,he vuelto a estar en ese planeta donde la gente nos volvemos muñecos esperanzados o tristes mirando por las ventanas,oyendo las sirenas de las ambulancias y pisando un suelo aséptico que silencia nuestros pasos y los oculta de la vida "normal".

Estando alí todos,leves o graves,habitamos un mundo en tránsito que para algunos se convierte en lo único posible y para otros una mudanza necesaria.

Todo salió bien,con los remiendos lógicos,pero todo muy rapidito.Me atrevería a decir que con cierta complicidad de la cirujana,que hablaba cantarina y me "conocía" de haber hablado con ella por teléfono y todo muy armónico,sin apenas desplantes ni malas respuestas de enfermeras ni esperas absurdas,y aun así a mi padre hubo que echarle un galgo porque a las 24 horas de la operación ya iba por el pasillo con la ropa de calle puesta y el alta en la mano "por si se arrepienten,vámonos rápido de aquí".

Flipé con lo fácil que resultó todo y con mi propia reacción amable y templada dándole conversación a las puertas del quirófano,un poco menos útil que cualquier mujer resuelta en hospitales y situaciones duras ,pero digamos,con mi toque de fantasía cuando la ocasión lo requiere que no sé de dónde sale,no lo sé ni yo.

Será la sensación ésa de que ese hombre,de repente vulnerable cual cordero,capaz de hacer que las chicas que se lo llevaban estallaran en risas por los comentarios que hace con la cara seria(decía que la que le había ordenado quitarse los dientes era "mu peligrosa"),no tiene nada en común conmigo y sin embargo lo tiene todo,es tan raro que dan ganas de chillar.

También flipé de segundas,ya en casa, con la película "Arrugas",anoche en la 2;y flipé con las cosicas que mis hermanos y yo podemos llegar a decirnos en wassap y las fotos que podemos llegar a enviarnos,llorando de risa estaba en el sofá,sola y a oscuras, a eso de las doce.

Creo que me vino muy bien,dada la tensión acumulada en las horas previas;

pero mi flipanza más fuerte fue con un relato,otra vez un libro del que ya he hablado,de nuevo Dear Life de Alice Munro,creo que editado por Lumen.

Un relato.

Un relato que empieza de una manera normal,con una acción narrativa normal,y acaba en hachazo en la cabeza sin sangre ni aspavientos,tan sólo metiéndose en la cabeza de una mujer que tiene una cita médica,nada más.

Cotidianeidad y pensamiento ordenado,las cosas son lo que la mujer cree que son,pero resulta que a veces sólo estamos en un fragmento de nuestra vida de pura visita,porque realmente ya estamos en otro lado.

Cuando empecé a sospecharlo ya era tarde; era tan bueno que me dije "Si la autora no lo resuelve así,lo haré yo,escribiré algo muy parecido",pero la maestra lo bordó y acabó como pensé.

Ayer por la tarde di la vara a todo el mundo,a mi pequeño mundo,con ese relato llamado "Con vistas al lago " o algo así,que no podré reproducir pero que alimenta mi débil espíritu creativo,hace croar la rana de mi cerebro.

(He sabido que Alice Munro tenía, en sus propias palabras,la "frustrante manía de escribir" incluso cuando criaba a sus hijos).

Llevo en la cabeza sus personajes,situaciones y un cierto olor a aserradero canadiense.

De repente soy como una niña que sueña con cuadernos nuevos llenos de páginas blancas;soy la niña pava y dulce de la foto;
soy mi propia voz que contará historias a trozos sin importarle a quién le gusten;
puedo seguir creyendo que yo algún día escribiré cuentos como ésos;

sólo que los míos olerán a lo vivido;

a lejía,pelusas y flores de azahar.



viernes, 29 de noviembre de 2013

La novela


Algunos amigos suyos hablaron de la novela,con fervor y entusiasmo.

En la solapilla,una vez más,se descubría para la literatura española una nueva y sólida voz,quizá la más prometedora de cuantas hay ahora mismo en el jardín de la creación palabrera.

Normalmente pasaba bastante de las solapillas,de los descubrimientos y de las nuevas voces,pero esta vez hizo caso de sus amigos.

Unos amigos cuya respiración podía imaginar por haberles visto la cara al menos una vez en la vida,gente lectora,culta,fuerte.

Así pues,no dejó que la envidia la cegara y empezó a leer.

(Para aquella que escribe siempre es envidiable cierto éxito,no basado en las ventas,sino en la atención y el cariño de la gente culta,lectora,fuerte;para despertar admiración en los gañanes vale cualquiera).

Leyó por fin la novela,en un segundo intento;en el primer préstamo de la biblioteca no hubo tiempo,se le pasaron los diez días entre madrugones y trabajo fútil del que quema las manos y replatea las canas.(sin afán aquí proletario alguno,en serio,tan sólo descripción de la realidad).

La segunda vez ya era invierno y tuvo suerte.

La leyó en cuatro noches,le reconoció capacidad de atrapar su mente,buenas palabras,ambiente opresivo y desmitificación de utopías;muy bueno para una primera novela,eso es lo que se dice,que yo no lo sé puesto que madura no soy y ya jamás lo seré.

La madurez no es un regalo,hay que trabajársela,y con poca edad es meritorio y admirable,claro.

Una vez leída,se le empezó a volar el pájaro de la opinión,me ha gustado,no me ha gustado;bueno, es algo serio,la novela seria sí que es,se nota el trabajo,el trabajo hay que reconocerlo siempre.

Los personajes,sus reflexiones,la atmósfera,muy bueno todo.

Pero ya al caer la tarde del siguiente día,encontró la palabra que no quería salir;la churra que no quería ser merina;la negritud y el abandono de una sensación.

La sensación,lo que la novela había aportado a su vida;un adjetivo,sincero,escueto,nada más te pido un adjetivo.

Está bien,ahí va.

Deprimente.

La novela es muy buena,pero deprimente sí,deprimente que te cagas.

(Por supuesto que no voy a decir qué novela es...faltaría más...)

sábado, 15 de junio de 2013

Pan de poeta


Se preparó un evento a las nueve de una tarde marrón, más bien color camel,se dispuso un mantel con viandas y unas flores regadas con aire añil de una costa griega que había llegado en un delicado frasco esa misma mañana a través de una empresa de mensajería.

Se desplegó el ego como un manto(también marrón)y los asistentes al acto se sentaron sobre él,dispuestos a aspirar la magistral sabiduría y belleza del alma del poeta,que era como un pan horneado lentamente,un vino dejado caer gota a gota sobre los labios de cada lector,que más que lector,ante la embriaguez de la belleza palabrera,del súbito pensamiento iluminado,puesto ahí generosamente para el goce ajeno,más se creía amante elegido que simple lector.

Pero aquella tarde algo falló; quizá fueron las altas temperaturas,el foco mal colocado,la digestión pesada de algún asistente...o quizá alguna fisura,alguna duda en el aterciopelado forro interior del poeta,una pregunta interior de ésas molestas tipo "pero qué estás haciendo " o " a quién puede importarle".

El caso es que al acabar el recital,el poeta se desintegró.

Simplemente dejó un montoncito de cenizas sobre la silla,unas lasquitas sobre el atril,apenas unos suspiritos de poemas desarticulados como patas de hormiguitas muertas.

La gente se extrañó al principio,pero después se encogió de hombros;los más cultos comentaron que eso era consecuencia de la banalidad de la poesía actual y del exceso de tecnología,que todo lo volvía ligero y consumible.

Otros comentaron que quizá hubiera que dar parte a la policía judicial de aquella desintegración espontánea,recoger firmas,hacer una colecta para financiar una investigación...no sé, hacer algo.

Pero fueron débiles ideas que quedaron en nada.

Antes de las diez de esa misma noche,que se puso azul oscura en la segunda ronda de cervezas,ya estaba el poeta olvidado;las pequeñas flores de azahar reían burlonas desde lo alto de los naranjitos que malcrecían en los alcorques del ayuntamiento,conocedoras ellas de la cosa efímera.


Oh sí,aquellos lectores,antes tan entusiastas, habían ido saliendo del local ordenadamente,sin ruido,quizá alguna señora sentimental enamorada del poeta puede que apretara un libro contra su pecho,puede que no...

la verdad es que no lo recuerdo.

Quien esto escribe también lo ha olvidado todo.




domingo, 23 de septiembre de 2012

Verdades/Mentiras


Ahora que llega el otoño y debo reinventarme,sacando del día medio folio de ideas positivas entre cuadernos de desesperación interna,decido que ciertas cosas son verdad y otras mentira.

Es verdad que no soy perfecta ,pero es mentira que alguna vez yo pretendiera serlo.

Es verdad que no tengo ambición pero es mentira que no sepa apreciar la luz fresca de un día nublado con su evocación de cuevas y pan con mantequilla,aunque es verdad que me falla la energía más que a una pila de los chinos.

Mentira son todos mis pensamientos ingenuos sobre la mejora de las relaciones humanas y la solidaridad como principio,pero verdad es que hay más luz que sombra aunque los titulares se empeñen en lo contrario.

Es verdad que cada mañana en el metro boceto personajes que nunca escribiré( en mi afán vampírico voy robando caras) y es cierto que una mañana lloré sin que nadie se diera cuenta porque me vino a la cabeza que es el amor el principio y fin de todas las cosas,y todo porque enfrente de mí se sentó un chico muy delgado,medio tontito según diría esta sociedad tan avanzada que hemos creado después de años de luchas tribales e iluminaciones;aquel chico tenía bondad en la mirada y una cabeza muy gorda,ambas cosas motivo más que suficiente para ser una víctima entre los bellos y listos.

Ahí fue verdad que me preocupé a mí misma porque la compasión no puede ser nunca una herida,sino una fuente de dulzura,pero también es verdad que seguí mi rutina como si tal cosa.

Es mentira que Einstein estuviera seguro de todo lo que pensaba,pero es verdad que existe la magia y más cierto aún que mis ideas pueden cambiar la realidad de la gente más cercana ,o simplemente mi pobre y pequeña vida,que se abre como una flor enferma de poesía,aunque yo no quiera darme por enterada y me esconda en el tambor de la lavadora mientras separo la ropa blanca de la de color.

Claro que es mentira que sea tan sensible como escribo,puesto que alegremente me meto en la rueda de hámsters depresivos para trabajar y mantener conversaciones de mierda como el más sano de nosotros,y no me duele nada más que la cabeza de vez en cuando.

Bueno,es verdad que vivo,y con esta verdad,ahora mismo,tengo suficiente.

(En la foto las dos macetas del aloe que me ha pasado un compañero de trabajo;me han dicho que es bueno para las quemaeras,que no es lo mismo que las quemaduras,pero probaré a ver).
Y gracias por todos los correos y comentarios delfinarios que me han llegado,por unos días me he sentido escritora de verdad;quiero que sepáis que todos me han venido bien,incluyendo las críticas;creo que cada día sé más quién soy y lo que debo esperar de mí;es un buen trabajo;me gusta crecer y resistir como hacen las plantas).

jueves, 13 de septiembre de 2012

Delfines on the road

Aunque esta semana no estoy en mi mejor momento,con otitis y molestias varias (aparte de esta falta de tiempo y ganas que empieza a preocuparme,la energía no me da casi para nada más que para trabajar,comer,maldormir y volver a madrugar)he de anunciar,con menos palabras de las que yo quisiera,la aparición en el día de ayer "La puntualidad de los delfines"por fin,en la página de LiteraturasLibros.com,donde está a disposición de todo el que quiera y tenga ebook.
Yo no tengo pero por las mañanas veo cada vez más gente lectora que pasea por las líneas digitales,y como en el fondo una es medio boba y además no tiene remedio,me hace ilusión que alguna de esas personas madrugadoras esté un día de éstos leyendo mis historias mientras a pocos asientos voy yo,pálida y con ojeras,con esa pinta de náufraga que me caracteriza o que a mí y sólo a mí me parece ver reflejada en los cristales de los vagones.
Habrá quien vea sólo una maruja más bien depre,que va a trabajar a una oficina de Correos;sin embargo soy alguien que escribe,y que ya está de alguna manera en algún punto del océano de los libros.
O el mar de las palabras,que es más cursi aún.
Pero con cursiladas o sin ellas,salto entre las olas y os hago señales.
Prometí que lo anunciaría,y aquí está.
Gracias y besos para todos los que en algún momento habéis pasado por aquí.
Volveré con más tiempo.
Abrazos.

(No lo he dicho y espero que salga en el libro,la foto de la portada es el mar de Tenerife,obra de Virginia Glez. Dorta que además de artista,es mi amiga).

domingo, 1 de julio de 2012

Con un poco de suerte

Con un poco de suerte descansaré unos días,aunque ya lo estoy haciendo desde ayer,si el gorro de las ideas me permitiera más relax sería mucho mejor;porque la losa de mis hastíos cotidianos y las cosas que digo cuando estoy quemada se me echan encima en los peores momentos,los de la separación,como decía aquella canción moñas que todos hemos cantado alguna vez.El ser humano y la ser humana se componen en realidad de agua,aire y emociones al ritmo de un soldado a veces delicado y a veces grotesco llamado corazón,muy poco más;pero las ideas ,ay amigo,ésa es otra historia que puede hacer lo bueno malo y lo malo bueno,y que encuentra su mejor caldo de cultivo en el miedo. Con un poco de suerte conseguiré domesticarlo y ordenar esas prioridades como los calcetines,por parejas y todos al mismo cajón;si pierdo alguno,será conveniente cambiarlo por otro y tratar de que case. Yo en el fondo soy muy libre,de pocos prejuicios y menos tópicos;soy capaz de jugar a casi cualquier cosa,por eso voy a plancharme el traje de filósofa hindú que no cree en las madres narcisistas sino en las mujeres de mente amplia y buen corazón;siglos de dominación y pánico no han podido hacer de mí alguien egoísta ni limitado así que a por ello voy. A por aire limpio,a por ideas alegres,a por los trozos de vida donde las niñas eligen libremente con quién pasar las vacaciones,a por mi parcelita de intimidad reencontrada,a por la mujer que también soy y lleva años encerrada en un baúl entre monedas viejas y preocupaciones,tapada con un camisón de abuela y sin derecho a paladear los últimos tramos de una juventud de piel todavía posible.(la mental será posible hasta el último día,como se sabe según recientes descubrimientos de los laboratorios Holistic&Gambrinus). Sí,sí, con un poco de suerte conquistaré todo esto bajo la luz radiante del pleno verano,tratando de no pensar. Aunque a veces tenga que morder el pañuelo de la angustia verdosa que es como un pantano que no se drena sólo con intenciones;tampoco se pueden evitar los sentimientos,ni es bueno. En Septiembre tendré mucho que contaros;voy a aparecer en un catálogo de libros electrónicos con aquella primera y modesta novelita llamada La puntualidad de los delfines;he enviado el contrato y se está haciendo la portada;ayer me pasó el editor la introducción al libro y me emocioné porque en efecto mi lucha siempre ha sido la de sobrevivir y contarlo,nada más,y esto se refleja muy bien en ese breve texto.Junto a expresiones como "autora sevillana" "primera novela" ect,que asociadas a mi persona producen un cosquilleo curioso,parece que debajo de la piel de la teleoperadora,la desempleada verborreica o la insomne inútil comienza a aparecer la verdadera Reyes,más eficaz y auténtica,como Clark Kent cuando se convierte en Supermán,quitándose las ropas que le permiten camuflar su verdadera personalidad;vale que es una edición digital,no tendré olor de papel entre las manos ni ruido de páginas pasadas;pero mis Delfines estarán por ahí,saltando entre los ojos de algún que otro lector despistado que quiera entretenerse con las vicisitudes y reflexiones de otros,lo que también es llamado literatura. Es una época extraña para mí,de muchos cambios y placeres y desafíos que se me llevan la energía a paletadas hasta que me quedo amontonada en una zanja de derribos. Ahora mismo es como si hubiera explotado y los trozos de mí hayan comenzado a navegar por el espacio exterior;la niña,las perras, mi madre,los Delfines,todo lo mío está por ahí,desperdigado sobre una tierra fértil,cuando antes estaba atado con un cordel de cobre sin apenas espacio para respirar. Necesito ver cómo todo encaja poco a poco,y dejar de pensarlo;mientras tanto dejo el blog por unos días deseándoos un feliz verano y mejor vida. A cuidarse mucho y leer más.

martes, 5 de junio de 2012

Soy accésit-ble

En el momento de escribir este post,pasan cinco minutos escasos desde que ha ocurrido la llamada. La llamada esta vez no era de un teleoperador financiero preguntándome cuándo creo que podré hacer frente a ciertos pagos,ni ningún robot de ésos que realizan encuestas aleatorias;tampoco era la voz de ninguna de mis dulces amigas que me llamáis a veces y comprobáis que no lo cojo, no por mala uva sino porque no le hago demasiado caso al móvil cuando estoy en casa.Esta vez la llamada era de un señor de la UGT para comunicarme que he ganado un accésit en el I certamen de relatos Alberto Fernández Ballesteros y que me llamarán para el acto de entrega de premios cuando lo sepan.El ganador principal es un señor de San Sebastián y el otro accésit también es de Sevilla. Os doy todos estos datos porque es la segunda vez que gano "argo" literariamente y una se pone nerviosa,porque una escribe con los hígados arrastrados por pantallas y folios desde los once años y aunque esto no signifique mucho,significa,coño,vaya que sí.El relato que envié se llama "Amaneceres rojos" y creo que Maria Jesús y Ana lo leyeron en su momento y como su propio título indica, es una historia muy roja basada en hechos reales,porque lo que tenemos los pobrecitos habladores es que no nos debemos a nadie y podemos contar lo que sabemos que fue verdad,haciendo uso de nuestras alitas escritoras rayando sobre el muro de la infamia del olvido público. Como sabéis este blog es una ventana por la que pasa y ha pasado mi vida con muchos de sus eventos;no sería justo que un día como hoy,en el que además me han confirmado esta mañana que en Septiembre aparecen los Delfines en una editorial digital,no lo compartiera con vosotros,que habéis estado a las duras. Lo mismo las maduras nos pillan también juntos ,o por lo menos eso me gustaría. De momento me quedo sentada en esta piedra del camino,hoy me voy a dedicar a pensar en las cosas posibles;a lo mejor los puntos se unen cuando tienen que hacerlo,después de todo.Quién sabe. Muchos besos para todos los que habéis venido por aquí alguna vez,o todas las veces,y a los que ya sois parte de mi vida. Gracias por estar ahí.

jueves, 12 de enero de 2012

El fin del mundo ( para Relatos del jueves).

El último día del mundo amaneció lloviendo.
Una espesa línea oscura cubría el horizonte y volvió grises los mapas en los libros de texto de los niños,que el día anterior no hicieron los deberes;para qué,habían dicho sus madres,atascadas en remordimientos que ya no tendrían arreglo nunca.
Hubo quien se acomodó en el cementerio,frente a la lápida de alguien amado,para estar juntos en el momento final;"que lo último que vea escrito sea tu nombre",pensaban los viudos enamorados;"madre,ya vamos a vernos",decían los hijos creyentes;(lo mismo las madres desoladas);"yo caeré en el mismo agujero que tú para que nuestros huesos se mezclen",dijo un ateo que decidió también ir al camposanto y que sintió latir un punto romántico frente al sepulcro de su gran amor.
Quien no tenía el amparo de la fe pasó el día deambulando,comiendo jamón de Huelva o chocolatinas,robando ropa de los escaparates saqueados sólo para ver cómo le quedaban esas otras personas que jamás se había atrevido a ser;así doña Herminia se puso minifaldas de leopardo y probó eso de llevar el culo atravesado por el hilo de un tanga,y Rosita la calentorra se cubrió hasta la garganta con una de esas fajas de color carne que veía en las mercerías de barrio para señoras enemigas de su propia piel.
Todo fue un despropósito,como en cualquier fin del mundo que se precie.
Manuel, que era un desempleado alcohólico,se sintió liberado porque ese día le tocaba sellar el paro.
"A la mierda"-pensó,"ni a la reunión tengo que ir esta semana".
Exactamente igual que María,enferma de riñón que estaba harta de la diálisis,y Alicia,que estaba contratada indefinida en una oficina llena de retrógrados e indeseables;y aquellos que ya no tenían que dejar la dieta para el lunes, ni renovar el DNI,qué alegría;fueron muchos los que se alegraban en cierto modo del final,porque no es lo mismo morir sabiendo que el hijo puta del mundo va a seguir girando sin ti.
Que la cervecita fría seguirá existiendo y los besos y los polvos mágicos y las sonrisas y la gente feliz y la vida seguirá latiendo como un corazón muy rojo y enorme mientras a uno lo entierran en un cutre agujero.
Claro que también hubo lamentos y gritos desgarrados;los que soltaban los banqueros,los políticos y cierta chusma que llevaba en ese momento una vida interesante y erotizada con programas de TV,poder y dinero.
Todo eso que el ángel terrible se llevaría entre las manos blancas para enterrar almas que es mucho peor que enterrar cuerpos,porque en el fondo todos los cerdos temen a san Martín, que debe ser de todo menos majo.
Con esto se cumplía la regla básica de cualquier fin del mundo decente, que es su lectura ejemplarizante,la necesidad de hacer borrón y cuenta nueva para un nuevo comienzo sin pederastia ni violencia ni injusticia.
Sin embargo,con los cerdos temblando y las ciudades destruidas y la capa de ozono hecha una bayeta con agujeros,dieron las seis de la tarde y no ocurrió nada.
"Una prórroga" -dijo Obama por la tele-"tenemos otra oportunidad".
(Ya su equipo estaba devolviendo el cohete al garaje,la inactividad profética había interrumpido su huida a la luna).
Sí,una prórroga.
Un mensaje en el cielo,un comunicado urgente.
Otros mil años de vida en la tierra para que volváis a hacer de ella el jardín que era,mamones.
Que no os enteráis de nada;que sois Edad Media pura y todavía tenéis tanto que aprender y destrozar;pero acordaos de que siempre estaremos aquí,vigilando para que cuando llegue el momento alguien pase la escoba y quite los restos de la fiesta;los humanos del futuro ya lo sabemos todo,que no hay principio ni fin ni intermedio,sólo un viaje para aprender lo indispensable.
Esto es lo que de verdad dijeron los mayas, que siempre tuvieron la costumbre de preguntarle al cielo quiénes somos.
Y seguro que llegaron a saberlo.

(Este texto es para San,que me invitó a participar en la convocatoria de relatos de los jueves;no tengo tiempo para leer las demás aportaciones,pero me gusta jugar y espero que os divierta la mía;gracias por pensar en mí y no dejéis de abrir la mente y la vida porque ya sabéis ,no hay principio ni final y por lo tanto tampoco deberíamos tener miedo, ni siquiera a las primas de riesgo.
Vuelvo en unos días).

martes, 3 de enero de 2012

El señor y la señora Crochette

A la viuda Crochette le gustaba sonreír aunque le faltaran algunos dientes;tenía anchas caderas y orejitas de terciopelo rosa,tetas grandes y el pelo rizado;soñadora lo había sido siempre,aunque nadie le hubiera dado muchos motivos.
Regentaba una tienda de sombreros en la calle central del pueblo, que conectaba con un puente de plata que solía abrirse para los enemigos;ella prefería llamarlo Canal de la Amistad,puesto que en realidad era una puerta para pasar al otro lado,(es que la viuda Crochette era muy optimista aunque lo disimulaba para no caer mal).
Una mañana entró en su negocio el viudo Boffard, que no vendía queso,pero quería comprarse un sombrero;al dirigirle las primeras palabras,de pie frente al muestrario que ella le enseñaba,dos gotitas de luz de sol le dieron en los ojos.
Y la viuda Crochette vio que eran verdes.
"No tengo ahora mismo lo que busca;pero puede que lo tenga mañana.Vuelva y le tomaré medidas".-dijo la señora Crochette,sintiendo una punzada de hambre en el estómago.
El viudo Boffard volvió al día siguiente ,y al otro.
Un par de noches pasó la señora Crochette buscando entre sus mejores paños,y vio que ninguno le servía al carácter reservado y austero del señor Boffard.
Pero que algo no encaje a la primera no significa que tenga que ser descartado.
Además, quizá no era un sombrero lo que ese hombre necesitara; un sombrero sirve para protegerse, cubrirse del frío y de la lluvia o ponerse un toque de artificio elegante para soportar la vida.
Y el señor Boffard necesitaba desnudarse,entonces lo vio claro.
Fue por eso por lo que un tiempo más tarde, las mañanas sorprendieron al señor y la señora Crochette (él ya no recordaba su nombre anterior)bañados en esos delicados rayos de sol que se deslizan al principio de los días,más desnudos e inocentes de lo que nunca lo habían estado antes; y eso que entre los dos habían sobrevivido a dos matrimonios ,varias recesiones y un período de entreguerras que,según los expertos que siempre hay en cada época,marcaron un antes y un después dramáticos en la historia de la humanidad.
"Bah"-pensaba alegremente la dama, rodeada de sombreros desparramados por el suelo -"Esas cosas terribles no pueden ensombrecer lo que sucede en el corazón de la gente".
Una verdad absoluta que ella jamás contaría a nadie,sobre todo para no caer mal a sus adorados convecinos, aquéllos que necesitaban comprar sus sombreros para soportar la vida.


(Foto manualidades.com).
He vuelto y esta vez para quedarme,jeje.

Despedida

Creo que abrí este blog en el año 2009, y hoy decido que lo cierro,once años después;no deja de ser una friolera, teniendo en cuenta la gent...