lunes, 30 de enero de 2012

A veces sucumbo


Spanair.
Sarkozy.
Voluntariado como propuesta de trabajo digno.
Recesión.
Urdangarinada.
Represión.
Absoluciones.
Garzón.

(Foto;Cartel en una tienda de Utrera,(Sevilla).

domingo, 29 de enero de 2012

Destierro de los miedos (intento).


Podría ser que me olvidaras
como ya me han olvidado antes
cuando fui juzgada tantas veces;
podría ser otro fracaso
más problemas,
un desastre más en la mochila.
Sé que aún el poder de las derrotas
acecha mi ciudad con las antiguas armas
pero también tengo el recurso de lo nuevo
que refresca mis bosques calcinados.
Podrían pasar tantas desgracias
aparte de la única real
(la de que somos seres limitados
por un tiempo que nos parece eterno
reyes de una vida pequeñita
que pasará como una nube por el cielo)
podría llamarse señor Alzheimer con su capa negra
podría ser el dolor,el prejuicio,
dignóstico feroz,olvido puro
el pincel de las súbitas ausencias
poniendo un borrón al final de cualquier lunes
o jueves o domingo
a traición y sin piedad
adiós muy buenas.
Podría ser accidente mortal sobre tres pistas
amputación de piernas o de brazos
o un ciclón procedente de Wichita
o un nuevo virus que entra por el váter
igualito que nos administran las noticias
extremaunción de cerebros y de ideas.
Podría ser que la libertad no exista
pero existen mi voz y tu boca y la mía
y la piel que exige esos derechos
de no ser olvidada ni un segundo.
Es natural viajar siempre en bandadas
y sin embargo
no veo pájaros negros mezclados con los blancos
por eso mi corazón ha dejado esa manada
de bueyes tristes que gustaban de ahogarse
en el río de los negros pensamientos.
Cuando llegue el dolor vendrá solito
sin campanillas ni prefacios ni anticipos
vendrá a lamer mis huesos como espinas
y no importará nada
como ahora ,si lo pienso
temo al separarnos de que olvides
por qué estoy aquí
para qué vine
pero la fuerza de mi amor está aprendiendo
a redactar epitafios sobre el miedo.

(Foto paisatgeiavetura.com:"Recuperación del bosque quemado").

sábado, 28 de enero de 2012

Pepe el Peregil


A veces me pregunto dónde está el motivo de que la desaparición de alguien nos duela o nos deje indiferentes.
Hay varias respuestas posibles,en el caso de Pepe el Peregil yo tengo la mía y es clara como el sol;no me conocía,al menos no en forma alguna distinta a cualquier otro cliente de paso por su taberna,pero yo a él le tenía cariño.
Muchas noches he arribado en tiempos más oscuros y juveniles a su rincón de Sevilla, en la plaza padre Jerónimo de Córdoba,junto al hotel Don Paco,donde mi tío Juan fue jefe de cocina,para esconderme entre aquellos azulejos de mi propia tristeza.
Porque aquél de su taberna es un nombre atractivo,"Quitapesares".
Sólo al oírlo o pronunciarlo ya sientes la esperanza de que sea lo que sea lo que te pase por la cabeza o el corazón,allí se te aliviará,ése ha sido siempre el principal motor de las religiones,el consuelo para los afligidos.
He aquí que existe otra religión alternativa que no pasa desapercibida para quien busca la paz aunque no la sienta;la religión de la alegría.
Los que sienten la vida como una sucesión de tragedias y placeres pero la aceptan y lo que es más importante,son capaces de transmitirla como algo bueno,se cuentan con los dedos de la mano.
Yo creo que Peregil era uno de éstos.
Ofreciéndose como lo que era,sin tapujos ni artificios,calentando los corazones fuera y dentro de una barra,también calentó el mío muchas veces, cada vez que lo vi en el Quitapesares aunque él no me viera a mí.
Era como tener un amigo,un tío,un vecino cachondo siempre dispuesto a ver lo más sencillo de lo más difícil.
Porque me gusta la gente que ríe con los ojos,porque echaré de menos ese torrente de voz animosa oyéndose desde la calle,porque anoche se apagó una de las alegrías de Sevilla,le dedico este post a Pepe el tabernero,el cantaor ,el hombre,aunque eso me suponga compartir tema con articulistas excelsos de polilla y topicazos como Antonio Burgos,en las elegías y homenajes de este sábado de invierno.
Me sumo a esa riada de simpatía que hizo que ayer el Peregil fuera trending topic en Twitter,una vez conocida la noticia.
Y es que, como siempre pienso,hay formas de ser que son la verdadera religión de cada día.
Gracias,Pepe.
Descansa en paz.

miércoles, 25 de enero de 2012

El mundo es una pelota de Nivea

Me llamo M punto R punto y tengo tres años y medio,casi cuatro.
Crezco en una azotea de la calle Becas de Sevilla bajo un sol despiadado que me dibuja sandalias sobre la misma piel y que me ha vuelto sureña de por vida.
Tengo los muslos gordos y los ojos chinos pero no me importa porque todavía no he aprendido eso de que las mujeres tienen la obligación de ser bellas.
Mi padre es un joven simpático y atractivo que me hace sonreír para hacerme la foto,y mi madre es apenas una doncella que estrena la juventud con una maternidad prematura.
También viene mi abuela los jueves y me trae caramelos con forma de mandarina que agradezco con una sonrisa tibetana.
Dicen que me parezco a mi padre pero yo aún no sé quién soy ni me preocupa,como tampoco me importa llevar las espinillas llenas de cardenales.
Soy feliz,aunque a veces tengo miedo,como aquel día que me desperté y vi que estaba sola.
El silencio suena y cuando una niña lo comprueba ya no lo puede olvidar nunca.
Pero el mundo me gusta,el mundo está bien;
en mi azotea tenemos un cielo azul limpísimo en el que a veces un avión dibuja letras blancas que anuncian algo, y yo sé que me gusta estar aquí.
Me gusta jugar con agua y mi bañador de rayas y las canciones que canta mi tía;me gusta sacudirme en la mecedora de mi abuela,que araña el culo,y se puede plegar y dejar apoyada en la pared .
Me gustan las tardes y los días y que mi padre me haga caso y mi madre me prepare sopa de estrellitas y un filete de ternera para que siga creciendo.
Todavía no sé que las mujeres cuando crecen tienen tetas y obligaciones.
Ni siquiera sospecho que fuera de la azotea nada será fácil.
Que tendré que tomar decisiones equivocadas,maltratarme por tener los muslos gordos y los ojos chinos,negarme el pan y el cielo azul cuando el amor me falle,arrastrarme por el suelo como la serpiente bíblica cuando quiera ser madre,que tendré que escribir para no morir de hastío o de angustia ,que seré una salvaje que no coloca ni una coma en su sitio;todavía no sé quién soy ni quién voy a ser,sólo existo como existen los niños de todo el mundo,en las llanuras de Mongolia o en las aldeas africanas,jugando con arena o con agua,sin pedir demasiado ni barruntar malas noticias,sólo siendo.
Con tres años y medio,casi cuatro,no conozco el colegio ni las cabronadas de la aldea; sonrío sin saber si por fea o por guapa o por lista o por tonta me negarán o me regalarán,sólo sé que me gusta este mundo.
Un mundo que no pesa y que puedo sostener sobre mi cabeza porque es una pelota de Nivea.

lunes, 23 de enero de 2012

El camión de la Pepsi

Aquel lunes la poeta enana se levantó contenta.
Había estado jodida o muy jodida,sobre todo por su propia mano,y ahora disfrutaba de un momento feliz.
Entre las numerosas estadísticas que nos bombardean como pompas de malos augurios,(por algo los políticos las usan tanto)no hay ninguna que mida el grado de felicidad de las personas,se había dado cuenta de esto a través de los años.
Y lo peor es que la mayoría de la gente,incluyendo a sus buenos amigos, lo consideraba el estado natural de las cosas;también ella había llevado ese abrigo desde la infancia,para no creerse demasiado buena,o demasiado alta,no fuera que el verdadero rasero de la vida la pillara por banda y la pusiera en su sitio.
Pero no quería eso para su vejez.
Así que comenzó a ser feliz,trabajando en ello como otros trabajan el barro cocido.Leyó libros,abrió la mente como un abanico,se dedicó a sentir,aunque aún era fuerte la pulsión mortal del desánimo,el deseo sórdido del lamento.
Se diría que lo estaba consiguiendo;y como en todo cambio,hubo pérdidas.
Perdió amistades y tardes de charla,perdió manos tendidas,perdió la simpatía que despiertan los jodidos.
No le importó demasiado,aunque leves agujitas siguieran pinchando obstinadas por ahí dentro,el cariño verdadero ni se compra ni se vende,ya lo decía la copla;aunque tampoco se puede hacer que los ciegos vean si no quieren hacerlo y mucho menos cambiar a nadie.
Aquel lunes tenía las cartas en la mano y un pañuelo de seda para recibir a su destino,por fin alegremente y sin reproches.
Se levantó,pues,y echó a andar.
Los pajarillos blancos de la mañana(quizá palomas o espulgabueyes)se cruzaron con ella traviesamente;el cielo azul descargaba luz sobre el campo extendido más allá de las rotondas;la radio derramaba canciones de los cincuenta en voces de negros que habían vivido vidas turbulentas pero que dejaban buena herencia de música y espíritu;los olivos se detenían en su baile de siglos como dignas ancianas plenas de fruto y con el deber cumplido;era feliz,sí, no le cabía ninguna duda.
Y entonces apareció el camión de la Pepsi.
El conductor estaba renegando ante una de las muchas noticias de mierda que la radio vierte sobre la gente desde la madrugada;estaba cansado y no vio que a su izquierda un coche enano, con una enana feliz dentro ,le intentaba rebasar;hizo aquella maniobra extraña al oír el claxon y la carga cayó sobre el coche enano sin oportunidad alguna de supervivencia.
La enana expiró entre miles de botellas de refresco,y aún le dio tiempo a pensar que los muertos sienten el dulce sabor de la vida justo en el último segundo;aunque ya no se lo podría contar a nadie.
Eso sí,a su entierro acudieron todos los que ya en los últimos meses no le hablaban por ser demasiado feliz.
Y en los corrillos las frase sueltas cruzaban el aire como los blancos pajarillos de la mañana.
"Vaya, ahora que las cosas le iban bien ..."
"Sí,la pobre tenía derecho a ser feliz".
"Yo se lo decía,que disfrutara que nunca se sabe..."
"Qué perra vida;no somos nada,eh?".
..
Es verdad , no somos nada.
Y una poeta enana mucho menos.

sábado, 21 de enero de 2012

Yo también era esto

Yo solía ser un arroyuelo
que moría inútil en las piedras de la calle
sin provecho para nadie y para nada.
Yo solía presidir un mini circo
de magos cutres y actrices borrachas
que dejaban un rastro de pelos de conejo
y esquirlas de mala suerte en los rincones.
Yo he vuelto llorando en autobuses
que rasgaban la luz del mediodía
urbana soledad que transformaba
los rizos de mi pelo en agua fría.
Yo he subido a aviones con un saco a la espalda
me he roto el corazón contra una puerta
(en vez de chichones me salían ausencias)
he inventado historias de amor para narcisos
mientras me mordía las uñas de madrugada triste.
Pero resulta que yo también soy esto.
Una canción suave
un sol de invierno
que no quiere pensar mientras calienta
un poco de pasión
un genuino deseo de mil promesas
y entre ellas
la de ser más buena y más paciente
dispuesta a aprender cosas pequeñas
como que los días aún pueden ser bellos
que mi pequeño reino aún se salva
del incendio la epidemia y el desastre
que mi hogar sigue intacto
calentando.

jueves, 19 de enero de 2012

La gitana

Cuando estuve en el hospital a los quince años,conocí a mucha gente.
Grabé imágenes y sonidos como sólo pueden hacerlo los que son vírgenes.
La madre de una niña con polio pendiente de operarse,como otros muchos que estaban allí,era gitana.
Una gitana cantarina que se lo tomaba todo a guasa,incluso en aquellas circunstancias;era achaparrada y oscura;solía hacer comentarios picantes,le gustaba el humor calentorro,eso pensaba yo desde mi joven norueguez.
Yo me pasaba las noches escuchando en unos cascos enormes que tuve durante toda la adolescencia canciones de soledad urbana,como aquella de Santa Lucía de Miguel Ríos,que me entraban unos deseos locos de suicidarme aunque lo único que hacía era llorar en silencio.
Supongo que ahí empezó la forma triste de mirar la triste vida para sentir sólo cosas tristes,y el vaciado de mi alma en los desagües de la melancolía como un proceso natural.
Peor que estar sola era que me acompañara mi madre,embarazada de mi hermano Alberto,que como no podía aguantar en el sillón con el bombo,se acostaba en el suelo,que no daba frío porque era de linóleo(esto del linóleo lo aprendí en las novelas americanas,que lo mismo era plástico imitando madera).
Aquella noche que vi a mi madre en el suelo con su barriga,enfundada en su mono de pana verde de Prenatal,me quise morir también.
La fragilidad tiene tantas formas,y la entrega,y los sentimientos no expresados con palabras.
Mi abuela fue a verme en aquellos días y cuando le conté lo que me pasaba,vi aquel brillo en sus ojos,la mujer dura luchando contra la fatalidad.
Lo anoté mentalmente,las malas noticias reblandecen los corazones;porque lo mío no era grave,pero los ojillos de mi abuela decían que sí.
Y uno se cree lo que ve,cuando es joven,el drama es lo que más se da,eso aprendemos;si no,de qué iba a ser esto el valle de las lágrimas.
Pero aquella gitana desconocida me enseñó otra cosa:
una tarde de lluvia,cuando la vida que todos sospechábamos y añorábamos,discurría fuera de los ventanales,esa vida en la que se desordenaba el tráfico ,humeaban los cafés , crujían los braseros ,la gente caminaba bajo sus paraguas,tan libres y afortunados, sin saber que lo eran.
Nosotros dentro del hospital sabíamos, sí,la suerte que tenían ,pero ellos no,esto es así.
La gitana miraba por la ventana,con todo el cielo blanco frente a ella,y con las gotas estrellándose inútiles contra el cristal a pocos centímetros de su cara de ogra buena,comenzó a cantar.
Muy mal,con voz ronca,voz de andamio o de taberna,voz de vida.
"Está lloviendo en el campooooo
y mi amanteeee
me está esperandooooo"...
Me transportó de inmediato a un campo de olivos bajo un cielo blanco,en el que la lluvia caía sobre la tierra ,enjugándola y besándola como besa un hombre a una mujer,desordenando su pelo,yéndose muy lejos aunque los cuerpos estén muy cerca,las almas no se sabe dónde están,como la lluvia que cae de no sé dónde o el viento que viene desde muy lejos.
Aquella gitana era,simplemente,vida.
Ni bonita ni fea ni perfecta ni de letras ni de ciencias,sólo vida entonando su canto grotesco desde una cárcel muy blanca e invisible.

Notas;
Disculpas por este video moñas,la música vale la pena.
(Y que hoy que tengo tanto frío, hace doce años que murió mi abuela Antonia,dentro de otra habitación con el suelo plastificado;me gustaría poder contarle...)

martes, 17 de enero de 2012

Gracias Paradela

Esta tarde llegaron los libros de Paradela,con olor a pan porque me los recogió el panadero de la tienda esta mañana,y allí me esperaban quietos y callados,como son los libros hasta que los abres.
Porque al abrirlos empiezan a hablar y a contar cosas, en este caso todas ésas que hemos compartido un montón de gente durante muchos meses en la senda mágica de Maria Jesús y su concurso literario/audiovisual/fotográfico.
Aunque hoy no las tengo todas conmigo,por emociones que no vienen al caso,me he alegrado sinceramente y he salido al cielo de la tarde para inmortalizar esta lluvia de libros que ha caído dulcemente sobre muchos puntos dispares del mapa.
Gracias,pues,a María Jesús y a todos los que han hecho posible esta edición,a su ganador y los participantes,a todos.
(En la foto, bajo el cielo antes de que se me cayera en lo alto dos horas después;me dio tiempo a leer algo;qué buen papel;qué buen relato escribí;qué frágil es todo algunas veces;qué sorpresas te da la vida,buenas y malas;qué feliz soy;qué maravillas hay en el mundo aunque no seamos capaces de verlas; qué regalos me llegan sólo por el hecho de estar viva,respirando;qué capacidad de sentir dolor y felicidad al mismo tiempo;qué nervios;qué grande la esquina de mi pequeño mundo;qué lecciones una detrás de otra:qué cambios de guión a cada minuto).
...
Por cierto,el panadero es el primero que ha recibido el libro como regalo.
Dice que a su mujer le gusta leer.
Ya os contaré.

lunes, 16 de enero de 2012

Me gustaría ser

Quizá me gustaría ser Benicio del Toro en aquella peli("Las cosas que perdimos en el fuego")saliendo al jardín con su cara canalla y demacrada a fumarse un cigarro en el funeral de su mejor amigo(nunca ha habido un desprecio del mundo más bello);o Jonny Depp como detective también antihéroe, pillándose colocones de absenta en aquella otra sobre Jack el destripador;o quizá el triste personaje de Meg Ryan en "Hurly burly"vendiéndose tristemente a un grupo de tíos sin alma,incluso delante de su hija, por un poco de droga;o cualquiera de esos espíritus que ya han desconectado de sus vidas físicas viviendo en las aceras de nuestras calles,mientras los demás,que aún sentimos los zapatos y las ofensas, pasamos a su lado sin verlos.
Quizá me gustaría huir de la felicidad para decir que soy artista y que he nacido para colgar emociones en las solapas como una postulante de la Cruz Roja tirando a amarillo o malva ,y no para dormitar en un sofá los días de lluvia;quizá debería reconocer que a veces siento deseos de irme a correr por el campo,no sé cuál,un campo cualquiera,sólo para oír cómo suena la lluvia sobre la tierra,pero estas chorradas poéticas están reñidas con los horarios y las motivaciones de la gente normal.
Quizá me gustaría que el espejo me dijera que eso es porque soy especial y única y mi desorden emocional es sólo el síntoma de una brillantez indudable,pero no es eso lo que dice.
Al salir de la ducha en una casa ajena el espejo sólo dice que hay una mujer pasada de kilos envuelta en una toalla, con su cuello y hombros no desprovistos de suavidades,con su poquito de morbo,tampoco diré que no,pero desde luego no muy diferente al común de los mortales.
Y ésa soy yo,la que sabe dar vueltas a todos los bombos habidos y por haber,curiosa y cobarde,la que se pasó la vida pidiendo perdón cuando le tocaba algo bueno en el guión,después de muchas escenas de tuberculosis sentimental y tisis de pareja;
y pienso,no lo haré.
Esta vez no.
He sido melodramática buscando mi propia esencia de destrucción en blanco y negro(oh la gran Irene Papas,oh el gran Fellini,esa Cabiria tirada en la calle,a merced del destino,prostituta que es sobre todo mujer buscando amor como la dulce Irma)pero ya no lo soy.
Ayer en las noticias lo decía una señora de las que vio las orejas al lobo en el naufragio del crucero ése en Italia,sorprendida ante la facilidad con que puede uno morirse en cualquier momento,incluso si es un momento feliz.
Somos una raza experta en vivir,y por lo tanto,temerosa de la muerte.
Eso es natural.
Pero lo que no debería serlo es la costumbre de contaminar la vida con quejas o críticas ,como he hecho yo durante años,para ponerle tiritas a la felicidad ,hasta que ésta se harta y se estropea y coge la puerta para arrastrarse a los pies del infortunio,el mejor chulo de putas de todas las historias.
Sin hablar del miedo, que es otro rey del mambo.
A éste de momento lo dejaremos para otro post,ahora nos lo quitamos del medio prestándole un peine,para que sepa lo que vale.
Mientras tanto os dejo un trozo del concierto de Bunbury en Sevilla el sábado por la noche,que (nos) hizo disfrutar a un montón de gente;no llevé cámara,el video es de un asistente que lo ha colgado en You Tube, de los más decentes que he encontrado;esta canción habla de cosas que ocurren demasiado tarde,precisamente.


(En la foto,Giulietta Massina en "Noches de Cabiria",Federico Fellini,1957).

jueves, 12 de enero de 2012

El fin del mundo ( para Relatos del jueves).

El último día del mundo amaneció lloviendo.
Una espesa línea oscura cubría el horizonte y volvió grises los mapas en los libros de texto de los niños,que el día anterior no hicieron los deberes;para qué,habían dicho sus madres,atascadas en remordimientos que ya no tendrían arreglo nunca.
Hubo quien se acomodó en el cementerio,frente a la lápida de alguien amado,para estar juntos en el momento final;"que lo último que vea escrito sea tu nombre",pensaban los viudos enamorados;"madre,ya vamos a vernos",decían los hijos creyentes;(lo mismo las madres desoladas);"yo caeré en el mismo agujero que tú para que nuestros huesos se mezclen",dijo un ateo que decidió también ir al camposanto y que sintió latir un punto romántico frente al sepulcro de su gran amor.
Quien no tenía el amparo de la fe pasó el día deambulando,comiendo jamón de Huelva o chocolatinas,robando ropa de los escaparates saqueados sólo para ver cómo le quedaban esas otras personas que jamás se había atrevido a ser;así doña Herminia se puso minifaldas de leopardo y probó eso de llevar el culo atravesado por el hilo de un tanga,y Rosita la calentorra se cubrió hasta la garganta con una de esas fajas de color carne que veía en las mercerías de barrio para señoras enemigas de su propia piel.
Todo fue un despropósito,como en cualquier fin del mundo que se precie.
Manuel, que era un desempleado alcohólico,se sintió liberado porque ese día le tocaba sellar el paro.
"A la mierda"-pensó,"ni a la reunión tengo que ir esta semana".
Exactamente igual que María,enferma de riñón que estaba harta de la diálisis,y Alicia,que estaba contratada indefinida en una oficina llena de retrógrados e indeseables;y aquellos que ya no tenían que dejar la dieta para el lunes, ni renovar el DNI,qué alegría;fueron muchos los que se alegraban en cierto modo del final,porque no es lo mismo morir sabiendo que el hijo puta del mundo va a seguir girando sin ti.
Que la cervecita fría seguirá existiendo y los besos y los polvos mágicos y las sonrisas y la gente feliz y la vida seguirá latiendo como un corazón muy rojo y enorme mientras a uno lo entierran en un cutre agujero.
Claro que también hubo lamentos y gritos desgarrados;los que soltaban los banqueros,los políticos y cierta chusma que llevaba en ese momento una vida interesante y erotizada con programas de TV,poder y dinero.
Todo eso que el ángel terrible se llevaría entre las manos blancas para enterrar almas que es mucho peor que enterrar cuerpos,porque en el fondo todos los cerdos temen a san Martín, que debe ser de todo menos majo.
Con esto se cumplía la regla básica de cualquier fin del mundo decente, que es su lectura ejemplarizante,la necesidad de hacer borrón y cuenta nueva para un nuevo comienzo sin pederastia ni violencia ni injusticia.
Sin embargo,con los cerdos temblando y las ciudades destruidas y la capa de ozono hecha una bayeta con agujeros,dieron las seis de la tarde y no ocurrió nada.
"Una prórroga" -dijo Obama por la tele-"tenemos otra oportunidad".
(Ya su equipo estaba devolviendo el cohete al garaje,la inactividad profética había interrumpido su huida a la luna).
Sí,una prórroga.
Un mensaje en el cielo,un comunicado urgente.
Otros mil años de vida en la tierra para que volváis a hacer de ella el jardín que era,mamones.
Que no os enteráis de nada;que sois Edad Media pura y todavía tenéis tanto que aprender y destrozar;pero acordaos de que siempre estaremos aquí,vigilando para que cuando llegue el momento alguien pase la escoba y quite los restos de la fiesta;los humanos del futuro ya lo sabemos todo,que no hay principio ni fin ni intermedio,sólo un viaje para aprender lo indispensable.
Esto es lo que de verdad dijeron los mayas, que siempre tuvieron la costumbre de preguntarle al cielo quiénes somos.
Y seguro que llegaron a saberlo.

(Este texto es para San,que me invitó a participar en la convocatoria de relatos de los jueves;no tengo tiempo para leer las demás aportaciones,pero me gusta jugar y espero que os divierta la mía;gracias por pensar en mí y no dejéis de abrir la mente y la vida porque ya sabéis ,no hay principio ni final y por lo tanto tampoco deberíamos tener miedo, ni siquiera a las primas de riesgo.
Vuelvo en unos días).

miércoles, 11 de enero de 2012

El amor no es así (Estreno mundial).

Esta enana encantadora que ya tiene su propio mundo y que me putea y enorgullece a partes iguales;esta enana que sabe de qué pie cojeo aunque parezca que no está dándose cuenta de nada;esta persona que llevé aquellos meses dentro de mí a lo huevo Kinder sin acabar de creérmelo del todo hasta que un día parpadeó a través de la pared uterina durante una sesión de ecografía y el ginecólogo,que era malagueño,le echó el primer piropo,(desde entonces no ha parado).
Esta enana que nació con un aire muy suyo,personalidad compleja y un cierto sentido de la justicia como valores innatos,ahora que no sé qué hacer con ella está creciendo deprisa, dejándome en el camino un montón de sensaciones agridulces y nuevas responsabilidades.
Lo pienso a menudo,aquello de los trabajos dejados a medias, con esto se me acabó el rollo,aquí no se puede abandonar,y mira que como soy humana imperfecta sin garantía, a veces me entran ganas;mucho más cuando el guionista,(yo misma,puede ser)me convirtió en este ente bicéfalo para el día a día,puesto que soy yo la que tiene que estar para todo,con mis dos manos de papel y mi pecho abierto que muchas veces golpea con rabia.
Ayer que me volví a plantear el sentido de todas mis batallas,ella volvió a darme la respuesta;no trajo faltas del dictado,me dijo que soy la mejor y filmó una película con mi cámara titulada "El amor no es así";(Sinopsis;uno que secuestra y otro que libera;un guión atractivo;muchas chicas hermosas, entre ellas 2 Monster High,y un final apoteósico, aunque yo para entonces ya estaba al ordenador otra vez).
Me agoto, sí, ella lo sabe,pero forma parte de mí como un riñón,este blog o el primer pensamiento que tengo al despertar.
Haga lo que haga tendré que contar con ella,y ella conmigo,hasta ese momento en que vuele sola.
O incluso para cuando me jubile de no hacer nada.
O para todas mis vidas.
Esta mañana cuando le pregunté si de verdad me iba a dejar tirada este fin de semana(quiere irse al pueblo con mi hermano y Cristina;me viene genial pero dos noches y tres días me parece,como siempre,demasiado) ella contestó:
"De todas maneras un día seré adolescente".
"Claro"-balbuceé-"pero todavía te queda mucha infancia"(hablándome a mí misma).
....
En fin .
Habrá que acostumbrarse.
(perdonad las babas,a veces me gusta descolgarme con esto;como he dicho,forma parte de mí;en la foto, la futura cineasta en la plaza del Salvador; mañana volveré para participar en la convocatoria juevera a la que me invita San con un texto sobre profecías;os espero).

martes, 10 de enero de 2012

Mundos pequeñitos

Lo veo todos los días,a eso de las dos y media;llega de trabajar y saca al perro, que es una especie de embutido con patas,muy pequeño,mezcla de chihuaua y salami orejudo;baja la calle mientras yo escucho canciones de Amy Winehouse dentro del coche imaginando escenas de sexo en las que la protagonista soy yo,claro,(si no qué gracia tiene);es un hombre de unos cincuenta y muchos,con los pantalones vacíos por el culo y una chaqueta de trabajo azul marino;cada día hace lo mismo, me echa una mirada y sigue su camino hasta la señal de tráfico y sube,mientras el perro va rebotando a su lado.
A veces llega antes y le pilla el molesto trasiego de la hora de salida de los críos del colegio,que queda justo enfrente de su casa;se ve que nos odia a todas las madres y padres en ese momento en que nos desparramamos con los coches por las aceras ;le molesta no tener suficiente sitio para maniobrar en su cochera,esas cosas se notan;una vez me pitó incluso (estando parada con mis pajas mentales,como digo); aunque yo no estaba tapándole nada ,pero es que su coche es grande como los caballos que no andan;en esos momentos su señora ,teñida a mechas,suele hacerle de solícita gorrilla indicándole cómo hacer para que encaje,a la primera.
Aquel día recuerdo que lo dejé pitar dos veces y hasta tres ,sin darme por aludida,para que hiciera el ridículo mejor.Luego la que se avergonzó fui yo , y aunque rebusqué en la guantera,no encontré la Magnum Parabellum, se ve que la tenía en revisión,menos mal,porque hubiera terminado como Amilibia (teclear en Google "Amilibia disparo").
Aunque ese desagradable coqueteo con su mundo pequeñito ya no se ha vuelto a producir,gracias a Dios.
Desde entonces aparco más abajo para no entrar en su órbita ni rozando,puesto que me he dado cuenta de que soy alérgica a la gente que sólo mira en una dirección;gente que habita un mundito de desconfianza y recelo y odio malbaratado y que no dará jamás una oportunidad a la felicidad en su vida,aunque ellos no lo saben.
Quien dice felicidad ,dice amor,confianza,luz,buena suerte y falta de previsión,arrancamiento de etiquetas y aceptación de otras realidades; ese tipo de cosillas que conforman la inteligencia emocional de una persona y la hacen aprovechable.
Lo otro es la filosofía de la mezquindad, el gusto por enquistarse en un sabor y un color y un orden establecido e inmutable.
Puedo tener muchos defectos,miles, de todo tipo,orden,tamaño y color,pero nadie podrá decir de mí que me he acomodado,que he vivido a gusto en mi mundo pequeño; siempre he intentado hacerlo más grande de lo que seguramente puede ser por ADN,lógica y nacimiento.
A veces lo consigo,otras veces no.
Pero lo seguiré intentando hasta el último de mis días.
(Foto,cielo visto a través de la tela metálica de mi cuarto).

domingo, 8 de enero de 2012

Tanto casi nada

Lo que nadie sabe de mí es que no me importa
tanto casi nada
como para poner trampas escondidas en la tierra
de mi pequeño huerto de pelusas y emociones.
Que siempre he sabido que las puertas
son para salir de aquello que nos duele
más que para entrar a guarecerse;
lo que nadie sabe ,o mejor,no recuerda
es que nunca casi nada importa tanto
como para dejarnos la piel como un abrigo
que se deja como fianza a los porteros
unos cutres hombrecillos con sombrero;
lo que nadie sabe o mejor ya ni recuerda
que desnudo se está bien
sin trampas escondidas ni prejuicios
estos días nuestros que son como parcelas
con su pozo su agua y sus colores
la hipoteca que nos amarra los sueños
esa tierra mojada que no nos llevaremos
cuando las nubes decidan dejar de aparecerse
y nuestros ojos se conviertan en más vapor de agua
mi fe vendrá conmigo en mi costado
como el regalo que nunca me ha faltado
sin pedirlo.
Habré sido tanto y tan poco
para dos o tres personas
un poco, tanto o casi nada
una brisilla fresca, un mediodía
un rayo de sol que cala entre las hojas
de los árboles cansados o abatidos.

(foto desde el castillo de Utrera, aquel domingo).

sábado, 7 de enero de 2012

Para recargar



Porque la estadística no me ayuda y los monstruos asoman sus fauces por las esquinas,me detengo un momento y pienso.
Los monstruos no se pueden tocar , mis manos y mis pensamientos sin embargo están aquí, conmigo,puedo sentirlos.
Así que elijo mi propia realidad y la disfruto con dos cojones,que es lo mismo que decir dos ovarios ( me suena peor) o dos alas para volar sobre este mapa que no elegimos pero que se puede colorear.
Es nuestra única libertad .
A por ella.

viernes, 6 de enero de 2012

Reyes con Reyes

Hoy que es un día en el que mi nombre aparece en la red y en la tele mucho más,precisamente hoy,no me siento orgullosa de mis Reyes de este año.He pasado de todo el mundo con una tranquilidad pasmosa y no he regalado nada a nadie, aunque todo el mundo me ha regalado a mí;ahora el saldo deudor alarga sus patas hasta más allá del horizonte y aunque nadie va apuntando lo que debo,yo sé que está ahí y hoy me he puesto a pensar en cómo equilibrarlo;es inevitable sentirse culpable y sacar el látigo para sangrar un poco , aunque ésta es una práctica poco saludable que prometí desterrar.
Escribiré cosas nuevas en 2012, y lucharé con lo único que tengo contra el maniqueísmo y la injusticia del sistema,que es una cosa que le he tenido que explicar a Baltasar con detenimiento,(el pobre rey llegó aturdido por los sentimientos antimonárquicos de una población otrora judeocristiana y devotísima.En cuanto le he explicado lo del otro rey,lo ha entendido a la perfección y me ha dejado firmar una nota con su nombre para Selene,sospechosamente parecida su letra a la mía).
Hablando de la niña, anoche bajó a dejar agua , mantecados y una nota para sus majestades y yo sentada al ordenador me sentía como una mierda; menuda estafa,ahora es demasiado tarde para decirle que los reyes soy yo misma,y su tío , y su abuelo y toda la gente que la quiere.
De verdad que no sé cómo hacerlo,este año ni siquiera me he tomado la molestia de disimular la letra ni quemar el borde del folio para esa carta personal que Baltasar suele dejarle cada año,en el fondo deseosa de que lo note de una vez.
Es por eso por lo que no me siento orgullosa de Reyes hoy día de Reyes.
Porque he empezado a dejar de tener ganas de fomentar la inocencia y la ilusión;y porque me vuelve a preocupar el futuro, como si eso fuera otra cosa más que un espejismo.
Aun así,que tengáis un día excelente con regalitos y personas queridas.
De eso sí que no me voy a quejar este año,yo, que la verdad tengo más suerte que un quebrao.

(Pido disculpas a los quebrados, sólo es un dicho de por aquí más viejo que el campo).
Foto Diario Vasco.

martes, 3 de enero de 2012

El señor y la señora Crochette

A la viuda Crochette le gustaba sonreír aunque le faltaran algunos dientes;tenía anchas caderas y orejitas de terciopelo rosa,tetas grandes y el pelo rizado;soñadora lo había sido siempre,aunque nadie le hubiera dado muchos motivos.
Regentaba una tienda de sombreros en la calle central del pueblo, que conectaba con un puente de plata que solía abrirse para los enemigos;ella prefería llamarlo Canal de la Amistad,puesto que en realidad era una puerta para pasar al otro lado,(es que la viuda Crochette era muy optimista aunque lo disimulaba para no caer mal).
Una mañana entró en su negocio el viudo Boffard, que no vendía queso,pero quería comprarse un sombrero;al dirigirle las primeras palabras,de pie frente al muestrario que ella le enseñaba,dos gotitas de luz de sol le dieron en los ojos.
Y la viuda Crochette vio que eran verdes.
"No tengo ahora mismo lo que busca;pero puede que lo tenga mañana.Vuelva y le tomaré medidas".-dijo la señora Crochette,sintiendo una punzada de hambre en el estómago.
El viudo Boffard volvió al día siguiente ,y al otro.
Un par de noches pasó la señora Crochette buscando entre sus mejores paños,y vio que ninguno le servía al carácter reservado y austero del señor Boffard.
Pero que algo no encaje a la primera no significa que tenga que ser descartado.
Además, quizá no era un sombrero lo que ese hombre necesitara; un sombrero sirve para protegerse, cubrirse del frío y de la lluvia o ponerse un toque de artificio elegante para soportar la vida.
Y el señor Boffard necesitaba desnudarse,entonces lo vio claro.
Fue por eso por lo que un tiempo más tarde, las mañanas sorprendieron al señor y la señora Crochette (él ya no recordaba su nombre anterior)bañados en esos delicados rayos de sol que se deslizan al principio de los días,más desnudos e inocentes de lo que nunca lo habían estado antes; y eso que entre los dos habían sobrevivido a dos matrimonios ,varias recesiones y un período de entreguerras que,según los expertos que siempre hay en cada época,marcaron un antes y un después dramáticos en la historia de la humanidad.
"Bah"-pensaba alegremente la dama, rodeada de sombreros desparramados por el suelo -"Esas cosas terribles no pueden ensombrecer lo que sucede en el corazón de la gente".
Una verdad absoluta que ella jamás contaría a nadie,sobre todo para no caer mal a sus adorados convecinos, aquéllos que necesitaban comprar sus sombreros para soportar la vida.


(Foto manualidades.com).
He vuelto y esta vez para quedarme,jeje.